Vamos a abrir nuestras Biblias en Proverbios 14:28: “En la multitud del pueblo está la gloria del rey; Y en la falta de pueblo la debilidad del príncipe”. Hay otra versión que dice: “la población que aumenta es gloria del rey; una nación que se va extinguiendo es su condena”. Estuve recientemente predicando en un congreso del ministerio Remar en el África cuyo lema era: “Dejad los niños venid a mi y no se lo impidáis, porque de los tales es el reino de los cielos”. Y precisamente en ese ministerio se les da un lugar especial a los niños; ellos reciben a todo niño que aparezca tirado en la calle e incluso el gobierno, conocedor de su obra, les entrega niños que han quedado huérfanos. Me hospedé en una casa donde vivían alrededor de catorce niñas y una de ellas, de cuatro años, tenía SIDA, al igual que su madre, quien murió de SIDA. Este versículo que leímos nos enseña que el potencial de una nación está en proporción directa con el crecimiento de la población. Y hay otro pasaje que quiero compartir que está en Éxodo capítulo 1. Leeré varios versículos salteados. Versículo 7: “Y los hijos de Israel fructificaron y se multiplicaron, y fueron aumentados y fortalecidos en extremo, y se llenó de ellos la tierra”. Ellos eran esclavos pero se multiplicaron y fructificaron y fueron aumentados y fortalecidos en extremo y se llenó la tierra de ellos. Los versículos 8 y 9 dicen: “8Entretanto, se levantó sobre Egipto un nuevo rey que no conocía a José; y dijo a su pueblo: 9He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más fuerte que nosotros. 10Ahora, pues, seamos sabios para con él, para que no se multiplique,…” Y los versículos 15 al 18 expresan: “15Y habló el rey de Egipto a las parteras de las hebreas, una de las cuales se llamaba Sifra, y otra Fúa, y les dijo: 16Cuando asistáis a las hebreas en sus partos, y veáis el sexo, si es hijo, matadlo; y si es hija, entonces viva. 17Pero las parteras temieron a Dios, y no hicieron como les mandó el rey de Egipto, sino que preservaron la vida a los niños”. Pasemos al versículo 20: “Y Dios hizo bien a las parteras; y el pueblo se multiplicó y se fortaleció en gran manera. 21Y por haber las parteras temido a Dios, él prosperó sus familias. 22Entonces Faraón mandó a todo su pueblo, diciendo: Echad al río a todo hijo que nazca, y a toda hija preservad la vida”. Cuando el Faraón mata niños es porque tiene les tiene miedo, y, ¿qué tienen los niños para merecer el temor del Faraón? El Faraón es un cobarde y toda nación que mata niños es una nación cobarde. ¡En el crecimiento de la población está la fortaleza de la nación y en la disminución de la población está su ruina!
En el año 1966 el presidente norteamericano Lyndon B. Johnson en un discurso ante la ONU, dijo que iba a encaminar su gobierno y su nación hacia una política de control poblacional, pues invertir 5 dólares en la prevención de la natalidad, o mejor dicho en no dejar nacer niños, era equivalente a invertir 100 dólares en el desarrollo de un país. Este hombre en el año 1966 le declaró la guerra a la población mundial en el seno de la ONUcon ese discurso y creó la agencia AID, que es una agencia internacional para el desarrollo, y vean la palabra que utilizan “desarrollo” y un año después se crea en la ONU, un fondo para la población al que se llamó FNUAP, que en el año 1973 ya contaba con 100 millones de dólares pero hoy en día cuenta con miles de millones de dólares. Gran parte de esos recursos se utilizan para prevenir el nacimiento de los niños. Asimismo en el año 1970 el Banco Central otorga por primera vez un préstamo para control demográfico. Robert Mc Namara, presidente de dicha institución desde 1968 hasta 1981, en su discurso inaugural del 30 de setiembre de 1968 afirma: “El rápido crecimiento demográfico es una de las mayores barrearas que obstaculizan el crecimiento económico y el bienestar de los estados miembros de la ONU”. En ese tiempo ha comenzado a hablarse en todos los discursos dela ONU y en todas las conferencias internacionales concernientes a la cultura, la niñez, la familia y la economía, de la explosión demográfica, como si los niños fuesen una bomba atómica, y se denuncia el grave peligro que implica la explosión demográfica. Se produce un punto de inflexión en el año 1974 cuando el conocido estadista y secretario del presidente Nixon, Henry Kissinger eleva un informe de defensa denominado “Memorandum de estudio para la seguridad nacional No200”. Después de la guerra fría el presidente Nixon quería saber cuál era el problema más grave que corría Estados Unidos en tema de seguridad nacional y el secretario de Estado, Kisinger le dijo que el problema mayor que Estados Unidos tenía era el crecimiento poblacional de los países pobres. ¡Cuado el Faraón mata es porque tiene miedo!
El problema era que los países ricos tenían una muy baja tasa de natalidad, a diferencia de los países pobres; para las naciones ricas, era un problema grave porque en los próximos treinta años, el crecimiento del mundo pobre les iba a cobrar, como se está cobrando ahora la pobreza, la miseria, el hambre. Ellos no han colapsado precisamente porque gran parte de la población de los países pobres emigra a Europa y Estados Unidos; la falta de crecimiento por índice de natalidad se ve enmendado por el ingreso de población de las demás naciones. Pero esto está afectando gravemente el relacionamiento; por ejemplo, en Inglaterra hay 5 millones de musulmanes, en Francia quizás más y en cualquier momento, puede salir un ”hombre bomba”.
Mi interés es que la iglesia crea la palabra de Dios, y nosotros hemos sido puestos por Dios para defender la multiplicación de la población dela RepublicaOrientaldel Uruguay. ¿Por qué se les tiene miedo a los niños? Se ponen excusas ridículas, se dice: “¿para qué vamos a traer niños si los haremos sufrir?” Declaramos que somos cobardes y que no somos capaces de alimentar niños y de darles educación, pero creo que debíamos gemir por el solo hecho de pensar así. Debiéramos de ser un país capaz de darle de comer a los niños, de darles amor y de educarlos para que el país crezca en población y aumente su potencial, pero Satanás tiene algo con los niños, ¡el siempre sufrió el embate de los pequeños! Al tiempo que nació Moisés, el Faraón mandó matar todos los niños pero hubo una mamá y un papá que se propusieron esconder y salvar su hijo y ese niño que ellos salvaron, sin saberlo, fue Moisés, el libertador del pueblo judío; ellos no sabían ni entendían que estaban preservando a un hombre escogido por Dios. Todos los niños que vienen al mundo son enviados por Dios; Él es el creador y el dador de la vida, Él manda niños, por tanto, Satanás vislumbra el perjuicio que ellos pueden ocasionar a las naciones porque dentro de cada niño viene todo el potencial de Dios para el futuro de la humanidad. Un niño no es lo que se ve, sino que es una tremenda promesa para el mundo. Dios no ve las cosas como nosotros las vemos, nosotros decimos “realidad” a lo que ven nuestros ojos, pero los ojos de Dios miran a través del tiempo. Para Dios un niño no es una criatura pequeña sino un hombre, cuando Dios envía un niño a la tierra, manda un hombre, de modo que cuando esos padres salvaron a ese niño, salvaron al libertador de Israel, a Moisés el gran siervo de Dios. Cuando tú preservas niños estás salvando planes de Dios, estás resguardando planes celestiales, los pequeños vienen por causa de Dios, El tiene propósitos extraordinarios con ellos.
