Hoy les quiero mostrar una fotografía de cómo es Dios. Leamos Nehemías capítulo 9:17-18: “Pero tú eres Dios que perdonas, clemente y piadoso, tardo para la ira, y grande en misericordia, porque no los abandonaste.” Nehemías cuenta la historia del pueblo de Israel, de cómo Dios por su misericordia y por su poder, sacó a su pueblo, la descendencia de Abraham, de la tierra de Egipto; describe cómo los hizo cruzar el Mar Rojo, los llevó por el desierto, les dio maná del cielo, les dio agua, no les faltó el alimento ni la ropa… les condujo con una columna de nube durante el día para que el sol no les hiciese daño y con una antorcha de fuego por la noche para que supieran por dónde ir y por dónde caminar. ¡Grande fue su poder! Su brazo poderoso siempre estuvo extendido a favor de su pueblo. Leamos el versículo 15: “Les diste pan del cielo en su hambre, y en su sed les sacaste aguas de la peña; y les dijiste que entrasen a poseer la tierra, por la cual alzaste tu mano y juraste que se la darías”. Pero presten atención lo que dice desde el versículo 16 hasta el 25: “16Mas ellos y nuestros padres fueron soberbios, y endurecieron su cerviz, y no escucharon tus mandamientos. 17No quisieron oír, ni se acordaron de tus maravillas que habías hecho con ellos; antes endurecieron su cerviz, y en su rebelión pensaron poner caudillo para volverse a su servidumbre. Pero tú eres Dios que perdonas, clemente y piadoso, tardo para la ira, y grande en misericordia, porque no los abandonaste. (más…)
Un cristiano es un ser sobrenatural y por lo tanto no debe vivir agobiado bajo los tentáculos y la opresión de las leyes naturales. ¿Por qué? Porque además de tener naturaleza humana, tiene naturaleza divina, ha sido engendrado por Dios; deberá pues, aprender a vivir de acuerdo a las leyes de esa naturaleza. Así como nos fue difícil comenzar a vivir en la dimensión natural y tuvimos que aprender, (un parto es difícil), también tendremos que aprender a vivir en el mundo espiritual. El niño no sabe cómo manejar la cuchara, no tiene dientes para masticar, necesita un período de adaptación, maduración y aprendizaje para desenvolverse en el mundo natural. ¡Tiene que aprender a hacer todas las cosas! De la misma manera, nosotros que hemos nacido del Espíritu Santo, los que creemos en Cristo Jesús y que hemos sido engendrados por Dios, tenemos una nueva naturaleza que no dominamos pero debemos dominar, que no manejamos, pero que tenemos que manejar.
Si a un niño nunca le damos una cuchara para que practique, nunca aprenderá, y si pasan los años y el niño no aprende a caminar, decimos que es un niño atrofiado; asimismo en el mundo espiritual tenemos que crecer y desarrollarnos. (más…)
2ª Corintios 4:16: “Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día”.
Desde que entré a la década de los 50 me he puesto más reflexivo. ¿Por qué será? Lo que sucede es que cuando el ser humano ya no tiene el vigor de los 30 ni de los 40, entra a analizar lo que ha vivido y lo que le queda por vivir. Lo primero que uno se da cuenta es que ya no tiene la fuerza que antes tenía, ya no tiene el mismo ímpetu, pero Dios le da a cada etapa de la vida algo especial, así que en la etapa en que vives, ¡sirves para algo!
La tendencia es que en la década de los 20, 30 y 40, uno confía en lo que puede lograr con sus propias fuerzas. Mientras uno tiene fuerzas, dice: “¡Yo puedo!”, le da para adelante y confía en lo que uno puede hacer por sí mismo; no está impulsado por lo que Dios le puede ayudar, sino por lo que le pueden responder sus músculos y su mente. (más…)
Jeremias 23:18: “Porque ¿quién estuvo en el secreto de Jehová, y vio, y oyó su palabra? ¿Quién estuvo atento a su palabra, y la oyó?” Luego, el versículo 21 dice: “No envié yo aquellos profetas, pero ellos corrían; yo no les hablé, mas ellos profetizaban. 22Pero si ellos hubieran estado en mi secreto, habrían hecho oír mis palabras a mi pueblo,…”
Hoy quiero hacer resonar una verdad que Dios ha puesto en mi corazón, y es el hecho que Dios ama a su pueblo y desea hablarle; en su plan está previsto que él pueda derramar su espíritu sobre todo su pueblo como dijo el profeta Joel en el capítulo 2, versículo 28: “Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones”. “Profetizarán”: Eso significa que traerán al pueblo palabra de Dios. (más…)
Nos estamos preparando para Pentecostés, una celebración a la que no le hemos dado un lugar importante. Quizás le hemos dado importancia a la Navidad, a la Pascua, pero no al Pentecostés que es un acontecimiento muy importante; capaz que su ausencia hace que le restemos importancia, pero si le damos la importancia debida al Espíritu Santo, él se manifestará sobre nuestras vidas. Dios trabaja con nuestros deseos, si tu tienes deseos, él te los concederá. Dice la palabra de Dios, que si un hijo quiere pan, su padre no le dará una piedra, y cuánto más no dará Dios el Espíritu Santo a aquellos que se lo piden.
Observo creyentes estériles y a veces me siento culpable de no haberlos atendido; muchos se ofenden y se van de la iglesia diciendo: “El pastor está muy ocupado”. ¿Por qué sucede esto? Muchos enfrentan situaciones conflictivas y al no tener un pastor que les dé un consejo, se sienten solos y frustrados. ¡Tendríamos que tener un pastor para cada oveja! Pero Dios dijo en Joel 2:28: “Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones”. (más…)
“Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo, conservaos en el amor de Dios….” Judas 1:20
La Biblia hace énfasis en permanecer en el amor de Dios y que nos amemos con el entrañable amor de Jesucristo; es como si quisiera decir, “no se salgan del amor de Dios, no se metan en otra clase de amor”. Así como hay repuestos originales y ordinarios, que son más baratos que los originales, hay distintas clases de amor, pero el verdadero es el de Dios. Generalmente cuando compramos un repuesto ordinario y se nos rompe, nos quejamos ante quien nos lo vendió y le decimos: “Usted me vendió este repuesto y falló” y él nos responde: “Tengo también el repuesto legítimo. ¡Pero vale mucho más!” Me contaron que en la fábrica de Mercedes Benz los repuestos legítimos que venden son sometidos a una serie impresionante de pruebas y tests que por supuesto encarecen el repuesto, sin embargo, tienen un bajísimo porcentaje de fallos. ¡Lo mismo ocurre en el mundo! En el mundo hay muchas clases de amor pero el verdadero es el amor de Dios y el consejo de la Biblia es “conservarnos” en su amor. (más…)