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MENSAJES DEL CIELO

DIOS NO RETACEA MILAGROS

Jesus sanando a un ciego

INTRODUCCIÓN

Hoy quiero hacer énfasis en una realidad que no siempre tenemos presente. Vivimos en un mundo natural y lo que sucede nos afecta de tal manera que condiciona nuestra visión, de modo que vemos lo natural pero no lo sobrenatural. Las circunstancias se levantan contra nosotros y quieren aplastarnos, restándonos calidad de vida; esas circunstancias que nos traen las fuerzas de las tinieblas, nos quieren mantener en depresión, en angustia, en tristeza y soledad, etc, impidiendo que opere y que no se vea en nosotros la gloria de Dios y su poder sobrenatural.

Jesús dijo: “Mi Padre hasta ahora trabaja y yo trabajo”. Esto significa que Dios hace cosas, y como es un Dios sobrenatural, lo que Él hace es sobrenatural. Pero nosotros vivimos como si no existieran esas obras sobrenaturales porque tenemos la visión corta por causa de que no ponemos nuestra mirada en el Dios Todopoderoso sino en nuestras circunstancias. ¡Es lamentable que concentremos nuestra mirada y nuestra atención en los problemas, pues más allá de las dificultades, está el Dios que tiene poder para superarlas!

Cuando miramos nuestros problemas, también nos concentramos en nuestras impotencias y buscamos recursos alrededor de lo que estamos viendo; entonces, cuando concentramos nuestra atención en los problemas que atravesamos, estamos operando en un nivel natural y no en el sobrenatural. Y aunque sabemos que Dios es un Dios de poder y de milagros, no lo tenemos en cuenta como ese Dios que hace maravillas todos los días. Yo creo que el Señor se aburriría si se pone a hacer cositas naturales como las que hacemos nosotros. ¡Él se debe sentir gozoso al hacer cosas grandes y sobrenaturales!

El hecho es que a esas cosas sobrenaturales que hace Dios, las llamamos milagros, pero podemos pasar años sin ver uno, o consideramos milagro a algo pequeño que nos ha sucedido. Por ejemplo, tú dices que le pediste a Dios un trabajo y el Señor te lo dio, pero ¿quién vio la gloria de Dios porque tú has conseguido un trabajo? O tenías una deuda y Dios te ayudó, porque la saldaste en veinticinco años. ¿Quién vio la gloria de Dios en el hecho de que has cancelado la deuda en veinticinco años? ¿Qué gloria le da eso a Dios? ¡Podemos darnos cuenta que Dios ha estado contigo cuando en tus circunstancias ocurren cosas portentosas!

Lo cierto es que Dios ha diseñado para el creyente una vida especial. La Biblia señala que nosotros somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó: 37Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó” (Romanos 8:37). ¿Qué significa esto? Significa que somos victoriosos más allá de cualquier circunstancia; somos victoriosos sobre aquello que es más fuerte que nosotros. ¡Somos vencedores pero por medio de aquel que nos amó!

El Dios sobrenatural hace milagros y nosotros, sus hijos, debemos entrar en ese nivel de lo sobrenatural y vivir días de milagros; no un sólo día sino todos los días. Cuando uno entra en esa dimensión ya no puede estar triste, o la tristeza no se puede apoderar de ti, porque entiendes que eres victorioso y sabes que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien. ¡Ningún problema o circunstancia podrá impedir que Dios me ayude para bien a mí a pesar de que parezca malo lo que me sucede!

            VIDA DE MILAGRO

Tenemos que vivir milagros porque los necesitamos. La Biblia dice en Efesios 6:12: 12Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”.

