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MENSAJES DEL CIELO

PODER Y POTENCIA DE DIOS

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EVANGELIO = BUENAS NOTICIAS

Leemos en Romanos 1:16 y 17: “16Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. 17Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá”.

Cuando el apóstol Pablo declara que no se avergonzaba del evangelio, es porque parecería que en aquel entonces había gente que sí sentía vergüenza. Una vez que has visto el poder de Dios, ya no te da vergüenza predicar el evangelio; cuando ese poder ha comenzado a manifestarse en tu vida y a través de ti, entonces, ya no le haces asco al evangelio, ya no temes a que tus amigos se burlen, ni temes perderlos, no te importa porque sabes que el evangelio que predicas es poder de Dios para salvación de todo aquel que cree. ¡Ya no importa si se ofenden, si se burlan, si te dejan, lo que importa es que tú estás lleno de un fuego que no puedes detener!

La palabra evangelio significa buena nueva o buena noticia. ¡Fresquita! ¡Nuevita, no rancia! El término evangelio tiene que ver con las noticias de hoy y no con las de hace dos mil años atrás; tiene que ver con la palabra de Dios viva, poderosa y eficaz, ahora. Es la noticia que hoy Dios te trae a ti por el poder y la unción del Espíritu Santo. Es la noticia de hace dos mil años, pero viva, poderosa y eficaz. La Biblia no dice que el evangelio fue o será, sino que es poder de Dios. Así que, además de ser una buena noticia, es una noticia con poder. ¡El evangelio es algo vivo!

Aclaro que cuando hablamos del evangelio no se trata de cualquier evangelio porque parece que hay muchos; me refiero al evangelio de la Biblia, el del reino de Dios. De ese mismo, el apóstol Pablo declaraba que no se avergonzaba porque es poder para salvación de todo aquel que cree.

La palabra salvación es un término que abarca muchas cosas como la sanidad del cuerpo, de la mente, del alma. Cuando hablamos de salvación nos referimos a cosas muy importantes.

            EVANGELIO = VERDAD DE DIOS

Leemos en Romanos 1:18: 18Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad”. Cuando la ira de Dios se revela, ¿quién la podrá soportar? Constantemente escucho gente que hace referencia al poder del diablo, con declaraciones como: “El diablo me ha dicho…” Entonces les pregunto por qué no escuchan mejor el mensaje de Dios. ¿Acaso no tendrá Dios una buena noticia para ti? ¿Eres cristiano y tienes que vivir angustiado por lo que te ha dicho el diablo? ¡Yo mando al diablo a cantarle a Gardel pero a mí no me va a cantar! A lo que hay que temerle es a la ira de Dios. ¡Esa sí que es dura! Muchos son los que le tienen miedo al diablo pero no tienen temor de Dios.

¡El evangelio es la verdad de Dios y no puede ser callado! ¡No puede ser que el diablo me influya para que yo sienta vergüenza y yo detenga de este modo el evangelio y detenga la verdad!

Esto de detener la verdad con injusticia, tiene que ver con lo que está pasando en el mundo, como por ejemplo, las leyes injustas como la de la legalización de la marihuana, el matrimonio igualitario, el aborto, etc, todas imposiciones de la enseñanza laica, gratuita y obligatoria que nos fuerzan a pagar y a permitir que a nuestros hijos se les enseñe lo que va contra nuestra conciencia.

Los funcionarios del gobierno, para poder legalizar la droga, se han cansado de declarar que la marihuana no le hace mal a nadie, que es inofensiva, que no es cierto que ésta sea la puerta que te lleva a consumir otras drogas. Nosotros les hemos preguntado a los jóvenes que viven en nuestros hogares Beraca qué les pasó después de haber probado la marihuana y nos responden que cuando uno quiere algo más fuerte comienza a incursionar en otras drogas. ¡La marihuana es la puerta! ¡No encontré uno que negara esto! Ahora, el Estado declara que tiene estadísticas y que hay profesionales que han estudiado el asunto, pero yo te digo, aún a costa de que me encarcelen, que el Estado nos está mintiendo descaradamente.

Ha llegado a mis manos, una información referente a un taller que se realizó con niños de quinto y sexto de primaria, a quienes se les ha pedido que realicen dibujos alusivos a lo que aprendieron en el mismo. Estos dibujos se han publicado en los diarios, y muchos de ellos hacen referencia al homosexualismo, como dos nenas besándose, etc. El taller llevaba por nombre: “Diferentes pero iguales”.