Hoy vamos a meditar acerca de los principios básicos a seguir para alcanzar la prosperidad. ¿Necesitas prosperar? Todos lo anhelamos y también Dios quiere prosperarnos pero a él le sucede lo que a nosotros los padres con nuestros hijos, cuando le damos cosas que luego las rompen, las desperdician o no las usan bien, optamos por darles menos o no facilitarles nada. Al darles dinero, lo hacemos con un propósito, que aprendan a administrarse. Si te piden para comprar diez kilos de caramelos, les dices que no, que el dinero que les has dado no es para eso, pero como tienen en sus manos gran cantidad de dinero, compran lo que quieren y no lo que tú crees conveniente y necesario, de modo que optas por comprarles tú mismo los caramelos. Puede ser que el niño diga “gracias papá”, o que zapatee, grite, llore, te insulte… De modo que a medida que crecen y maduran, les vamos dando que manejen más dinero, conforme van creciendo en la gracia de administrar. Igualmente, Dios nos exige mucho en el área de administración; hay un significativo número de parábolas y enseñanzas enla Bibliaque ponen de manifiesto que Dios está esperando que seamos buenos administradores de lo que tenemos. Y tanto es así que si no administramos bien lo que él nos da, afirma su palabra que Él nos lo quitará para entregárselo a otra persona que sí administre bien.
Jesús nos enseñó ese principio a través de la parábola de los talentos. Dios le había dado cierta cantidad de talentos a tres personas; a cada uno le dio conforme a su habilidad y capacidad: A uno le dio cinco, a otro le dio tres, y a otro uno. Este último guardó el talento y no hizo nada, de modo que cuando vino el Señor le dijo, “aquí está el talento que me diste”. Era una buena persona, no se robó el talento pero el Señor le dijo: “¿Qué has hecho con el talento que te di?” “¡Lo guardé!” “¿Cómo que lo guardaste? Te lo di para que lo administraras”. “Tenía miedo de fallarte; se que tu eres un hombre muy exigente…” ¡Nuestro Dios es exigente! El te ha dado ojos y quiere que los administres bien, te ha dado manos y quiere que las administres bien, te ha dado pies, te ha dado sexo, te ha dado una familia, y quiere que los administres bien. ¡Tenemos un Dios que exige buena administración! También quiere que seas un buen administrador de tu tiempo, de tus relaciones familiares, y aún que seas un buen administrador para con las personas extrañas. La Bibliaafirma: “Ganad amigos por medio de las riquezas injustas” (Lucas 16:9). Dios quiere que seamos buenos administradores de las amistades. ¿Qué es ser buen administrador? Es planificación, organización, dirección y control; implica ejercer una autoridad planificada para el logro de objetivos estudiados. Dios me hizo pastor y me exige una buena administración de cómo uso el tiempo, de los pastores que tengo, y si no administro bien, la iglesia no avanza. Muchos dicen: “Si está el espíritu, todo marcha sobre ruedas”… No es tan así, existe enla Biblia un don de administración, ¡que es un don espiritual!
Volvamos a la pregunta del principio: ¿Quieres prosperar? Creo que todos queremos prosperar y Dios también lo anhela pero Él está esperando determinadas actitudes para prosperarnos. Él tiene planes con nuestra prosperidad por tanto, es de interés de su reino que seamos prosperados; ella es acorde a sus planes y propósitos para con el planeta tierra y le viene bien a sus negocios. Si tu motivación para prosperar no coincide con la de Dios, a Él no le interesa invertir en ti. Hay gente que dice: “Yo soy cristiano y como tal, no pretendo gran cosa… sólo quiero tener una heladerita, una cocinita, una camita, y una casita de baldosas, de las más baratas… ¡no soy una persona pretenciosa! Quiero tener un perro en el fondo, soy una persona sencilla, soy un uruguayo…” ¿Qué opinión te merece una persona así? ¡Es un egoísta! ¿Pensó en alguien? ¿Pensó en el reino de Dios? La persona se cree buena porque no es pretenciosa para con ella, pero todo lo que quiere es para sí misma, no está en concordancia con los planes de Dios. El no prosperará a una persona así. Jesús dijo “…en los negocios de mi padre me conviene estar…” La prosperidad es parte del proyecto para su reino, por tanto, nuestra prosperidad le interesa a Dios. El prosperará motivaciones santas, no egoístas. A veces pareciera que tú eres humilde cuando en realidad eres un tremendo egoísta, centrado en ti mismo y no en lo que Dios quiere.
Hoy estudiaremos tres principios fundamentales para prosperar. El primero de ellos está en Gálatas 6:7: “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.” Cosechamos el mismo género de semilla que sembramos, y esto es un principio que está en Génesis, el primer libro dela Biblia. La teoría de la evolución no es verdad y no funciona porque Dios dijo que todo se iba a reproducir según su especie o género; es necesario que entienda que todo lo que siembre, voy a cosechar: Si siembro arroz, es ridículo que diga: “¡Oh Dios mío, he sembrado arroz pero voy a orar y ayunar porque quiero que me des una cosecha de trigo… el precio del trigo subió… oh Dios mío, transforma mi arroz en trigo, ¡cambia mi semilla de arroz en trigo!” ¡Es imposible! No podemos pedirle a Dios que haga cosas que vayan en contra de sus propósitos y de su voluntad. El ha establecido que las semillas de pino, den pinos, y así, cada especie da solamente semillas de su especie. Es importante saber que este principio se aplica a todas las áreas de la vida. Hay millones de cristianos que cuando están en necesidad económica hacen largas oraciones, diciendo: “Dios mío bendíceme, prospérame para que pueda pagar esta deuda”. Otros, cuando tienen serios problemas económicos viajan, para ver si encuentran trabajo en otro país. Pero Dios no necesita que te cambies de lugar para prosperarte, ¡No es lo que Dios quiere que hagas!
Tenemos que entender que la prosperidad es el resultado de una siembra. Los grandes empresarios, lo son en función de lo que arriesgan en sus inversiones; hay un dicho que dice ’’el dinero llama al dinero’’, es decir, los empresarios más arriesgados son los que más han prosperado. Y tampoco es suficiente ser arriesgado, hay que ser un buen administrador, hay que tener fe e intuición, para saber donde poner el dinero. Un empleado que sólo espera el sueldo y se lo come, y nunca ahorra ni invierte en nada, no puede prosperar, puede pasarse toda la vida orando hasta que se muera, pero no va a prosperar, porque prosperidad no es aumento en el sueldo, nunca nadie se hizo rico trabajando de empleado, sino que tuvo que dejar su empleo, renunciando así a su ingreso, para volverse una persona arriesgada, que invierte. Solamente quien invierte tiene posibilidades, por el riesgo que corre, de prosperar, y cuando estoy hablando de invertir, me refiero a sembrar. Implica decir: “pongo este dinero en este proyecto, porque creo que me va a redituar”, pero otros seguramente mirarán el proyecto y dirán: “¡Yo no metería mi dinero ahí!”