Las fuerzas que enfrentamos como cristianos son también sobrenaturales, pero sobre ellas hay un Dios más grande y más sobrenatural que esas fuerzas. Pero si concentramos nuestra mirada en los problemas, no podemos ver la dimensión del Dios que tenemos ni el poder que está a nuestra disposición. Dios quiere que vivas una vida de milagros y quiere hacer, hoy, milagros, en favor de ti. ¡Tú los necesitas! Y te digo más, Dios necesita hacer maravillas, porque si no lo hiciera, ¿quién conocerá su gloria y su poder? ¡Él no retacea los milagros! ¡Dios quiere hacerlos! No es que los hace si tiene ganas. El Señor trabaja todos los días, y todo lo que hace es milagroso.

¿Qué significa milagro? Es algo que Dios hace y que el hombre no puede hacer. ¡Lo que tú no puedes, Dios lo hace! Piensa en aquellas cosas que tú no puedes lograr, que son imposibles y que si Dios no hiciera un milagro te frustrarías. ¡Dios tiene que hacerte libre de las ataduras del alcohol, de la droga, de los fármacos; el Señor tiene que enderezar tu hogar!

¿Quieres que te muestre cuán débiles y frágiles somos? Atendí un matrimonio que se amaban, pero se iban a separar. ¿Cómo sería posible eso si se amaban? Ellos me declararon que no podían estar juntos porque se peleaban todo el tiempo por todo. Fíjate la debilidad del ser humano; ellos no pueden soportarse más y se quieren separar porque no saben cómo hacer para resolver los “graves” problemas que tienen. Cuando les pregunto a los matrimonios por qué se pelean, me dicen por ejemplo: “A mí me gusta la cortina cerrada pero a ella le gusta abierta. Yo le digo que la cierre pero ella no quiere”. ¡Terrible problema matrimonial! “Yo llego de trabajar pero mi esposa no tiene lista la comida”. La mujer le hace de comer todos los días pero sucede que algunas veces que llega del trabajo con un hambre tremendo, ella aún no tenía lista la comida. Aunque a veces era porque estaba en la computadora. Aparecen esos problemas que no hay manera de superar, pero yo te pregunto: ¿Qué clase de Dios tienes?

De pronto una mujer me dice: “¡No lo soporto a mi marido, no quiero ni que me toque!” ¡Pero si se casó contigo para tocarte! “¡Ah, pero yo siento rechazo! ¡No lo quiero!” ¡Qué amor!, ¿no? ¡Qué poder de Dios en tu vida! ¡Es muy fuerte lo que les suceden a algunas personas! Son cristianos pero no pueden superar estupideces.

¿Tú eres más que victorioso? ¿Qué Dios tienes dentro de tu corazón? Algo está mal porque Dios quiere mostrar su poder a través de ti; quiere mostrar a través de ti su grandeza y su gloria. ¡Él quiere manifestar al mundo la clase de Dios que tienes! El Señor necesita abrirse paso a través de tu corazón para llegar al mundo y quiere hacer algo nuevo en ti hoy. Dios te dice hoy: “¡Yo soy un Dios de milagros, déjame hacer maravillas, no me detengas ni me resistas! Si yo soy tu Dios, tienes que dejarme hacer mis obras a través de ti. ¡Quiero que la gente vea la clase de Dios que tienes! ¿Por qué no dejas que yo me muestre a través de ti? Si eres mi hijo, mi hija, me tienes que dejar. Yo me quiero hacer ver a través de tus hechos, quiero mostrar mi gloria por medio de tu vida”.

¡Dios quiere hacer milagros! Piensa en esas cosas que tú no puedes resolver; piensa en eso por lo que has orado durante años pero que no ha tenido respuesta y te preguntas por qué. Es que tú estás concentrado en esas dificultades pero no tienes puesta la mirada en el Dios que soluciona los problemas, no puedes ver más allá de éstos. ¡Tú tienes que mirar al Dios Todopoderoso!

