temas bíblicos
Gadara: Territorio donde los demonios huyen

INTRODUCCIÓN

¿Has llegado al punto de ver la obra de Dios y quedar asombrado? ¿O todavía vives en el territorio de lo natural? ¿Puedes ver las obras maravillosas y sobrenaturales de Dios? Si no las ves, es lógico que no te asombre Jesús, y te preguntes: “¿Qué les pasa a estos locos?” Pero los que somos locos por Jesús, no solamente hemos sido tocados por Él, sino que vemos la obra maravillosa  que está haciendo. Veo la mano de Dios en la historia de la humanidad, en las noticias de cada día, y me da risa.

Dice Dios en su palabra que traerá a su pueblo desde todas las naciones, los establecerá en su tierra y no serán removidos, y asimismo, establecerá un reino eterno en Israel y ya no serán más dos reinos sino que serán un solo reino. En Israel había un reino al norte y otro al sur. Pero Dios le dice al profeta: “Toma un palo de la casa de Israel , y otro de la casa de Judá y pon los dos en tus manos y cuando te pregunten qué quieres enseñarles, diles que los dos volverán a ser uno en mi mano”. (Ezequiel 37:16-19). ¡Pasaron 2000 años y los israelitas están volviendo a su tierra desde todas las naciones! Otra profecía expresa: "8"¿Quiénes son éstos que vuelan como nubes, y como palomas a sus ventanas?" 9"Ciertamente a mí esperarán los de la costa, y las naves de Tarsis desde el principio, para traer tus hijos de lejos, su plata y su oro con ellos,…” (Isaías 60:8-9). Podemos ver los aviones que vuelan hacia Israel desde el África y otros países, con judíos que regresan a la tierra de sus padres. ¡Hasta judíos negros vuelven como aves al palomar! Leo en los noticieros, que Mahmud Ahmadineyad, presidente de Irán , amenaza con hacer desaparecer a Israel y me causa risa. Me pregunto: “¿Habrá leído la Biblia ? ¿Sabrá lo maravilloso y lo poderoso que es Dios? Hay naciones que están enojadas con Israel, y dice la Biblia que Israel quedará solo, rodeado de naciones que lo van a abandonar, ¡y es lo que está pasando! ¡Qué tranquilidad te da conocer la palabra de Dios, conocerlo a Él y ver sus obras maravillosas!

Una de las obras maravillosas de Jesús está relatada en Mateo 8:28-34: 28"Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino." 29"Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?" 30"Estaba paciendo lejos de ellos un hato de muchos cerdos." 31"Y los demonios le rogaron diciendo: Si nos echas fuera, permítenos ir a aquel hato de cerdos." 32"El les dijo: Id. Y ellos salieron, y se fueron a aquel hato de cerdos; y he aquí, todo el hato de cerdos se precipitó en el mar por un despeñadero, y perecieron en las aguas." 33"Y los que los apacentaban huyeron, y viniendo a la ciudad, contaron todas las cosas, y lo que había pasado con los endemoniados." 34"Y toda la ciudad salió al encuentro de Jesús; y cuando le vieron, le rogaron que se fuera de sus contornos”.

Vamos a tocar un tema que a muchos no le gusta tratar. ¿Estará endemoniado algún pariente cercano tuyo? Y yendo más cerca: ¿No estarás tú endemoniado?