Prosperidad es mucho más que trabajar, prosperidad es que te ingresen riquezas multiplicadas muy por encima de la capacidad de tus manos, por eso hay personas que ganan diez mil o cien mil dólares diarios, no lo hacen por su capacidad de trabajo sino por su capacidad de siembra, de inversión, y, ¿qué invierten ellos? ¡Dinero! Estos principios de prosperidad pueden ser entendidos aún por un niño. Si le preguntas a un niño, después de una enseñanza sencilla como la que acabo de hacer, qué es necesario invertir para ganar dinero, te contestará: ¡Dinero! Y eso concuerda con la palabra de Dios; un cristiano que ora para prosperar y nunca arriesga nada, que no espere prosperar. ¿Sabes lo que hizo el mal administrador de la parábola que enseñó Jesús? ¡No invirtió el talento! La primera pregunta que tienes que hacerte es: ¿Qué invierto para prosperar? Si no inviertes, no esperes ser próspero; no puedes pedirle a Dios que te prospere si no estás dispuesto a invertir, y esto es una ley que la ha establecido Él, que cada uno administre conforme a lo que ha recibido de parte de Dios. Tú dirás: ¡No tengo mucho para invertir! Pero Dios te va prosperar en función a la inversión que hagas, y conforme a lo que tienes.
La primera ley de prosperidad, es la ley del género, es decir, cosechamos de acuerdo al género de semillas que sembramos. No es invirtiendo manos y pies, ni más tiempo, no es trabajando mucho que vas a prosperar. Hay quienes dicen: “Yo trabajo ocho horas diarias, entonces, voy a trabajar diez horas diarias para prosperar…” y prospera pero muy poco. Para ganar dinero no hay que invertir tiempo sino dinero, recuerda: Si quieres cosechar maíz, siembra maíz. Esta misma ley del género la podemos ver en Mateo 7:12: “Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos”. ¡Se aplica en todos los aspectos de la vida! Como tu quieres que te hagan, haz tú con ellos; en otras palabras, si estás necesitando amigos, sé amigo, si estás esperando misericordia, sé misericordioso. El que dice “no tengo” se condena a si mismo a no prosperar; mientras más amor siembres, se multiplicarán los que te amen, se correrá la voz que eres una persona amorosa y muchos querrán acercarse a ti.
Recientemente me ocurrió algo que inspiró el mensaje de hoy. En oportunidad de una visita a una persona, al querer cruzar un muro, me agarré de un ladrillo y éste se salió de la pared, lo cual ocasionó mi caída y fractura de brazo. A partir de ese momento, estoy experimentando lo qué es vivir con una sola mano: Lavarme la cara, bañarme… ¡es una experiencia sumamente interesante! Me han sucedido cosas interesantes, como por ejemplo, no saber cómo ponerme el shampoo, que es una tarea tan sencilla, así que decidí ponérmelo directamente en la cabeza, ¡y derramé gran parte del contenido! Me han puesto un yeso en la mano, de modo que no puedo sujetar bien las cosas, se me caen, pero el dedo pulgar es un campeón, porque es como una pinza que aprieta las cosas contra los demás dedos, y me dije: ¡Qué linda que es la vida! ¡Que bien que ha hecho Dios las cosas! Recuerdo un amigo que quedó ciego, decía: “Cuántas veces pude leerla Bibliay no lo hice y ahora que estoy ciego la quiero leer y no puedo hacerlo”. Lloraba diciendo: ¡Señor mío, sáname de la vista para que pueda leer nuevamente leerla Biblia! De modo que empecé a valorar esas cosas que tenemos tan bien puestas, tan comunes, que no nos acordamos de darle gracias a Dios por ellas. ¡Gracias a Dios por los ojos que nos ha dado! Él nos ha dado dos ojos para que podamos medir; estamos tan bien diseñados, de modo que son necesarios dos ojos para medir distancias, cosa que no podríamos hacer con un solo ojo, ya que es necesario dos focos de visión para poder relacionar profundidades.
¡La vida es linda! Jesús dijo: “…yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10) Hay otros que ven las cosas de otra manera, como un tango que dice: “¡La vida fue y será una porquería!” Pero hoy vengo a decir que el mundo no fue y será una porquería, sino que Dios lo ha creado y lo ha hecho bien. Otros dicen que la vida no tiene sentido, pero yo vengo a decir que la vida es preciosa y tiene un propósito. Simplemente tienes que ver la vida desde la perspectiva correcta, es decir, desde la perspectiva de Dios. Algunos creen que descendemos del “mono”… todo depende del cristal que tienes para observar las cosas… si crees que vienes del mono, vas a llegar a la conclusión que la vida no tiene propósito y es lógico pensar que la vida no tiene sentido y que es un ciclo, que pasamos y que todo se termina. No obstante, hay otra perspectiva de la vida, que es la de Dios y ella sí tiene sentido.
Dios ha puesto eternidad en nosotros. Leamos Génesis 1:24-31: “24Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. 25E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno. 26Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 27Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. 29Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer. 30Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así. 31Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto”.
¡Y vio Dios que era bueno en gran manera! ¡Esta es la perspectiva divina! Dios le dio al hombre un sitial de honor; después de haber creado todos los animales, todos los árboles el cielo y los peces del mar, dice la Bibliaque Dios vio lo que había hecho y que era bueno en gran manera. Luego dijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza… Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó…” Tú no eres un pedazo de basura, un desperdicio cósmico, no has venido por casualidad al planeta tierra, sino que eres el fruto de un Dios amoroso que hizo las cosas bien. Después que hizo al hombre, lo bendijo, y le dijo: “Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra…” ¡Dios te ha puesto en un sitial de honor! Cada uno de nosotros ha venido a la existencia con un propósito bendito de parte de Dios; nos ha creado y nos ha puesto en determinado lugar, y nos ha entregado a cada uno de nosotros dominio y señorío. ¡Ese es el propósito de Dios con la vida del hombre y de la mujer! ¡Él nos ha dado una vida desafiante! Cada vez que hay un grave problema, afirmo: “¡Gloria a Dios! Él me ha dado un nuevo desafío. ¡Qué bueno que Dios me ha tenido en cuenta para enfrentar este tremendo problema! Significa que Dios me ha dado capacidad”. ¡Todo lo puedo en Cristo que me fortalece! Tengo un Dios que me ha dado inteligencia. No veo la vida como un problema, sino como un desafío de Dios.
Cada uno de nosotros tiene huellas digitales únicas, un ADN único y dones y habilidades únicas para un plan sublime; somos únicos, no hay nadie que sea igual a mí porque Dios no hace a la gente en serie, como una fábrica de autos, que hace todos idénticos. Dios no hace a la gente “en serie” sino “en serio”.
Cada uno de nosotros hace cosas movido por determinado espíritu que nos domina, si nuestro espíritu es negativo vivimos diciendo y haciendo cosas negativas y si salimos a pasear lo haremos con amargura porque ella está dentro de nosotros. Tu cara refleja el espíritu que tienes. Así que si para ti todo está mal, siempre tienes un espíritu negativo, éste determina que las cosas que haces sean también negativas. Pero hay otras personas que tienen un espíritu positivo… hacen una carta y le sale bien, hacen el café con leche y le sale bien, y cuando hablas con ellas, la conversación es positiva, constructiva. De acuerdo con el espíritu que domina en tu vida, salen las cosas que haces.La Bibliadice que Dios es amor y que todo lo que hace, lo efectúa con amor; a algunos les motiva la amargura, a otros el egoísmo, el odio, por tanto, eso es lo que luego se refleja en sus acciones.