La Biblia asegura que para Dios no hay nada difícil ni imposible. ¡Dios es poderoso! También señala que el Señor es omnipresente, es decir que está en todas partes. Al mismo tiempo está en Londres, en China, en India, está en Sudamérica y en Estados Unidos; está en la luna, en el sol, en las estrellas y en todo el universo. ¡Y los cielos no lo pueden contener! ¡Dios es más que todo el universo! Y ese Dios está ahora donde tú estás, hablando a tu vida. ¡Él ha pagado un alto precio por ti! ¡Dios te ama! No quiere que tu vida sea insulsa, no quiere que sea normal, más bien desea que sea anormal y sobrenatural. El Señor te ha hecho su hijo y su hija, y ha puesto en ti su naturaleza. Si no ocurren milagros en tu vida, tú estás deshonrando al Dios de los milagros. ¡Hoy tienen que ocurrir cosas poderosas en tu vida! Tiene que producirse un clic en tu corazón. ¿Cómo puede ser que te domine un vaso del alcohol? ¿Cómo es posible que te domine tu desavenencia con tu cónyuge? ¿Cómo es posible que te dominen cosas tan pequeñas teniendo un Dios tan grande? ¡Dios es grande y poderoso! ¿Lo es para ti?

            PRIMERA CONDICIÓN PARA RECIBIR UN MILAGRO: CORAZÓN PERFECTO

            Te voy a dar dos claves para que ocurran milagros en tu vida. Leemos en 2ª de Crónicas 16:9: 9Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él. Locamente has hecho en esto; porque de aquí en adelante habrá más guerra contra ti”. ¿Tú crees la palabra de Dios o no? ¡Los ojos de Dios contemplan toda la tierra para mostrar su poder! ¿Has visto que el Señor quiere mostrar su poder? Tú has orado mal, diciéndole: “Dios, ¿qué te pasa que te pido y no me das?” ¡El problema no está en Dios sino en ti! Sus ojos contemplan la tierra para mostrar su poder a favor de aquellos que tienen un corazón perfecto para con él.

Dije que Dios es Todopoderoso, es milagroso, ve todas las cosas y puede solucionar toda dificultad pero tú tienes un problema y no se ha solucionado. Mas los ojos de Jehová miran por toda la tierra para ver si encuentra uno en quien pueda mostrar su poder. ¡Y el Señor quiere mostrar su poder a favor de aquellos que tengan un corazón perfecto para con él! ¿Puedes declarar ahora que estás más cerca de un milagro? ¿Le crees a la palabra de Dios?

Hay un pequeño inconveniente, yo quiero preguntarte si tienes un corazón perfecto para con Dios. ¿Entiendes por qué no hay milagros? ¿Ahora sabes por qué Dios no muestra su poder? Según leo en la Biblia, Dios tiene muchas ganas de hacer milagros ya que sus ojos contemplan toda la tierra y Él se pregunta dónde hay alguien para que pueda mostrar su poder. Recordemos que cuando hablamos de su poder nos referimos a milagros y obras sobrenaturales. ¡Dios anhela mostrar su poder! Pero quiere hacerlo a favor de aquellos que tienen un corazón perfecto delante de Él, y es aquí donde encontramos tropiezo porque por lo visto, si no has recibido un milagro es porque no tienes un corazón perfecto.

Un corazón perfecto no es como lo entendemos nosotros, no puedes decir que tienes un corazón perfecto y por lo tanto Dios te tiene que hacer el milagro. ¿En qué consiste esto de tener un corazón perfecto? Porque todos somos pecadores; todos tenemos pensamientos malos y en alguna medida mentimos o hablamos de más. ¿Qué es entonces eso de tener un corazón perfecto? Primero, nadie puede perfeccionar su corazón. Tú decides perfeccionar tu corazón para después presentarte delante de Dios pero nadie puede perfeccionarlo. Algunos dicen: “Cuando esté mejor voy a ir a la iglesia”. Piensan que si logran acomodarse un poco, como dejar de adulterar, de fumar o de cometer algún otro pecado, entonces recién ahí se podrán presentar delante de Dios. Creen que tienen que cambiar ellos para poder presentarse delante de Dios pero la verdad es que cuando te presentas delante del Señor es cuando comienzan los cambios. No es que tú perfeccionas tu corazón sino que tienes que venir a Dios para que Él lo perfeccione.