LOS DEMONIOS AÚN HOY TRABAJAN

Hay teólogos que piensan que en la época de Jesús hubo una gran actividad demoníaca y que era lógico por el hecho de que el Mesías llegó al mundo, como si en ésta época no hubieran demonios, como si los demonios fueran una cuestión mitológica. Estamos viviendo en un mundo secularizado, materialista, que no reconoce y no acepta la existencia de Dios, y la ciencia racional tampoco acepta la existencia de espíritus o poderes espirituales. ¡Nada de eso se estudia en la universidad! Los griegos y la Biblia reconocen tres niveles de vida: La biológica, que es la vida del cuerpo humano (sangre, oxígeno, sistema respiratorio, huesos, etc.) y se estudia en Biología. Reconocen también la vida síquica o de la “psiquis”, en el griego, pero que en hebreo es “alma”. Nosotros hacemos uso de las dos palabras: alma y  psiquis. En nuestra civilización se confunde el alma con el espíritu, pero en realidad alma y psiquis son sinónimos, y esa es la segunda clase de vida que tenemos. Somos una trinidad: Espíritu, alma y cuerpo. Cuando hablamos de ello no entendemos que son tres cosas distintas, y a la vez son una misma cosa. No podemos existir como personas sin reconocer la diferencia entre la vida biológica y la síquica. Cuando deja de funcionar la vida biológica , deja de palparse la vida de la psiquis; pero según la Biblia , la vida de la psiquis o del alma, continúa más allá de la biológica. La vida del alma es solamente un nivel de vida natural, que nos permite vivenciar o discernir todo lo que tiene que ver con palpar, oler, oír o ver; o sea que la vida del alma está limitada a los sentidos que ésta tiene. Veremos que la vida del alma o de la psiquis está muy ligada a la vida del cuerpo, porque el alma detecta cosas que toca la mano, o que huele la nariz; y entonces a partir de las cosas que se pueden palpar o ver, el alma piensa, porque la vida del alma tiene que ver con la mente, voluntad y emociones. Así que si tu suegra te mira mal, pasan dos cosas: Se estremece tu vida biológica, te crispas, y en la vida del alma, o la psiquis, te puede suceder que tiembles y crees que tu suegra es un demonio, entonces te viene miedo o bronca. Pero hay otra vida superior a la biológica y a la del alma que es la vida del espíritu, y esa es la dimensión espiritual.

Cuando nos referimos a la vida síquica o del alma, no hablamos de algo que vaya más allá que cualquier animal. Por supuesto que es una vida superior a la del animal, pero no deja de ser de un nivel animal. La psicología, la psiquiatría, o las ciencias humanas que se estudian en el sistema de enseñanza laica no salen de lo biológico y de lo almático; no salen de lo síquico. Estudian psicología o psiquiatría la cuales tienen que ver con la psiquis. Entonces cualquier fenómeno tiene que ser explicado  mediante los términos de la psiquis, porque en las ciencias humanas, no existe la vida espiritual y no se reconoce por ejemplo el pecado y las consecuencias de este. Nosotros sabemos que el pecado tiene consecuencias en la vida anímica y en la del cuerpo; sabemos que el pecado es un poder espiritual.

Así que hay una relación estrecha entre la vida psíquica y la biológica; por ejemplo cuando te martillas el dedo, dices: “¡Me dolió hasta el alma!” O cuando te piden hacer algo, y dices: “No estoy de ánimo”; esto significa que te anda mal el alma. Cuando te deja tu novia y te dice que no quiere saber más de ti, se te estremecen las emociones y tu cuerpo responde decayéndose; te tiras en un sillón y te pones a llorar. La vida biológica , anímica o síquica se corresponden fuertemente. Pero la psicología y la psiquiatría no salen de ese entorno.

Nosotros sí sabemos que hay una relación asombrosa entre la vida espiritual , la anímica y la biológica. Es más, la dimensión espiritual influye fuertemente en ambas. Eso no se estudia en la universidad secular, pero sí se estudia en la universidad de Dios: La iglesia. Así que te invitamos a asistir a nuestra iglesia en la Avenida 8 de Octubre 2335 frente al túnel, de Montevideo, Uruguay.

Como en la universidad no se estudian los espíritus, y como nadie cree que hay algo más allá de la psiquis, si en la universidad existe algún espíritu, no nos enteramos. Y todo hecho, acontecimiento o fenómeno fuera de la psiquis es interpretado como algún síndrome o como algún gen que está fallando, o que falta alguna u otra sustancia; eso puede ser verdad, porque lo espiritual se corresponde con lo biológico, y también con lo anímico.

La ciencia está descubriendo que los pecados producen enfermedades, esto era algo irrisorio en otra época, pero ahora la ciencia sabe bien que lo que la Biblia le llama pecado produce consecuencias en el organismo. Ahora, lo que no entiende la ciencia es que hay una correspondencia entre el odio y poderes espirituales que lo fomentan, y como no acepta la existencia de una dimensión espiritual, no puede encontrar una correspondencia entre el homosexualismo y los demonios, o entre el alcoholismo y los demonios. Pero nosotros sabemos que hay un mundo entero de maldad, hay un principado de maldad que la ciencia ignora y se llama Satanás, el príncipe que opera en los hijos de desobediencia, como afirma la Biblia (Efesios 2:2). Y los más desobedientes de todos son los que no quieren creer que hay Dios, los que no quieren ver que hay actividad demoníaca, y no reconocen la actividad espiritual. Quieren dejar archivado en el ropero de lo mitológico todo lo que tenga que ver con Dios, religión o revelación, y así manejar todo desde la razón y la lógica.