Yo declaro como señala la Biblia, que la ira de Dios se revela contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad. ¡La verdad de Dios no podrá ser detenida! Necesitamos hacer escuelas y universidades; a nuestros hijos les están enseñando cosas que atentan contra nuestra libertad religiosa, contra nuestra conciencia y nuestra patria potestad. ¡El Estado nos impone cosas que van contra las libertades fundamentales de los ciudadanos! Marcos Witt me dijo: “No te preocupes porque la iglesia es la universidad de Dios”. En este momento, yo soy tu profesor y tú un alumno de la universidad de Dios.

El Salmo 94:20 señala:“¿Se juntará contigo el trono de iniquidades que hace agravio bajo forma de ley?”, e Isaías dice algo parecido en el capítulo 10, versículo 1: “¡Ay de los que dictan leyes injustas, y prescriben tiranía..!” ¡Eso es detener con injusticia la verdad de Dios!

Pero callarse la boca también es detener la verdad. Yo te voy a decir lo que nos toca a nosotros los cristianos: Cuando tengo que hablar del evangelio y no lo hago, cuando siento vergüenza, temor, y decido no hablar, tu impiedad está deteniendo con injusticia la verdad de Dios.

Dios nos ha creado para ser llenos de su gloria y de su poder y no para pasar desapercibidos. Para Dios no existen los creyentes de “la policía secreta del evangelio”, esos que no sabes si son o no son, que por casualidad, los compañeros se enteran que son cristianos o no se llegan a enterar nunca; no producen nada sobrenatural, no mana de ellos esa gracia, esa gloria que tiene que ver con el poder del evangelio. Tienes que tenerle miedo a la ira de Dios, porque su ira se revela desde el cielo contra toda impiedad de los hombres que detienen con injusticia la verdad. ¡La verdad no puede ser detenida! Oro a Dios para que seas revestido del poder y de la autoridad del cielo. Que sepas y entiendas que Dios te ha concebido para mostrar a través de ti el poder de su reino y su gloria en el planeta Tierra.

Volviendo a lo anterior, el evangelio es la buena noticia de Dios. La noticia que llega hoy a tu vida, a la circunstancia que estás viviendo. ¿De qué te sirve una noticia del año pasado? Así como queremos el alimento de hoy, necesitamos la buena noticia de Dios para hoy. ¡Hoy, Dios tiene buenas noticias para tu familia, para tu matrimonio, para tu trabajo y tu economía! ¡El evangelio es poder de Dios para salvarte de tus circunstancias adversas! ¡Y no es poder para mañana, es poder de Dios para aquí y ahora!

Es como que yo te dijera: “Aguanta un poco más porque el año que viene Dios te va a bendecir”. ¡Pero el evangelio es una buena noticia para ahora! No sé cuál es tu problema, pero Dios tiene una palabra para ti. El evangelio es la buena noticia de parte de Dios. ¿Cómo se manifiesta esa buena noticia? Se manifiesta con hechos asombrosos. ¡La buena noticia de Dios es poder!

 

            EVANGELIO = PODER Y AUTORIDAD DE DIOS

El término poder se traduce básicamente de dos palabras del griego, una es dinamis y la otra exousia. Dinamis se relaciona a la energía, tiene que ver con el poder, y justamente de ese término surgen la palabra dínamo y dinamita. ¡El evangelio es dinamita de Dios! También se traduce como poder la palabra exousia, la que significa, derecho legal de ejercer el poder. Este término sugiera autoridad o potestad. Cuando Jesús declaró: “Toda potestad me ha sido dada en el cielo y en la tierra”, quiso decir: “Tengo el derecho legal de ejercer autoridad”.

Los gobiernos tienen derecho legal de ejercer autoridad, pero no alcanza con la autoridad, no es suficiente tener derecho legal; se necesita poder y para eso está la fuerza de seguridad pública, están los policías y el ejército que tienen armas, por lo tanto, si alguien se rebela contra la autoridad, entonces actúa el poder.

Hay dos hechos que tienen que ver con el poder: una es la autoridad legal y la otra es la energía o el poder real que se ejerce. El evangelio tiene implícita las dos cosas, la autoridad y el poder para producir lo que debe ser producido. Pero no es algo que anda flotando por ahí, la autoridad legal para ejercer ese poder es el evangelio, y esa dinamita de Dios, la ejercen sus hijos. ¡Esa autoridad ha sido delegada a los hijos de Dios! Nosotros somos los que hemos abierto el corazón a las buenas noticias del reino y nos ha sido dada autoridad legal para ejercer el poder del reino de Dios en la tierra.