¿Qué es para Dios un corazón perfecto? Es cuando presentas tu corazón y le pides que haga algo con él porque tú ya no sabes cómo hacer. Entonces Dios toma tu corazón, porque sabe cómo hacer y se alegra porque se lo hayas presentado. ¡Ese es un corazón perfecto! Sobre él, Dios trabaja haciendo cosas extraordinarias porque no se trata de lo que tú puedes sino de lo que Dios puede. ¡Ya es un corazón perfecto aquel que está disponible delante de Dios!

Hablé con una joven que tiene un novio que se fue a trabajar al exterior. Él está juntando dinero para casarse y cumplir todos sus sueños, entonces le manda fotos mostrándole la heladera que compró, la cocina, etc. La chica está asistiendo a nuestra iglesia y el fuego de Dios la está consumiendo. Su novio es el amor de su vida y ama los planes que tiene con él, como viajar a donde está el joven, tener su casa, su auto y cumplir todos sus sueños; también el de servir a Dios con sus bienes. Pero cuando asiste a la iglesia, comienza a escuchar palabra de Dios; entonces me dijo: “¡Tengo un fuego adentro que no puedo apagar!” Y yo le mostré un pasaje de Jeremías cuando a ese profeta le sucedió lo mismo: 7Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí. 8Porque cuantas veces hablo, doy voces, grito: Violencia y destrucción; porque la palabra de Jehová me ha sido para afrenta y escarnio cada día. 9Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude” (Jeremías 20: 7 al 9). Esta chica tiene un problema serio ya que ha soñado con un galpón muy grande lleno de drogadictos e indigentes. Ha estudiado danza además de otras cosas,  fruto de sus sueños, pero parece que Dios está por arruinarle todo. Le dije que conocía eso de sentir un fuego porque ese fueguito me hizo trizas todos mis planes, y gracias a ese fuego yo entré en los planes de Dios. ¡Bendigo el día que entré en sus planes! Porque he comprobado que su voluntad, la que yo creía que no era agradable, sí lo es. Romanos 12:2 dice que la voluntad de Dios es agradable y perfecta: “2No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”.

¡Vale la pena renunciar a todo sueño y planes personales con tal de conocer el propósito de Dios! Todos los días tenemos la opción de entrar en los planes de Dios o de ignorarlos. Si se te presenta un problema y tú pones tu mirada en ello, no ves a Dios ni ves sus planes; tú dejas de ver lo que el Señor puede o quiere hacer contigo o con esa dificultad que te ha sobrevenido. ¡Dios está deseoso por hacer algo en tu vida hoy! ¡Él quiere llenar tu existencia con su presencia y su poder! ¡Dios quiere mostrarle al mundo quién es Él y desea hacerlo a través de ti! ¡No te niegues a Dios! ¡No lo rechaces! Sus planes significan el fin de los tuyos, pero también significan un tiempo nuevo de milagros, de poder y de gloria.

¿Con quién Dios puede hacer lo que Él quiere? Sólo con quien esté dispuesto a dejar lo que él quiere. A esos usará Dios para mostrar su gloria. Quien no esté dispuesto a subir a la cruz y a servirle, es alguien que no está dispuesta a recibir milagros.

Satanás está interesado en que no escuches bien este mensaje; él ha venido para hurtar, para matar y destruir. Satanás quiere estorbarte con problemas para que tú pongas tu mirada en ellos, pero las escrituras nos dice que debemos poner nuestra mirada en las cosas invisibles porque éstas son eternas y las cosas terrenales son temporales. ¡Las circunstancias son sólo eso, circunstancias! ¡Vas a ver la gloria de Dios en ellas! ¡Verás el poder de Dios manifestarse en esos problemas! Dios quiere que tú atravieses por dificultades porque cuando éstas vienen y tú no sabes cómo hacer, o no encuentras una puerta, estás consciente de que ya no hay nada que hacer, cuando ya no tienes fuerzas y no alcanza tu sabiduría, Dios necesita que pases por ese fuego para mostrar quién es Él. ¡Dios quiere demostrar que te ha hecho a prueba de fuego! La Biblia señala que tu fe es más preciosa que el oro fino, que así como éste se purifica en el fuego, tu vida también se purifica en el fuego. Cuando el oro es pasado por el fuego sale más puro y sin escorias. El Señor te dice hoy: “Es necesario que pases por situaciones críticas para que tú y el mundo vean la clase de Dios que tienes”. Así fue que se abrió el Mar Rojo, para que los egipcios supieran la clase de Dios que tenían aquellos a quienes perseguían.