Nosotros hemos aprendido de Dios que hay actividad demoníaca y que cuando parece ser que la actividad demoníaca es menor, en realidad lo que sucede es que es mayor la actividad del Espíritu Santo. Porque donde el Espíritu Santo y la gloria de Dios se manifiestan, ahí no pueden quedar escondidos los demonios, ¡quedan expuestos a la luz! Los demonios trabajan en oscuridad como en el rencor, la maldad, la maledicencia que hay a veces en el corazón de las personas, y no se puede ver que detrás de eso hay obrando un infierno de poderes espirituales de maldad. Hay cristianos que tienen miedo a que se les hable de estas cosas: “¡Ay pastor, de esas cosas no quiero hablar porque me da miedo!”

Precisamente los gadarenos salen de los sepulcros y asustan a todo el mundo… y según nos dice la Biblia había un camino por el que nadie circulaba, porque estos gadarenos salían al encuentro. La gente se había acostumbrado a vivir con ellos, y a no pasar por ese camino; así que esto se hizo parte de sus vidas. Se hace parte de la vida de una esposa que le tiene asco a su marido, duermen en la misma cama, pero sin poder tocarlo. ¡Se hacen naturales tantas cosas! Padres que abusan de sus hijas y tienen hijos con ellas. Esto ha salido muchas veces en las noticias, en este ultimo tiempo. Convivimos con cosas que no se pueden creer que existan y tienen que ver con actividad demoníaca.

¡Pero dónde Jesús llega, se termina la actividad demoníaca, los demonios tiemblan! Llegó Jesús a la tierra de los gadarenos, se bajó de la barca y los dos endemoniados vinieron corriendo. Se presentaron delante de Él y clamando dijeron: “¿Qué haces aquí Jesús, hijo de Dios; has venido antes de tiempo a perturbarnos?” Parece que ellos esperaban que algún día se apareciera Jesús; ellos dijeron que todavía no era el tiempo , pero le vieron la cara a Jesús, y parece que Él no tenía una cara de misericordia, ni siquiera tenía ganas de charlar, ni  argumentar con los demonios. A lo lejos había un hato de cerdos, y los demonios (esos que dominan a las personas y le dicen: ¡te voy a matar!) cuando se enfrentaron a Jesús le dijeron: “Señor, si nos vas a echar, por favor ¿nos puedes echar allí donde está ese hato de cerdos?”

Me llamó mucho la atención, ya que siempre me he preguntado: ¿Puede ser que un animal esté endemoniado? Algunos creen que los animales se endemonian porque se ponen celosos y violentos. Viene a mi memoria una experiencia con un perro, que me contaron los encargados de nuestro centro comunitario en una chacra de la ciudad de Salto. Este perro era muy malo y desconocía a los chicos, cuando estos llegaban de noche los atacaba, así que tomaron la decisión de ungir al perro y en ese momento se volvió loco, al final lo ataron en un chiquero, y un buen día se lo encontraron adentro del chiquero, ahorcado. Hay una diferencia entre especular u opinar y saber. La Biblia dice que Jesús autorizó a los demonios a entrar en los cerdos. Fuera de toda especulación puedo decir que sí, los demonios entran en los animales. No porque vi un perro endemoniado, ya que puede ser, pero quien me da la verdad es la palabra de Dios, que dice: “Si nos vas a echar, por favor déjanos entrar en los cerdos”. Jesús los dejo ir. ¡Se terminó, no hay discusión! Cuando la Biblia te lo dice, ya está, se terminó.

Así que los cerdos se precipitaron al mar y se ahogaron. Los que cuidaban a los cerdos corrieron a la ciudad a contar lo que había pasado, que los endemoniados habían quedado bien, restaurados, en sus cabales y ya no eran más violentos. Pero lamentablemente el hato de cerdos había ido a parar al mar, entonces todos vinieron, y se asombraron con esta obra maravillosa de Jesús.