La lectura de hoy está en Marcos 10:13-16; leeré la versión de la Biblia Textualde la SociedadBíblicaIberoamericana: “Y les presentaban unos niños para que los tocara, mas los discípulos los reprendieron; pero cuando Jesús los vio, se indignó y les dijo: Dejad a los niños venir a mí y no se lo impidáis, porque de los tales es el reino de Dios. De cierto os digo que quien no acoja el reino de Dios como un niño, de ningún modo entrará en él. Y tomándolos en brazos, los bendecía, poniendo las manos sobre ellos”. Previamente, quiero aclarar qué es una variante textual en el texto bíblico. Observamos que el versículo 13 afirma que presentaban unos niños a Jesús para que los tocara y los discípulos “los reprendieron” pero otras versiones dela Biblia dicen que “los discípulos reprendían a los que los presentaban”. No obstante, la versión dela Biblia textual que hemos leído concuerda con los manuscritos más antiguos que expresan “los reprendieron”, esto es no a los niños sino a quienes los presentaban. Sucede que los copistas de las sagradas escrituras, por temor a que las palabras “lo reprendieron” pudiera interpretarse como dirigida a los niños y no a quienes los presentaban a Jesús, introdujeron la variante mencionada. La versión dela Biblia Textual ha realizado la traducción de acuerdo a los manuscritos más antiguos conocidos hasta ahora.
¡Qué linda actitud la de los padres! He visto las madres más tristes, más desconsoladas y más duras, que no vienen nunca a la iglesia, que no obstante un día se acercan a la casa de Dios pidiendo la bendición para su hijo o hija. ¡Qué maravillosa actitud la de una madre o un padre que trae a su hijo para que sea bendecido en el nombre de Jesús! A través de este episodio conoceremos el corazón de Jesús, que no sólo es sensible a los niños sino que le dice a los más grandes, ¡si no se vuelven como niños, no podrán entrar en el reino de Dios!
Me imagino que antiguamente sería como es ahora, que cuando los grandes hablamos, no queremos que los niños nos molesten, y les decimos: “¡Salga de aquí, porque son cosas de grandes! ¡No moleste, esto no es para usted!” Y el niño dice: “¡Pero papá, quiero saber!” Y el padre le contesta: “¡Cuando sea grande!” Pero Jesús podía detener un sermón, una enseñanza, a causa de un niño, porque le enternecía, o podía detener una enseñanza porque un padre o un grupo de padres traían a sus niños para que los tocasen y los bendijesen, que no es lo mismo que los bautizasen. Existe una práctica de bautizar a los niños que nosotros no encontramos asidero bíblico para hacerlo pero sí encontramos esto: Que los papás traen a los niños para ser bendecidos por Jesús y es muy buena práctica que deberían seguir aquellos padres que aún no han traído a sus niños para ser bendecidos. No importa qué edad tengan, si nunca trajiste tu niño a la iglesia y ya tiene siete años, no digas: “Uy… se me fue el tiempo!” Tráelo igualmente porque lo vamos a bendecir en el nombre de Jesús.
Jesús no solamente tenía sensibilidad con los niños sino también con aquellas personas que tienen una mentalidad de niño. Y en esto suelen presentarse ciertas equivocaciones; cuando Jesús vio que retaban a esas personas mayores que traían niños se indignó. ¿Qué es indignarse? Pareciera ser que si te indignas, se te va el espíritu y estás en la carne.La Bibliaafirma que Jesús se indignó. No sé cómo habrá quedado su cara, pero es evidente que alguien vio su semblante y comentó: “¡Se enojó!” Le causó un disgusto tremendo ver que sus propios discípulos estorbaban a los padres para que vinieran a traerle a los niños y ser bendecidos por él.
La versión Reina Valera expresa: “Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios”, pero la versión de la BibliaTextualafirma que literalmente debería traducirse “Dejad a los niños venir a mí porque… de los que son como ellos… es el reino de los cielos”. Jesús quiso decir que el reino de Dios es de las personas que son como los niños, no específicamente “de los tales”. Una tremenda enseñanza rescatamos de las palabras de Jesús: Quien no reciba el reino de Dios como un niño, de ningún modo entrará en él. Asimismo, Dios nos demandará las actitudes que tenemos con los niños, Él quiere una iglesia sensible a los niños. Éstos, hoy en día, son menos tenidos en cuenta que en anteriores etapas de la historia de la humanidad; actualmente se debate, aún delante de los niños, el derecho que tiene una madre de quitarse un hijo. Si yo fuera niño en esta hora, y escuchara a mi madre decir: “Estoy embarazada, ya tengo cuatro hijos, ¡el quinto me lo voy a sacar!”, ¿qué hubiera pensado? Creo que pensaría: “¡Qué suerte que tuve! Están matando al mas chiquito, no a mí!”
Uno de los factores que más influyó para que el pastor Álvaro Martínez de nuestra iglesia se diese a la droga, al alcohol, y al sexo, es que a los once años de edad se enteró que su madre había intentado abortarlo; casualmente su mamá no sabia que tenia mellizos en su vientre, de modo que el doctor le sacó uno y dejó sin darse cuenta, el otro. La mamá regresó a su casa creyendo que ya no tenía más nada pero a los pocos días sintió un movimiento dentro de sí, ¡y descubrió que aún le quedaba uno! “Ese uno” decidió dejarlo y hoy es el pastor Álvaro; pero a los once años, cuando se enteró de lo sucedido, pensó: “Hubiera sido yo quien esté muerto ahora… ¿qué es la vida? Si mi madre no me valoró, ¿cuánto valgo realmente?” Se dedicó pues, a tener una vida libertina, considerando que la vida no tenía sentido, o que el único sentido que tenía, era el sexo, la droga y el rock and roll. Nosotros los grandes, somos los forjadores de la mentalidad de los niños; nos enseñaba el Dr. Tripolone que cuando una madre le da el pecho a su hijo no solamente le está alimentando sino que le está trasmitiendo lo que él llama “soporte social”, es decir, está produciendo ese vínculo necesario para que el niño sienta desde que es bebé, que vale algo. El niño no solamente necesita la leche de la madre sino ese contacto vital, el calor del cuerpo de la madre, sus palabras, su sonrisa… todas esas cosas le hacen sentir al niño que vale la pena estar en el planeta tierra. Se han hecho experiencias con niños a los que se les da la leche pero no se les habla ni una palabra; el niño comienza a rechazar la leche y empieza a secarse porque no recibe afecto, no quiere vivir. He hablado con niños de diez o doce años que no tienen ganas de vivir, son niños tristes. Los puedes ver en los recreos de los colegios, arrastrando los pies al caminar… no hablan con nadie, consideran que la vida no tiene sentido, no son amados, no tienen iniciativa, porque pareciera que nada de lo que ellos hagan tiene sentido, sirve o vale la pena, consideran que están de más en el mundo.
Pero los hijos de Dios hemos recibido de Jesús otro espíritu, no el del mundo, y les decimos con la frente bien alta a nuestros niños, que valen mucho, que no hay que abortarlos sino amarlos. Es una cobardía decir que no le podemos dar de comer a los niños porque no hay dinero, ¡pensar así es gestar una cultura cobarde! ¡Es una aberración! De modo que Jesús aún dice: “Dejen a los niños venir a mí porque de aquellos que son como los niños, es el reino de los cielos”. ¿Por qué Jesús tenía un afecto especial por los niños? Porque ellos tienen una mentalidad especial que no la tienen los mayores. Jesús anhelaba que las personas con las que él hablaba, tuvieran una mentalidad para recibir el reino de los cielos como la de un niño. O mejor dicho, ¿de qué me tengo que desprender yo que soy grande para tener una mentalidad de un niño y ser acreedor al reino de los cielos? La mente de un adulto tiene más prejuicios, razona todo, aunque si bien el niño también razona todo, lo hace de un modo muy distinto. La mentalidad del adulto está más esquematizada, más endurecida, y es más difícil de romper o torcer. El adulto ha vivido tantas experiencias que difícilmente le cambiemos su manera de pensar y ver las cosas.