El tiempo de los milagros no terminó. ¡Hoy necesitamos milagros! No podemos vivir de las historias que nos contaron en la Biblia, hoy se están escribiendo nuevas historias. ¡Dios continúa haciendo milagros! Y según las escrituras, éstas nos dicen que Dios está mirando por todo el mundo dónde puede mostrar su poder a favor de aquel que tiene un corazón perfecto para con Él. Si tú eres uno de esos, te presentarás delante de Dios y le abrirás tu corazón permitiendo que Él haga lo que quiera. ¡Eso es un corazón perfecto! ¡Si está disponible para Dios, Él podrá hacer cosas extraordinarias a través de ti! Si has entendido esto, a partir de hoy tú ya no gobiernas tu corazón sino que lo gobierna Dios. Un corazón perfecto es aquel que está rendido a Dios.

La joven que mencioné está en una gran disyuntiva. El novio le cuenta que está trabajando, que compró varias cosas y ella se pone a llorar porque no sabe qué decirle. Así como a ella, se te presenta la necesidad de elegir entre dos amores, lo que tú amas y lo que Dios anhela.

Si hay cosas que tú amas demasiado, tendrás que dejarlas. Dios le dio a Abraham un hijo al que llamó Isaac y a quien amaba mucho, pero parece ser que a Dios le molestó el asunto y le dijo: “Dame a Isaac tu hijo a quien amas”, dándole a entender que le molestaba que amara tanto a su hijo y que quería ver si lo amaba más a Él y si lo obedecería. Entonces Abraham le dijo: “¿Qué quieres Dios?” y el Señor le respondió: “Quiero que sacrifiques a tu hijo, y me entregues lo que yo te he dado”. Muchos se aferran a lo que Dios les ha dado y terminan amando la bendición de Dios más que al Dios que les dio la bendición. ¿Estás dispuesto a renunciar a todo? Dios está deseoso de mostrar su poder a través de aquellos que tienen un corazón dispuesto.

Dije que aprenderíamos dos puntos hoy; el primero es tener  un corazón perfecto para con Dios. Yo digo que el Señor está deseando hacer milagros hoy. Piensa en algún imposible que tengas, algo bien difícil, para que compruebes que Dios es el Dios de los imposibles. Pero tendrás que decirle: “Dios, toma mi corazón”.

            SEGUNDA CONDICIÓN PARA RECIBIR UN MILAGRO: DA TU PAN AL HAMBRIENTO   

            El segundo punto que debes aprender hoy se encuentra en Isaías 58:10: 10y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía”.

Dios puede resolver cualquier problema que para ti es difícil resolver. A ti te falta luz pero Dios tiene luz, no puedes ver bien cómo resolverlos pero el Señor sabe cómo hacerlo. ¡Él está en luz y tú en oscuridad! O sea, no hay en ti suficiente sabiduría ni inteligencia, no tienes fuerzas, pero Dios te dice: “Si le das de comer al hambriento y sacias el alma afligida…” Aquí hay dos temas en cuestión: Ayudar a la persona que lo necesita y confortar su alma. Darle de comer a alguien es suplir su necesidad natural, y saciar su alma se refiere a darle el alimento espiritual para satisfacer esa alma hambrienta y sedienta. En el primer versículo de Isaías 58, Dios le dice al profeta: 1Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado”. Y agrega en el versículo dos: 2Que me buscan cada día, y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese hecho justicia, y que no hubiese dejado la ley de su Dios; me piden justos juicios, y quieren acercarse a Dios”. Claman a Dios pero Él no responde porque son gente que oran y ayunan pero no han hecho justicia, y el Señor les dice: “¿Ustedes creen que esos ayunos que hacen me agradan a mí?” Leemos en Isaías 58:5: “5¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que incline su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza? ¿Llamaréis esto ayuno, y día agradable a Jehová?” Entonces se quejan: 3¿Por qué, dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te diste por entendido? He aquí que en el día de vuestro ayuno buscáis vuestro propio gusto, y oprimís a todos vuestros trabajadores” (Isaías 58:3). Pero Dios responde: 6¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo? 7¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?” (Isaías 58:6 y 7)