Hay gente que es atraída por las obras de Jesús, y hay gente que rechaza a Jesús por sus obras.  Posiblemente cuando te hablan de las obras de Dios, te causa repulsión, y te dan bronca los pastores, esos desgraciados que predican y engañan a la gente. En ese caso habría que ver si no tienes un demonio. Algunos que ahora son mis ovejitas, antes me escuchaban y se les envenenaba la sangre. Una chica me decía: “Yo lo escuchaba a usted y me daban ganas de matarlo”. ¿Le andaría mal la psiquis o, entre ella y el mundo espiritual había algo? Ella tenía un espíritu de odio; cuando venía a la iglesia , se sentaba a escucharme y mientras yo predicaba le venían ganas de clavarme una sevillana. Nunca había tenido problemas con esta chica como para que me quiera matar, pero sí se que hay demonios que me quieren fuera del Uruguay, sé que al diablo no le gusta para nada que yo esté aquí, ¡y esto más me motiva para quedarme!

Lo cierto es que si te asusta hablar de este tema, no quieres que se hable al respecto, o huyes, entonces tienes un problema al respecto. Necesitas que el Espíritu de Dios tome control de tu vida. ¿A qué le vas a temer? Dice la Biblia: “Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?” (Romanos 8:31). Si Dios está a nuestro lado como poderoso gigante, (Jeremías 20:11) si el ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen y los defiende (Salmo 34:7), ¿de quién o de qué temer? Algunos tienen temor de hablar de cuestiones demoníacas, y dicen que al diablo no hay que nombrarlo. ¿Cómo que no? ¡La Biblia lo nombra cada dos por tres!

Una evidencia de que Jesucristo no tiene el control de tu vida es que tengas miedo a estas cosas. ¡Necesitas un toque de Dios! ¡Necesitas liberación! Donde Jesús va, los demonios huyen. No solamente eso, sino que Jesús encomendó a sus discípulos que hicieran ésta tarea. Una de las tareas del evangelio es sanar enfermos y otra es liberar personas oprimidas por el diablo. No está bien que seas un creyente y tengas temores, no es de Dios que siendo creyente, tengas odio, o tengas una boca semejante a una cloaca. Una de las evidencias de la presencia de demonios es la maledicencia, es decir, las malas palabras que se dicen. Hay creyentes que se sientan en el templo como santos y en la casa son demonios. Hablemos las cosas por su nombre, cuando hay una actividad demoníaca hay que saber y poder discernir.

SABIDURÍA PARA VENCER A LAS TINIEBLAS

Te sugiero que le pidas a Dios discernimiento, porque cuando discutes con tu esposo, el demonio se mata de la risa, porque el que está discutiendo contigo no es tu esposo, sino un demonio que está en él. Una mujer me ha contado que su esposo por muchos años ha estado preso de la pornografía, y no la deja en paz, el hombre no puede vivir sin tener sexo. Ella ve que hay agresividad en él. ¡Está endemoniado! A través de la pornografía entran espíritus de sexos violentos, posesivos, malvados, que degradan a las personas. Los demonios se introducen en el ser humano a través de muchas actividades del quehacer humano, como por ejemplo, a través de las adicciones, a través del alcohol, de las drogas, etc. Los abusadores no responden de si mismos y la sociedad no sabe que hacer con ellos. Los encarcelan, pero no saben como tratarlos, salen de la cárcel igual que como entraron. ¿A quién se le va a ocurrir en el mundo secular decir que hay que echarle fuera un demonio, o hay que hablarle de Cristo? Entonces la persona sale de la cárcel y sigue haciendo lo mismo: Vuelve a abusar porque no responde de sí mismo.

En la droga hay una actividad demoníaca impresionante, toda clase de espíritus se mueven al consumirla, o toda clase de malas ideas. Las personas no entienden como se les enturbió tanto el corazón y el pensamiento a esos que se drogan, llegando a hacer cosas que nunca se imaginaron que iban a hacer.

Debemos reconocer que Cristo es asombroso, maravilloso y poderoso. Donde llega Cristo, los demonios se postran; cuando Él llega, tienen que dejar lo que estaban haciendo, porque Cristo es el Señor del cielo y de la tierra, y ellos lo saben bien. ¡Jesucristo tiene la autoridad, y los demonios lo saben! Satanás lo sabe; Jesús no había pecado nunca, ni desde niño. Cuando llegó el tiempo de su ministerio, y fue ungido, cuando fue bautizado en el Jordán y fue investido por el poder del Espíritu para iniciar su ministerio, él tenía aproximadamente 30 años, durante los cuales toda clase de demonios rasos, demonios cabos, sargentos, tenientes, capitanes, mayores y coroneles, intentaron hacerlo pecar y no pudieron. Entonces vino satanás y en persona lo tentó para que pecara, pero no pudo contra Jesús. Satanás sabe muy bien que Jesucristo es imposible de doblegar. Creyendo que tenía el imperio de la muerte llevó a Jesús a la cruz , pero lo vio resucitar. ¡Así que satanás sabe muy bien que con Jesús no se puede! 