Es costumbre apartar un mes en el año para honrar a la palabra de Dios, al que se le denomina “El mes dela Biblia”. En este año tenemos motivos especiales para agradecer por su Palabra porque pronto aquí en Uruguay se va a constituir una Asociación que se denominará “Sociedad Bíblica Iberoamericana del Uruguay”, que se dedicará a promover y a distribuir una nueva versión dela Bibliallamada “La Biblia Textual”.
Hay cosas que tenemos a nuestro alrededor tan comunes, que se vuelven triviales y no las valoramos. Es muy fácil concurrir a la iglesia con un libro negro debajo del brazo sin comprender que detrás de él hay una historia muy grande, que es la guerra de Satanás contrala Palabrade Dios. Satanás tiene terror de que ella se difunda, porque es luz, ilumina el corazón, es vida y endereza la mente;la Palabrade Dios deshace las obras de maldad, destruye las obras del diablo, así que hay toda una guerra contra ella. Satanás intenta que la palabra de Dios no llegue a tu vida, y te distrae para que no la leas, para que no vengas a la iglesia y también intenta frenar su distribución y venta, porque ella es la que produce que su reino, el reino del engaño y de las tinieblas, sea destruido y desbaratado. ¡Mientras más se conocela Palabrade Dios, más destruido es el reino de las tinieblas!
¿Alguna vez has escuchado estos nombres: Casidoro de Reina y Cipriano de Valera? Qué bueno que hoy podamos meditar en estas dos personas y darle gracias a Dios por sus vidas. En el año 1562 ellos hicieron la primera versión en castellano dela Biblia.Laspocas Biblias que habían eran exclusividad de ciertos eruditos y del clero romano y no estaba permitido traducir la palabra de Dios a los idiomas vernáculos, es decir a los idiomas de cada nación o de cada pueblo; esto era considerado un crimen de tal manera que aquellos que se dedicaron a traducirla Palabrade Dios al español fueron perseguidos por la inquisición; a quienes encontraron, los pusieron en prisión o los mataron. Hoy esto es historia del pasado y tenemos que darle gracias a Dios por la libertad que disfrutamos.
Luego de haber traducido la Bibliaal castellano Cipriano de Valera decía estas palabras: “Intolerable cosa es Satanás, padre de mentira y autor de tinieblas, que la verdad de Dios y su luz se manifieste en el mundo porque por este solo camino es desecho su engaño, y se desvanece sus tinieblas, y se descubre toda la vanidad sobre la cual su reino es fundado, de donde luego esta cierta su ruina, y los míseros hombres que tiene ligados en muerte, con prisiones de ignorancia enseñados en la divina luz se le salen de su prisión a vida eterna y a la libertad de los hijos de Dios.” Está diciendo que hay un reino de las tinieblas cuyo fundamento es la mentira, la oscuridad y el engaño. El temor más grande que tiene Satanás es que la gente reciba en su corazónla Palabra de Dios. Esta proviene de Dios y del Reino de la luz, por lo tanto mientras el hombre permanezca ignorándola, permanece en prisiones de oscuridad, porque cuando ella viene a una persona, alumbra, endereza, sana, prospera, libera, une, y trae el poder del Espíritu Santo. ¡La Palabra de Dios une una familia y levanta una nación! Por lo tanto, a cualquier lugar a donde llegue, viene la salvación de Dios y se manifiesta el poderoso Señor que creó los cielos y la tierra y su reino.
Es bueno que meditemos en la palabra de Dios; nos toca a nosotros estudiar las versiones que se han hecho en castellano. Habrán visto en sus Biblias que la primera traducción hecha por Casidoro de Reina y revisada por Cipriano de Valera data del año 1569 y desde éste hacia atrás la gente no tenía conocimiento dela Palabrade Dios. Era una época oscura en la cual estaba prohibido que la gente pudiera leer personalmentela Biblia; esta debía ser interpretada y enseñada por el clero pero nosotros creemos que cualquier persona que leela Palabrade Dios, puede recibir la iluminación del Espíritu Santo para perdón de pecados, salvación y vida eterna.
La primer traducción del Nuevo Testamento, del griego al castellano, la hizo Francisco de Encinas en el año 1543, y fue revisada por Juan Pérez de Pineda en el año 1556. Estas versiones no fueron difundidas como ellos desearon, pero hubo un personaje en la historia llamado Julián Hernández (luego pasó a la historia como “Julianillo”), quien fue un creyente arriesgado que se propuso introducir la palabra de Dios de contrabando en España. Y de este modo, en contra de las ordenanzas existentes, y arriesgando su propia vida, comenzó a introducir los Nuevos Testamentos en España, pero sucedió que fue traicionado, capturado, y quemado en la estaca. Su obra no fue en vano, porque varios ejemplares quedaron en un claustro de monjes llamado “San Isidro del Campo”; la Palabrade Dios alumbró los corazones de estos monjes, fueron tocados por Dios y transformados. Esto sucedía al amparo del mover espiritual que había en esa época llamado “La Reforma”. Esta requería quela Palabrade Dios sea traducida, y que las misas se dieran en el idioma del pueblo para que todos entendieran. Y sucedió que ella tocó el corazón de muchos monjes, y dos de estos se vieron forzados al exilio y tuvieron que huir de España. Uno se llamó Casidoro de Reina y el otro Cipriano de Valera. La primera versión del Nuevo Testamento traducido al castellano nos ha llegado gracias a ellos quienes hicieron un tremendo esfuerzo en medio del exilio, en pobreza, en miseria y en enfermedades. Fue un esfuerzo de doce años que dio a luz la versión dela Bibliaen castellano que nosotros conocemos y que tiene varias revisiones, entre ellas la del año 1909, 1960 y 1977; es la versión más conocida y difundida. Hoy en día es muy fácil conseguir una Biblia, pero hay países como Rusia o China en los que aún hoy en día, tener una Biblia es algo peligroso.
Desde el año 1569 Dios nos ha sustentado con la versión de la Bibliaen castellano de Casidoro de Reina, y Cipriano de Valera. Estos dos autores reconocieron que no eran tan eruditos, que seguramente habría personas más eruditas que ellos a quienes Dios les pidió hacer este trabajo, pero seguramente no le obedecieron, de modo que Dios les llamó a ellos. El celo de Dios tomó sus corazones y trabajaron durante doce años en el exilio y en la pobreza para que nosotros pudiésemos tener Biblia. La historia de la Bibliaestá llena de aprendizajes y de cosas nuevas, y han sucedido cosas desde el año 1569 hasta nuestros días y especialmente en el siglo XIX y en el siglo XX, se ha desarrollado el estudio de los pergaminos, de los papiros y de los rollos más antiguos y más recientes y esto ha producido cambios en lo que llamamos la base textual de la Biblia; se han descubierto muchos manuscritos antiguos, inexistentes en la época de Casidoro de Reina y Cipriano de Valera. La crítica textual que es una ciencia, ha avanzado notablemente; a través de ellas se comparan las distintas copias que existen de un mismo manuscrito, para saber que diferencias existen entre unos y otros; no existe ningún original hasta el día de hoy, ninguno puede decir: “Aquí tengo un rollo que fue el primero que escribió el apóstol Pablo”; todos los originales que tenemos son copias de copias de esos originales, la realidad es que todas esas copias tienen diferencias, y se han escrito más de cinco mil copias durante mil cuatrocientos años. La tarea era tan ardua que cuando llegaba una carta del apóstol Pablo a los colosenses o a los filipenses se la leía e inmediatamente se comenzaba a hacer copias las cuales eran enviadas a otras iglesias y esas otras iglesias hacían copias de las copias de tal manera que se han encontrado más de cinco mil manuscritos en mil cuatrocientos años. Y este copiado a mano produjo más de 250 mil variantes textuales. Siempre que se hace una copia se cometen errores, se lee una misma palabra o se come una palabra, o se repite un reglón o se pasa por alto un renglón sin querer. Algunos simplemente son errores y otros son agregados; había quienes le hacían comentarios o alguna aclaración al margen y en la próxima copia esos agregados aparecían como parte del texto, ¡como un versículo más de la Biblia! Otras veces, algunos copistas querían mejorar el texto, y por ello, cambiaban algunas palabras, por ejemplo si decía “viniendo él subió al monte de los olivos”, el copista escribía “viniendo el Cristo subió al monte de los olivos”. Queriendo aclarar el texto bíblico estaban quitando fidelidad al original, y la pregunta que nos hacemos es: ¿Cuál es el texto que responde al original? Algo que surge inmediatamente es que los rollos más modernos son los menos confiables, y que los más antiguos son los más confiables porque son los que están más cerca del original. Esto dio origen a una clasificación de los manuscritos en superiores (más fidedignos) e inferiores (menos fidedignos). Algunos manuscritos no son un libro entero sino un pedacito de un rollo, el que es también tomado en cuenta. De todos los manuscritos existentes se obtiene lo que se llama una “base textual”, que sirve para su traducción a cualquier idioma. La Bibliaque conocemos se tradujo de una base textual que se llamó TEXTUS RECEPTUS, que es una edición del nuevo testamento en griego del famoso humanista Erasmo de Rótterdam y que asimismo fue la base textual de la mayoría de las traducciones a todos los idiomas hasta el siglo XX.