¿Tú quieres vivir una vida de milagros? ¡El Señor te dice que albergues en tu casa a los pobres errantes! La excusa de algunos cristianos es: “Mi casa es chica. Tengo un dormitorio matrimonial y el otro para mis hijas. No puedo llevar a nadie”. Resulta que el pobre errante duerme en la calle, no tiene ni un hall. Tu casa es más cómoda que la del pobre errante. “¿Pero mi intimidad? ¿Y la seguridad de mi familia? ¿Y si es un ladrón o viola a mis hijas?” Entonces arranquemos esa hoja de la Biblia así no necesitarás albergar a nadie en tu casa. ¡Tú tienes suficientes razones para desobedecer a Dios! Pero el Señor dice: “Claman a mí como si fueran gente que hubiera hecho justicia”. Leemos en Isaías 58:7: “7¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?”

¡No te escondas del que tiene necesidad! ¡No te hagas el tonto o la tonta y sigas de largo! Cuando andas de arriba para abajo, y tienes muchas ocupaciones y muchos problemas que resolver para llegar a fin de mes, porque debes cuidar tu negocio y tu familia, también tienes que descansar, entonces no tienes tiempo para tu prójimo. Yo te digo que tú no amas a tu prójimo. La Biblia dice en 1ª de Juan 2: 9 al 11: 9El que dice que está en la luz, y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. 10El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. 11Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe a dónde va, porque las tinieblas le han cegado los ojos”. También señala 1ª de Juan 4:20: “20Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?”

            Oro a Dios para que esta palabra penetre en tu corazón. Dios hoy te dice que hay gente a tu alrededor que te necesita. “Si sólo tienes tiempo para ti y no te puedes ocupar de ellos, no me estás obedeciendo a mí”. Tú dices: “Es que yo no tengo mucho”. ¡Da de lo poco que tienes! “¿Y yo me quedo con menos?”. ¡Sí, quédate con menos! “¿Y si me muero?” “Tú eres mi hijo, eres mi hija”, dice el Señor. ¿Qué dijo Jesús? 25Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? 26Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? 27¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? 28Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; 29pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. 30Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?” (Mateo 6:25 al 30).

¿Tú crees que estás exento de amar a tu prójimo porque vives muy afanado por tus problemas? ¡No estás exento! ¡Debes amar a tu prójimo! Leamos nuevamente Isaías 58:10: 10y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía”. Tú tienes problemas y no ves bien, pero si decides amar a tu prójimo, la oscuridad que hay sobre ti se convertirá en luz y lo más oscuro que hay en ti será como el mediodía, cuando el sol está en su punto más alto. Dios hoy te dice: 8Cercano está de mí el que me salva; ¿quién contenderá conmigo? Juntémonos. ¿Quién es el adversario de mi causa? Acérquese a mí” (Isaías 50:8). ¿Qué es tu justicia? ¡Que ames a tu prójimo! ¿Qué significa que desates las ligaduras de impiedad? ¡Que cuando haya una persona triste no pases de largo! ¡Detente y ayúdala!