Ese poder, esa dinamita del reino de Dios, se manifiesta en sanidades, en liberaciones, en cambios extraordinarios que Dios produce en las personas. ¿Y cómo penetra eso? ¡Por medio de la fe! Por eso señala la Biblia que el evangelio es poder de Dios para salvación de todo aquel que cree. ¿Y cómo van a creer si no les hablamos y no le mostramos el poder y la autoridad que tenemos de parte de Dios? Entonces, no se trata de lo que yo puedo hacer para agradar a Dios, ni de lo que puedo hacer para convertir a alguien, sino lo que puede hacer el poder del evangelio a través de mi vida, para que las personas que interactúan conmigo puedan ver que en mí hay una autoridad distinta. ¡Hay poder sobrenatural en mi! ¡Hay bendición! Los que me ven se preguntan qué tengo y me buscan porque les doy palabra de Dios, porque oro por los enfermos y éstos se sanan. ¡Se produce una atracción extraordinaria! ¡Los débiles son fortalecidos, los entristecidos comienzan a alegrarse, los enfermos se sanan, los endemoniados se liberan y los muertos se levantan, porque el poder del evangelio está operando en mí! A Dios no le causa gracia que no se manifieste su poder a través de ti. ¡Él no está contento si su poder y su gloria no se mueven a través de ti!

El poder del reino de Dios que viene a través de las buenas noticias, o sea, a través del evangelio, se manifiesta, se revela, y las obras que producen las buenas noticias del reino de Dios, o sea, el evangelio, el poder que se mueve a través de esas noticias, es poder revelado, no es humano sino sobrenatural. Tú te puedes esmerar toda tu vida por ser una persona educada, que no dice malas palabras, que no fuma, te puedes esmerar por presentarte delante de Dios como una persona prudente y recta, puedes dedicarte toda tu vida a arreglar tu carne pero lo que es nacido de la carne, carne es y lo que es nacido del espíritu, espíritu es.

El evangelio del reino tiene que ver con revelación y poder sobrenaturales y ese evangelio se mueve con su poder a través de aquellos que han creído de verdad. ¡El que ha creído lo tiene! El que no ha creído pasa desapercibido, no glorifica a Dios ni lo honra; y lo que tenga de bueno, humanamente hablando, es meramente natural y humano, y eso a Dios no le sirve.

¡El poder del evangelio es extraordinario!

Yo veo lo que Dios hace en la gente, y eso me mantiene con el fuego encendido. ¡Qué aburrido sería y qué derrotado estaría si no viera la gloria de Dios obrando en la gente! ¡Dios está haciendo obras maravillosas! No se si tú lo puedes ver pero yo lo veo y lo disfruto. ¡Es por eso que predico con pasión! ¡Gloria a Dios!

            EVANGELIO = JUSTICIA DE DIOS

El evangelio tiene que ver con la justicia de Dios; Él ejerce justicia mediante hechos concretos, manifestando obras que son justas. Y señala Romanos 1:16 y 17: “16Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. 17Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá”.

Esto es un extracto de lo que sería la carta a los romanos que escribió el apóstol Pablo; todo lo que se habla en la carta a los romanos, ha sido preanunciado en estos versículos. Que la justicia de Dios se revela significa que se da a conocer, se manifiesta, se corre el velo para que se pueda ver. La justicia de Dios se hace manifiesta por medio de la fe y para fe.

El versículo 17 del primer capítulo del libro de Romanos le cambió la vida a un hombre, y ese hombre revolucionó al mundo por haber creído en este versículo. Era un monje que estudiaba la Biblia, amaba a Dios y quería agradarle; él hacía todo lo posible por hacer las cosas de tal manera que Dios se alegrara y para que esa sensación de debilidad y de culpa se fuera de su vida. Este hombre estudiaba la Biblia y clamaba a Dios, y aún se encerraba en el claustro de un convento; allí adentro ya no se veían chicas bonitas, no había pornografía ni tentación alguna. Él quería ser santo por lo que se alejó de todo y se encerró en el claustro, pero descubrió que allí, las pasiones de la carne lo atormentaban y no había forma de alejarse del mundo aún encerrándose en el claustro. Allí estaba sufriendo, hasta se laceraba haciendo sufrir la carne para que prevaleciera el espíritu, pero no lograba tener paz con Dios. Hasta que leyó Romanos 1:17: “17Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá”. ¡No es lo que tú puedas ni quieras hacer, sino que las obras justas de Dios son manifestadas en el creyente por medio de la fe! Lo que tú tienes que hacer viene a ti como una revelación a través de la fe y eso es lo que produce la salvación. ¡Lo que te salva de la ira de Dios! ¿De qué te salva la justicia de Dios que es por la fe?