CONCLUSIÓN

Si estás atormentado o atormentada y no sabes qué hacer con tu vida, si no sabes qué hacer con tu matrimonio o tus problemas económicos, ven a Jesús y entrégale a Él los derechos sobre tu vida. Dale a Jesús autoridad sobre tu vida, invítalo a entrar en tu corazón y pídele que tome el control de tu existencia y verás que los demonios huirán de ti. ¡Se irán! Porque los demonios afectan el sexo, la economía, afectan las relaciones familiares, las cuestiones laborales. Los demonios están infiltrados en todos lados. ¡Lástima que el mundo secular no se haya enterado! Pero los verdaderos creyentes, los que caminan con Jesús y los que se someten a Él, suben a un nivel de autoridad por sobre todos los poderes demoníacos.

Dice la Biblia que Jesús les da autoridad a sus discípulos y los envía encomendándoles que no vayan a ninguna ciudad que no sea de Israel, porque primero había que predicar el evangelio allí. Dijo: “No vayan a ciudades de gentiles ni de samaritanos, vayan primero a las ovejas perdidas de la casa de Israel , sanen a los enfermos y echen fuera a los demonios”. ¡Quien está con Cristo tiene la autoridad de Cristo! Esto me gusta, porque cuando la ciencia no sabe qué hacer, Cristo sabe cómo hacerlo. He visto a chicos adictos a las drogas, internados en diversos centros de rehabilitación, donde les han cobrado más de mil dólares por mes, pero al final siguen igual, presos de la droga. Después los veo salir de la adicción, cuando entran en una relación personal con Jesús. ¡El tormento se va! Los pensamientos, las palabras, el Espíritu de Jesús transforman el terreno en territorio del reino de Dios.

Yo quiero orar con aquellos que consideran que tienen problemas de demonios en sus vidas, en sus relaciones familiares. Quiero que entiendas, que en este planeta hay una guerra, ¡estamos en guerra! Quiero que entiendas que sólo existe la paz en el corazón de aquel que está trabajando para Cristo. No es que hay paz en algún barrio donde tienes tu casita, y tus vecinos son buenos. Conocí muchos que querían tener una casita en la playa, lejos del mundanal ruido y allá estaban los mundanales demonios, los mundanales drogadictos y los mundanales ladrones. ¡No hay ningún lugar con paz! El único lugar  con paz, es aquel donde Cristo reina.

Quiero orar por aquellos que tienen perturbaciones nocturnas, que tienen problemas congénitos, crónicos, en sus relaciones familiares, aquellos cuyos parientes le han hecho trabajos de ocultismo, de magia negra, etc.  

Te adoramos Jesús, reina tú en estas vidas Señor, reina en estos corazones. Los que han venido a ti sean libres de opresiones demoníacas. ¡Glorifícate Jesús! ¡Extiende tu mano Rey! ¡Obra con poder! Espíritu de angustia y de opresión, ¡suelta ahora! Espíritu de muerte, ¡sal ahora! ¡Echo fuera el temor! ¡Echo fuera la maldición, en el nombre de Jesús! ¡Huyen los poderes de las tinieblas, en el nombre de Jesús! ¡Toda influencia del infierno sale ahora! Ven a las vidas Señor, ahora, hazte presente. Caiga fuego de Dios, y todo demonio huya. Se deshacen los trabajos de hechicería, de brujería, se deshacen las maldiciones del infierno y las cadenas. ¡Padre, glorifícate!

Haz esta oración y di: “Señor, declaro que mi vida es como el territorio de Gadara, que cuando tú llegaste los demonios huyeron; no te voy a echar, no tengo miedo de ti, sino que te amo y te necesito. ¡Extiende tu gracia sobre mí y lléname de tu Espíritu Santo! En el nombre de Jesús hago esta oración, amén. 

Imprímelo más fácil aquí