
Leemos en 1ª Corintios 1:20-24: “20¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo? 21Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación. 22Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría; 23pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; 24mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios”.

El capítulo 11 del libro de Marcos habla acerca de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. En la actualidad, a ese día se le recuerda como “domingo de ramos”, porque en esa oportunidad, la gente le dio la bienvenida al Señor cuando entró montado en un burro a esa ciudad, cortando ramas de los árboles y extendiéndolas por su camino y proclamando: “¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!” Y lo declararon el Mesías, Rey de Israel. Eso sucedió el domingo anterior al día de resurrección, y durante esa semana anterior a la crucifixión y resurrección de Cristo, ocurrieron varias cosas.
INTRODUCCIÓNMuchas veces se confunde el alma con el espíritu y hoy quiero hablarte acerca de la primera. Uno de los problemas que lleva a los cristianos al fracaso es que su alma está turbada. Muchos dicen creer en Dios, en Cristo, en la Biblia, pero viven en un estado de temor, de ansiedad, de afán y de estrés, lo que demuestra que no están creyendo y que su confianza no es tal en Dios. En otras palabras, viven en un estado de su alma que niega lo que ellos dicen. Ellos dicen creer pero están turbados; dicen creer, pero tienen temores y ansiedades, viven acelerados. Veamos por qué ocurren éstas cosas y de dónde provienen.
INTRODUCTIONThe book of 2 Kings tells us of a very dark time of the kingdoms of Israel and Judah.
There was a wicked king named Ahab married to a woman of name Jezebel; these were troubled times where the construction of temples to strange gods in the territory of Israel was allowed. At that time, four hundred and fifty of Baal prophets had died and there must have been a revolt against King Ahab; and Jehu, who reigned, killed Ahab’s descendants who had seventy sons. And at that time, many unpleasant things occurred in the kingdom of Judah.

El libro de 2ª de Reyes relata una época muy oscura de los reinos de Israel y Judá.
Había un rey malvado que se llamaba Acab, casado con Jezabel. Eran tiempos turbios donde se permitía la construcción de templos a dioses extraños en territorio de Israel. En aquel entonces, habían muerto cuatrocientos cincuenta profetas de Baal y había habido una revuelta contra el rey Acab; y Jehú, quien tomó el reino, mató a los descendientes de Acab, setenta hijos que éste tenía. Y en ese tiempo, en el reino de Judá, también sucedían cosas feas.

En el último capítulo del libro de Isaías, notamos que Dios está viendo el panorama de lo que ocurre en Israel y nos pinta un cuadro de lo que Él observa cuando ve al pueblo traer sus sacrificios y sus ofrendas. También los ve participar de los ritos y cultos que ellos tienen establecidos, y en el versículo 2, capítulo 66 del libro de Isaías, leemos lo siguiente: “Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová; pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra”.
INTRODUCCIÓN
Hoy quiero hablarte de eso que nosotros llamamos la presencia de Dios; es aquello que yo puedo percibir cuando estoy en la iglesia, cuando ésta está alabando y adorando a Dios y el Espíritu de Dios se hace presente. ¡Lástima aquellos que no la pueden percibir! Tengo que decirte que esa presencia poderosa de Dios está en todas partes, en todo el universo y más allá de éste.
INTRODUCCIÓN
Leemos en el Salmo 34:15: “Los ojos de Jehová están sobre los justos, Y atentos sus oídos al clamor de ellos”. ¿Tú te crees justo o justa? Muchos han declarado: “Dios no me escucha”, o “Dios se ha olvidado de mí”. ¡Para ellos no es este versículo! ¡Esta verdad es para quienes creen!
Hoy te quiero hablar acerca de cómo opera Dios con nosotros. Él hace su obra a través de su palabra y ésta, según dice la Biblia, es viva y eficaz. Un pasaje de las escrituras señala que Dios envió su palabra y los sanó, y hay muchos otros más, por ejemplo, cuando le dio visión a Abraham o a algún otro siervo suyo. ¡Dios envía su palabra para que su obra sea hecha, y yo hoy te traigo palabra de Dios! Si algo tiene que suceder es porque recibes la palabra que el Señor te envía, y porque la crees. ¡Así opera Dios! ¡Tú decides si esa palabra forma parte de tu vida o no!