Señala la Biblia en Romanos 1: 22 al 26: “22Profesando ser sabios, se hicieron necios, 23y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. 24Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, 25ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. 26Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, 27y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío”. ¡Yo creo en la palabra de Dios y no en las leyes inmundas que se están aprobando en los países! ¡Llegará el día que me encarcelarán por proclamar la verdad que está en la Biblia! ¡Llegará el día en que detestarán la palabra de Dios! ¡Pero los verdaderos creyentes vamos a seguir creyendo que es una injusticia detener la verdad! La verdad es que hombres con hombres no es lo que Dios aprueba; la verdad es que cambiar el uso de la mujer por el que es contra naturaleza, no es lo que Dios aprueba.

            Seguimos leyendo en Romanos 1:28 al 31: 28Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; 29estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; 30murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, 31necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia”.

            ¡El evangelio es poder de Dios para salvarte de todo esto! Y la justicia de Dios se revela, se manifiesta desde el cielo, para mostrarle al hombre su verdad; esa justicia se revela por medio de la fe, por haber creído al evangelio.

Ese hombre del que hablo fue Martín Lutero. Él creyó y se aferró a la justicia de Dios, al perdón de los pecados y a la salvación por la fe; y cambió la historia del mundo. ¡El mundo ya no fue el mismo! El evangelio es poder de Dios para salvación de todo aquel que cree. La fe de Lutero transformó naciones, él produjo la reforma, y redescubrió la importancia de la fe. Y Dios está necesitando hombres y mujeres que tengan fe para creer al evangelio. Si tú crees al evangelio hoy, si crees que no es obra tuya sino de Dios, lo que va a suceder es que el Señor te va a salvar y a librar de tus dudas, incredulidades, tristezas, angustias, impotencias, de tus malos deseos y pensamientos, y tal como cita la Biblia, te va a salvar y a librar de tus murmuraciones, aborrecimientos, perversidades, avaricias, maldades, de tus desobediencias y necedades. Si crees al evangelio, hoy serás salvo por la fe. ¡El evangelio es poder de Dios para salvar!

He casado una pareja recientemente, él de veintidós años. Desde los trece se puso de novio con una chica, y ya con esa edad se alcoholizaba y fumaba marihuana. Le pregunté si después de haber probado la marihuana necesitó algo más y me respondió que sí. Entonces volví a preguntarle si está de acuerdo con lo que dicen los legisladores, que la marihuana es buenísima, que no le hace mal a nadie y que no es cierto que le abre las puertas a otras drogas, y me respondió que no es verdad lo que ellos dicen. Yo te digo que los funcionarios públicos que están legalizando la marihuana, no sé en qué negocio andarán, pero nos mienten en la cara. No encontré a nadie que haya incursionado en las drogas, que no haya comenzado con la marihuana, y que no haya sido esta droga, el despertador a otras más fuertes. Posiblemente, primero fue el alcohol y el cigarrillo, no lo niego, pero una vez que pruebas la marihuana, quieres vivir experiencias más fuertes, y es más fácil que comiences a consumir otras drogas.

El joven que mencioné, se puso de novio con trece años de edad, y le hizo la vida a cuadritos a su novia; también comenzó a delinquir. ¡Hizo tantas barbaridades! Llegó a estar internado cinco veces en centros de rehabilitación, pero eso, para él, era una escapada para que le tuvieran compasión. Se drogaba, delinquía, hacía lo que quería y como por medio de su padre tenía una habilitación para ingresar a esos centros de recuperación, hacía de las suyas y después se internaba. Como todos le decían: “¡Pobrecito!” a él le gustaba la cosa, a los quince días salía y volvía a la misma, después al mes o a los dos meses se internaba nuevamente. ¡Engañaba a todo el mundo destruyéndose y destruyendo a todos los que lo rodeaban!