Me sucede que los domingos no quiero atender a nadie porque predico en tres cultos, pero si me dicen que una mujer vino de lejos y ha tenido intentos de suicidio, debo atenderla. No puedo excusarme de que tengo que predicar. Hablé con esa mujer y al terminar la cara le había cambiado. Ella me dijo que dónde vive han hablado mal de mí pero ha comprobado que no es como lo que se ha dicho. ¡La mujer se fue feliz! Contó también que el director de Enlace dijo por televisión desde Texas, Estados Unidos: “Dice el Señor que hay una mujer que tiene un problema en las tiroides. Pero vas a ir al médico y te harás los estudios y ellos no van a encontrar nada. También te dice Dios que te saca de tu pobreza”. Todo lo que tenía la mujer era un bolso con ropa usada, entonces comenzó a vender esas prendas, cuando hubo ganado dinero compró más ropa y también la vendió, y así fue haciendo. ¡Ahora tiene una tienda en su casa! La gente entra a ver las prendas, hasta hay quienes le dejan dinero por debajo de la puerta. Ella me dijo: “¡No entiendo lo que está pasando conmigo!” ¡Tiene un Dios de milagros! Desde Texas le dieron una palabra y ella la tomó. Fue a hacerse los estudios y los médicos no encontraron nada. ¡Fue sanada! ¡Eso es lo que hace el Dios de milagros!

            CONCLUSIÓN

            Dos cosas debes saber, primero, tienes que tener un corazón perfecto, entonces Dios mostrará su poder a favor tuyo. ¡No hay nada que pueda detenerte! ¡Nada podrá destruirte! Si pones tu corazón en las manos de Dios, Él te hará más que vencedor, no hay diablo, no hay infierno ni circunstancia que pueda contra ti. ¡No mires los problemas! ¡Mira a Dios! ¡No mires cuán grande es tu circunstancia! ¡Mira la grandeza de tu Dios! Lo segundo que debes tener en cuenta es: Ama a tu prójimo. Amalo y vendrá tu luz. Lo que no entendías lo vas a entender, lo que no podías lo vas a lograr, porque el  Dios de milagros estará contigo.

Cuando tú le das tu corazón a Dios, Cristo viene a vivir en ti. ¡El Todopoderoso viene a hacer morada en ti! La Biblia señala que nada fue hecho sin Él, todo fue hecho por Él y para Él. ¡Ese Dios viene a vivir en tu corazón! ¡Ese Dios es quien puede con todas tus circunstancias! Cuando Cristo viene a tu corazón viene la fe. ¡Al que cree, todas las cosas le son posibles! Porque Jesús es el autor y el consumador de la fe, y cuando Él puede entrar con libertad a un corazón, puede obrar maravillas todos los días y a toda hora. ¡Ese es el Dios que tenemos!

Dios no está retaceando milagros. ¡Hoy puedes recibir el tuyo! Isaías dice que cuando veas al desnudo, lo cubras. El Nuevo testamento señala: “¿Cómo le vas a decir al que no tiene ropa, que Dios te bendiga mi hermano?” Leí acerca de una mujer a la que se le incendió la casa, la cual era muy precaria. Ella junto y su hija sufrieron quemaduras por lo que la trasladaron al hospital donde la atendieron pero las mandaron de vuelta. Cuando llegaron a donde vivían, ya no tenían nada. Pedí que me averiguaran dónde estaba viviendo la mujer porque quería hacer algo para ayudarla y en los cultos pregunté quiénes estaban dispuestos a darle su abrigo y tanto en el primero como en el segundo, los hermanos llenaron de abrigos el altar. Esto no es para todos, sino para los que han creído la palabra de Dios, es para quienes deciden de verdad poner su corazón en las manos de Dios porque quieren tener un corazón perfecto. Dile: De verdad le voy a dar de comer al hambriento y a cubrir al desnudo, voy a saciar el alma afligida.

Cuando veas a alguien en amargura no sigas de largo, dale una palabra de aliento y ora por esa persona. ¡Viviremos un tiempo especial! Lo que no podíamos ver lo vamos a ver, no porque tenemos poder sino porque el poder está en nosotros, no porque somos sabios sino porque el Dios sabio está en nosotros.

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