¿Conoces la esencia o la naturaleza de la persona en quien has creído? A veces nos acostumbramos a concurrir a la iglesia, poseemos cierta cultura cristiana, y permanecemos en ella sin entender cosas esenciales, y después cuando hablamos con la gente nos confundimos fácilmente. Yo enseñabala Bibliadesde los 17 años de edad, era maestro de escuela dominical, y cuando tenía 22 o 23 años, un amigo agnóstico me dijo: “Jesús no es Dios” Y le dije: “¡Jesús, sí es Dios!” Entonces me respondió: “Pero él nunca dijo que era Dios, no está registrado en ninguna parte dela Biblia” ¡Y con esa respuesta me descolocó!
Hay ciertos grupos de judíos mesiánicos que han aceptado a Jesús como el Mesías, como el ungido y enviado de Dios, pero enseñan a Jesucristo como un hombre nacido de una virgen. Estas personas creen que no van al cielo si no es por Jesús, que Él murió por ellos, que su sangre les limpia de todo pecado, y que es el camino la verdad y la vida, al igual que nosotros; también creen que es un hombre ungido y escogido por Dios, un profeta más grande que todos los otros, pero afirman que es un hombre. Entonces estamos conviviendo con algunos cristianos que dicen que Cristo no es Dios, y con otros que afirman que sí lo es. ¡Que importante es tener claro en quien creemos! Porque no solo tenemos que creer que Jesucristo es Dios sino que debemos saber dar razón de nuestra fe.
Nuestra fe está fundada enla Biblia, en la palabra de Dios. Ella es nuestro metro patrón de revelación divina, nuestra única fuente de fe y práctica. Hay religiones que tienen otras fuentes, por ejemplo, los mormones tienen el “Libro del mormón” escrito por José Smith, quien dijo haber tenido un encuentro con un ángel, el que le reveló muchas cosas. Los testigos de Jehová tienen una traducción propia dela Biblia, no creen en la divinidad de Cristo, su traducción es engañosa, no tiene asidero en la verdad con respecto a los originales griegos del Nuevo Testamento. Ellos también afirman que Jesús es el enviado de Dios y que era un dios, pero dicen que enla Bibliase le llaman dioses a los hijos de los hombres. A diferencia de estas religiones, nosotros creemos que Jesucristo es Dios. ¡A mi no me salvó un hombre sino Dios mismo! No vino un hombre muy bueno, ¡vino un Dios muy bueno! No fue un hombre muy ungido, muy consagrado y muy santo, ¡sino mi propio Dios! El evangelio pues, cobra significado cuando entiendo, reconozco y acepto que Dios es el que me tendió su mano, el que se hizo a mi semejanza, se identificó, vivió aquí y padeció las cosas que yo padezco. No fue un hombre sino Dios despojado de su gloria; la esencia de Jesucristo es la de Dios. No solamente quiero que lo creamos sino que lo sepamos de nuestra fuente que esla Biblia.
Lo que estoy diciendo no es científico, dentro de los parámetros de lo que el hombre considera que es la ciencia, porque la fe es un conocimiento que viene por revelación de Dios. La ciencia dice que todo lo verdadero es lo experimentable en un laboratorio, si esto se logra, entonces afirma que el resultado es verdadero y científico. Pero parece que Dios no ha tenido ganas de manifestarse dentro de una pipeta, o darse a conocer a través de algún producto químico, o energía de un laboratorio, porque Él es Espíritu, no es materia, no es energía. Hay otra dimensión que va más allá de la materia y de la energía. Hay algunas personas que me dicen: “Creo en la energía” Entonces les pregunto: “¿Esa energía es inteligente?” Y me responden: “Sí, es una energía inteligente” Y les pregunto: “¿Esa energía es sabia?” Y me dicen que sí. Entonces les digo que no es energía, porque la energía no es inteligente, ni sabia. Si tiene mente, inteligencia y entendimiento, entonces no es energía. Le podríamos poner un nombre, le llamaríamos: ¡Dios! No energía. Y otros me han llegado a decir que no creen en Dios, pero que sí creen que hay un ente, y si les pido que me lo describan, tratan de sacar una explicación de alguna parte. Y me pregunto: ¿Cuál es la fuente de revelación que tienen? Si les decís: «Eso es un invento tuyo” Te responden: “Sí, ¡creo en Dios a mi manera!”. Eso es fabricar un dios a mi manera, imagen, y semejanza; un Dios que cuadre con lo que pienso. ¡Qué chiquito que es el dios de algunos! Pero nosotros decimos que el verdadero Dios es el que se ha revelado y mostrado a través de sus siervos. Esto ha sido documentado y escrito enla Biblia, que es la fuente de nuestro conocimiento de Dios.
¡Dios no tiene que ser como yo pienso! Dios es algo externo a nosotros, es más que nosotros y más que nuestra mente e imaginación, más que la naturaleza misma… ¡Él ha creado todo el universo y lo que hay en él! Por eso Dios manda en Éxodo 20:4: “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.” La palabra imagen tiene que ver con la imaginación. Antes de fabricar una estatua se la imaginan, la palabra imagen primero está dentro de uno, luego se la exterioriza y se le da forma. Cuando Dios dice: “No te harás imagen” Está diciendo: “No inventes como soy”, porque Él es un Dios que se da a conocer. Si hoy miro a alguien por primera vez, puedo descubrir algunas cosas de la persona por su cara, pero no puedo saber quién es, si no tengo un trato con ella. Pero esto cambia cuando esta persona habla conmigo; a medida que pasa el tiempo puedo decir que la conozco, porque lo que sale de ella, me va mostrando cómo es. Del mismo modo, el trato que tengo con Dios, me va mostrando como es Él, y esencialmente tengo que tratar con Él a través de su palabra porque Él se ha dado a conocer a través de ella. La Biblia dice que Jesucristo es el verbo, la palabra de Dios encarnada. Nosotros tenemos varias cosas que son únicamente nuestras, y que nos identifican de una manera increíble: las huellas digitales, la voz, el ADN. Cristo es la revelación de Dios, es único, la Biblia dice en Colosenses 2:9: “Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad…”
En esta semana nos ha visitado el Dr. Juan Antonio Tripolone, un médico Cardiólogo muy experimentado, con mucho conocimiento, y temeroso de Dios. En este mensaje he querido recoger algunas de sus enseñanzas.