El padre de la novia lo había amenazado con que le iba a cortar la cabeza. El joven le dijo a su novia que no servía de nada que siguiera con él porque no la podía hacer feliz, entendía que ella era una chica buena y merecía alguien mejor. Como ella lo amaba mucho comenzó a fumar marihuana con él, a emborracharse y a acompañarlo en sus andadas. Llegó el punto en que ya no podían seguir; fue cuando se enteró de los hogares Beraca. Al momento de la entrevista que se hace previa al ingreso, lo primero que hicieron fue predicarle el evangelio. Ahí no andamos con vueltas, no pensamos que lo podemos asustar o que se puede ofender; si rechaza el evangelio, entonces que se arregle como quiera, pero nosotros, primero les predicamos. ¡El chico fue tocado por el poder del evangelio! Porque el evangelio es poder de Dios para salvación de todo aquel que cree. Entró a uno de nuestros hogares y comenzó a cambiar. La novia lo visitaba cada semana, ella viajaba unas cuatro horas para poder estar con él. Fue cuando comenzó a ver los cambios en la vida de su novio y quedó impactada. Con el tiempo, ese joven se constituyo en un líder, aconsejaba y brindaba ayuda a otros chicos. En una de las visitas que le hizo su novia, él le propuso casamiento, y ella que no estaba en las drogas y no era mala, nos dijo que quería ingresar a nuestros hogares de Beraca y lo hizo. Ahora ya están casados. Nosotros le profetizamos a él que sería un pastor porque el evangelio es poder de Dios para salvación de todo aquel que cree. ¡Se ha vuelto una persona confiable, estable, ya no es alguien que engaña a las mujeres! En la ceremonia le declaró a su esposa que ya no la iba a engañar sino que la iba a amar y a cuidar. El suegro estaba allí sentado; entonces le dije: “Papá, no te preocupes que este chico va a honrar y a amar a tu hija, y la va a cuidar porque el evangelio lo ha tocado”. Su suegro había prometido que lo iba a matar en la iglesia y ¡ahora estaba contento! ¡Es que el evangelio es poder de Dios para salvación de todo aquel que cree!

            CONCLUSIÓN

            ¿Qué cosa te está afligiendo? ¡El evangelio es la buena noticia de Dios que tiene poder para tocarte ahora si es que tú crees! Hay una joven de dieciséis años de edad que ahora es mi secretaria; hace unos meses se cortaba los brazos, se peleaba con los padres, con los profesores del liceo y con sus compañeros. ¡Se había vuelto muy rebelde! Todas las notas se habían venido abajo. Había comenzado hace unos dos años atrás a sentir depresión y no quería vivir, sentía odio por su padre. Ella ya conocía el evangelio y había escuchado de Dios pero no lo quería aceptar; declaraba que todo lo que le sucedía era culpa de Él. Pero Dios de alguna manera la llevó a sus pies e hizo que todo cambiara. Le entraron ganas de vivir y le agradece a Dios porque jamás había sentido tanta felicidad. Por mucho tiempo creyó que jamás sería feliz y que nunca iba a lograr nada; le había creído al diablo todas las mentiras que le decía, pero ahora cree en lo que Dios tiene para ella y declara que ya no le va a creer a las mentiras de diablo. ¡Prefiere que la echen del liceo por predicar de Dios que por mal comportamiento! Esta joven, no conocía el poder de Dios, no conocía la gracia del cielo, pero un día asiste a un encuentro y de allí sale transformada. Lo primero que hizo fue abrazar a su padre que tanto odiaba, lo perdonó, lo bendijo y le dijo que lo amaba. Fue a la sala de profesores y les pidió perdón por haberles faltado el respeto, también pidió perdón a sus compañeros por haberlos peleado. ¡Las notas comenzaron a subir!

Estuvo trabajando unos días en nuestras oficinas, ayudándonos y al finalizar la semana, ella que había declarado que nunca había sido una persona puntual, y no era responsable, ¡sucedió que llegaba en hora a la oficina todos los días! Si llovía no salía por nada, pero le tocó salir a hacer unos mandados en un día muy lluvioso, entonces le dijo a Dios: “Señor, yo lo voy a hacer por ti y se que algo va a cambiar”. Estaba luchando por tomarse un taxi y no pasaba ninguno, entonces comenzó a orar y mientras seguía caminando iba sintiendo paz. Esto fue una gran victoria para ella porque no era responsable y se la pasaba durmiendo, pero la semana que ha ido a nuestra oficina se levantaba temprano y llegaba en hora. ¡Dios la cambió!

Las noticias señalan que sigue aumentando el índice de suicidio en Uruguay, cometidos especialmente por adolescentes. ¡Esta chica era una de esa lista!

¿Entiendes cuando te digo que el evangelio es poder de Dios para salvación de todo aquel que cree? ¿Necesitas un cambio importante en tu vida? ¿Te llamas cristiano y sigues fracasando en las finanzas, en el trabajo, en los estudios? ¿Sigues siendo flojo, durmiendo demasiado? ¿No tienes nada trascendente para hacer? ¡Cree que el evangelio tiene poder para transformarte ahora mismo!

 

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