Proverbios 4:23 dice: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida. Enla Biblia, la palabra “corazón” no sólo se utiliza para designar ese órgano vital que bombea la sangre, sino que también se usa figuradamente para designar el centro, la totalidad o la esencia de las cosas. En particular, el centro de la personalidad del ser humano.
Jesús dijo en Mateo 15:18-20: “Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre.Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre.” Hemos aprendido esta semana que el corazón, como esencia de la personalidad del hombre, afecta profundamente el corazón, órgano que bombea la sangre. Hemos visto cómo las cosas que hay en el corazón del hombre, funcionan de tal manera que contaminan, no sólo a otras personas, sino al hombre mismo. El Dr. Tripolone decía que determinadas actitudes son tóxicas para nuestro organismo. En otras palabras, que liberan o producen sustancias que intoxican nuestro sistema cardiovascular, y que además se acumulan en nuestras arterias, en nuestro sistema circulatorio, produciendo infartos y enfermedades que nos llevan a la mismísima muerte.
Estamos hablando de trastornos del ánimo, y cuando hablamos de ello, nos referimos a trastornos del alma, cosas que tienen que ver con nuestra mente, con nuestra voluntad y emociones. Los científicos están estudiando la depresión, ya que es un elemento que está causando muchísimas muertes. El 50% de las personas que mueren, lo hacen de eventos cardiovasculares, siempre hablando de personas con más de 45 años de edad; y de todos estos, la mitad muere por un evento cardiovascular que tiene que ver con la tristeza y la depresión. Hay muchas causas para enfermedades cardiovasculares, pero la más importante parece ser los estados de ánimo, relacionados con la tristeza y la depresión. Nuestro estado de ánimo tiene subidas y bajadas, el problema serio es cuando se mantiene en un nivel bajo y no se mueve, en ese momento decimos que la persona sufre de un problema depresivo. La depresión degenera en suicidio, en problemas cardiovasculares, y en otras enfermedades que se somatizan en el cuerpo.
La ira también nos contamina; produce 2,6 veces más probabilidades de sufrir una enfermedad cardiovascular. Asimismo, la depresión produce 4,3 veces más posibilidades de enfermarse, o tener un evento cardiovascular agudo. Y en este caso, tengo una buena noticia para aquellos que van a la iglesia… ¡Se ha demostrado que quienes concurren a la iglesia y poseen fe, tienen mucho menos depresión! Y por consecuencia, menor chance de tener un evento cardiovascular agudo. Aquellos que padecen de ansiedad tienen 6 veces más de probabilidades. Y quienes viven disgustados tienen 4.7 veces más probabilidades de enfermarse de algún problema cardiovascular que el resto, y tener además un infarto al miocardio.
La indiferencia o la desesperanza aprendida, produce también estas cosas, y tienen que ver con la tristeza y la depresión. La falta de esperanza es un factor tóxico, importante en el cuerpo humano; es cuando la persona ha perdido toda capacidad de creer que puede vivir mejor, que algo va a cambiar, que va a conseguir un mejor trabajo, o que más adelante va a lograr algo que aún no ha logrado. La desesperanza se aprende. Cuando te va dos o tres veces mal en una cosa que has intentado, la tendencia negativa es perder la esperanza en que podes tener éxito en esa área. ¡Esto es un error gravísimo! Esto es desesperanza aprendida. Cuando una persona lucha por algo y no lo alcanza, termina creyendo que no lo puede lograr, y cuando se dan las posibilidades de que pueda hacerlo, la persona decide que no está capacitada. El siguiente “cuento” ejemplifica esto. Para retener un elefante en un circo, cuando éste es chiquito le ponen una especie de brida con pinchos y lo atan de una pata con una cadena, entonces cada vez que se quiere mover se pincha la pata. Intenta muchas veces hasta que después de un tiempo el elefantito piensa: “No se puede sacar la pata de un grillo como este”. Y cuando el elefante es grande, la gente del circo busca una estaquita chiquita y le atan la pata con una cadenita. El elefantito se mueve, y mueve la trompa, pero la pata que tiene el grillo no la levanta, ¡aunque el elefante con la fuerza que tiene podría levantar la estaca y la carpa entera del circo! Pero la pata de la cual está atado le recuerda que si la mueve va a sufrir dolor. ¿Cuántos creen que están atados a una circunstancia como ésta? Eso se llama desesperanza aprendida, y contamina al hombre. Porque una persona sin esperanza, es una persona sin emprendimientos, que no tiene ganas de intentar nada, y ya ha decretado que no puede alcanzar eso que podría. Imagina al pueblo de Israel cuatrocientos treinta años esclavos en Egipto… hasta que Dios dice: “Voy a levantar un libertador y se los voy a mandar”. Entonces lo busca a Moisés, pero los israelitas no pueden creer que han de ser libres.
“Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.” Eclesiastes 3:1. Este versículo, no sólo dice que cada cosa tiene su tiempo, sino que también tiene su hora específica. Dios nos ha puesto en medio de cuatro dimensiones, tres son físicas y tienen que ver con el espacio, y la cuarta tiene que ver con el tiempo. Él ha fijado cosas que sucederán en nuestras vidas, y cada una de ellas tiene un tiempo. Hay tiempos buenos y malos, los dos son para que nos vaya bien, porque ¡todo nos ayuda a bien! Dios usa un poco de tiempo bueno para descanso de los tiempos malos, porque lo cierto es que aprendemos más en los malos. El problema es cuando andamos desencajados con los tiempos de Dios y queremos vivir etapas que no están pensadas que vivamos todavía. Conocer los tiempos de Dios para nuestras vidas es una cuestión de sabiduría y revelación.
Estamos viviendo tiempos importantes y proféticos. Hay muchas personas que estudian, se casan o viajan fuera de tiempo, les va mal y después se preguntan: “¿Qué le pasa a Dios?” El problema es que no han entendido los tiempos que Dios ha prefijado para sus vidas. ¡Tú has venido al planeta tierra en el tiempo de Dios! El rey David oraba diciendo: “En tus manos están mis tiempos.” Y también pedía: “Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, Que traigamos al corazón sabiduría.” Si no sabemos manejarnos en la dimensión del tiempo, estamos desubicados.
Hay personas que alegran a Dios porque tienen un anhelo santo de conocer los tiempos, y también hay otras que le fastidian con este tema. 2ª Reyes 21:1-6 relata: “De doce años era Manasés cuando comenzó a reinar, y reinó en Jerusalén cincuenta y cinco años; el nombre de su madre fue Hepsiba.E hizo lo malo ante los ojos de Jehová, según las abominaciones de las naciones que Jehová había echado de delante de los hijos de Israel.Porque volvió a edificar los lugares altos que Ezequías su padre había derribado, y levantó altares a Baal, e hizo una imagen de Asera, como había hecho Acab rey de Israel; y adoró a todo el ejército de los cielos, y rindió culto a aquellas cosas.Asimismo edificó altares en la casa de Jehová, de la cual Jehová había dicho: Yo pondré mi nombre en Jerusalén.Y edificó altares para todo el ejército de los cielos en los dos atrios de la casa de Jehová.Y pasó a su hijo por fuego, y se dio a observar los tiempos, y fue agorero, e instituyó encantadores y adivinos, multiplicando así el hacer lo malo ante los ojos de Jehová, para provocarlo a ira.”
Hay cierto deseo de conocer los tiempos y el futuro, que proviene de un mal espíritu. Aquí tenemos un rey que enojó a Dios, porque entre sus hechicerías, brujerías, y adivinaciones, incluyó la práctica de observar los tiempos. 1ª de Pedro 1:10 expresa que los profetas que escribieron las cosas que nos están siendo reveladas, inquirían, examinaban, veían, cuales eran los tiempos que correspondían a ellas. Por lo tanto hay un anhelo por saber cuales son los tiempos, que es santo, que viene del corazón de Dios. Pero también hay un mal espíritu que se mueve paralelamente en el mundo, que está tratando de entender o determinar los tiempos a través de adivinación, de agoreros o de la observación de las nubes. ¡El único que revela los tiempos es Dios! Hay una gran diferencia, porque Dios no necesita adivinar nada, Él conoce todo. Y un creyente tampoco necesita adivinar, porque recibe revelación de Dios para conocer lo que debe saber; no debe ir más atrás o más adelante de lo que Dios le revela.
Estamos viviendo el tiempo final de la Biblia, al que se le llama: “El tiempo de los gentiles.” Jesús dijo que Jerusalén iba a ser deshabitada, que sus pobladores serían dispersados por las naciones, y que sería hollada y pisada por los gentiles, hasta que se cumpliese el tiempo de estos. En otras palabras, que estarían bajo autoridad extraña, bajo potestad de los gentiles. Tenemos que estar auscultando, escudriñando el tiempo que nos toca vivir. Algunos molestaron a Jesús y lo fastidiaron, porque precisamente no conocían las señales de los tiempos. Mateo 16:1-3 dice: “Vinieron los fariseos y los saduceos para tentarle, y le pidieron que les mostrase señal del cielo.Mas él respondiendo, les dijo: Cuando anochece, decís: Buen tiempo; porque el cielo tiene arreboles.Y por la mañana: Hoy habrá tempestad; porque tiene arreboles el cielo nublado. ¡Hipócritas! que sabéis distinguir el aspecto del cielo, ¡mas las señales de los tiempos no podéis!” Hay pasajes dela Biblia que son intrigantes, hay uno que dice que la palabra de Dios está atada en el cielo, y otro dice que el sol y la luna han sido puestos por señales para distinguir los tiempos.
Podemos ver como ejemplo, que los Reyes magos que fueron a adorar a Jesús, lo hicieron en el tiempo exacto, y fueron al lugar preciso, porque conocieron el tiempo de la venida de un gran Rey. Es increíble que en Jerusalén y en Belén, y en toda Judea, no hubiera gente que estuviera esperando y entendiendo que ese era el tiempo de la venida del Mesías. Y aún le preguntaron a los entendidos, dónde tenía que nacer el Mesías, y estos respondieron que tenía que nacer en Belén de Judá; los reyes magos dijeron entonces, ya sabemos a dónde tenemos que ir, y fueron allá. Cuando llegaron, encontraron a ese niño en un pesebre; aunque la palabra pesebre suena bonito, lo encontraron en un corral, en donde dormían animales, un lugar lleno de moscas; pero al verlo conocieron quién era, fueron a adorar a un Rey, no a un niño. ¡Estaban en el lugar correcto, haciendo lo correcto, y en el tiempo exacto!
Hablamos mucho en la iglesia acerca de la necesidad de la salvación, y si bien sabemos que la palabra “Jesús” significa “salvador” y que él vino a salvarnos, no siempre está claro qué es. Muchas veces cuando le preguntamos a la gente: ¿De que te salvó Jesús?, dicen muchas cosas pero no tienen un concepto claro sobre qué es ser salvo. Este tema enla Bibliaes central, es fundamental, porque Cristo vino a salvarnos y a darnos la certeza de la salvación.
La salvación tiene que ver con la pertenencia al reino de Dios, con tener carta de ciudadanía de ese reino. Es muy importante saber si pertenecemos al reino o no porque la salvación se recibe aquí en la tierra. Jesucristo vino a predicar: “Arrepentíos porque el reino de los cielos se ha acercado”. La palabra arrepentíos no es una petición sino una orden, Dios manda a todos los hombres que se arrepientan. Dicela Bibliaque los hombres están perdidos en sus delitos y pecados y la salvación tiene que ver con la obediencia a esa orden, eso predicaba Juan el bautista y Jesús.
Existe un reino en los cielos, su Rey es Jesucristo, al que se le llama “Rey de Reyes y Señor de Señores”, es decir, Él es sobre todos los reyes y señores de la tierra, está por encima de todos. La salvación tiene que ver con la pertenencia al reino de los cielos y que Jesucristo sea mi Rey y mi Señor, esto significa que me haya puesto bajo la soberanía de Dios.
Hay una doctrina enla Biblia, que tiene que ver con el señorío de Jesucristo, que no está muy clara en la iglesia y en el mundo, porque para que la gente no se ponga mal no se la hemos explicado bien. A la gente le decimos que Jesús es muy bueno y misericordioso, y hasta llegan a creer que Dios no castiga. Les pregunto: Aquel padre que no disciplina a sus hijos, ¿es bueno? ¡No! ¡Habría que meterlo preso a ese padre! Los hijos deben ser disciplinados porque si no, tendremos la calle llena de drogadictos, subversivos y violentos, de jóvenes a los que sus padres no les pusieron límites y no ejercieron autoridad para que fueran contenidos. Estos chicos no aceptan leyes, órdenes, directivas, ni autoridad de ninguna clase. No hemos entendido bien el señorío de Jesucristo y hemos enseñado mal las cosas para que la gente no se ofenda. Entonces se le llama cristiano a una clase de gente que tiene cierta simpatía por el evangelio.
¿Qué significa que Jesucristo es mi Señor? Muchas personas dicen que Jesús es su Señor pero cuando los vemos actuar nos damos cuenta que no lo es, esos cristianos no están bajo la autoridad del Rey de reyes y Señor de señores y se van a ir al infierno. Tienes que asegurarte que eres un súbdito del reino de los cielos, y que Jesucristo es tu Señor. No es una cuestión sentimental, hay gente que le simpatiza el evangelio pero el trato con Jesús no tiene que ver con eso, porque si eres un simpatizante, Dios no puede exigirte nada, el día que demande algo, te ofenderás. Si Jesucristo es el Señor, Él ordena todas las cosas en tu vida, si Él no lo hace, entonces no es tu Señor.
Existe otro error, hay quienes creen que Jesús está de acuerdo con ellos y dicen: “Bueno yo pienso que…” ¡No tienes que pensar que…! ¡Tienes que saber si lo que estás pensando es lo mismo que esta pensando Cristo! Si no es así, entonces estás contra él.
Vamos a analizar varios pasajes de la Bibliaque tienen que ver con esto. Lucas 19 versículo 1 relata: “Habiendo entrado Jesús en Jericó, iba pasando por la ciudad.Y sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico,procuraba ver quién era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño de estatura.Y corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí.Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciende, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa.Entonces él descendió aprisa, y le recibió gozoso.Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador.Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado.Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham.Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.”
Si observamos estos versículos nos daremos cuenta que Jesús dio órdenes a Zaqueo. Le dijo: bájate, apresúrate y se invitó solo… “date prisa… porque hoy es necesario que pose yo en tu casa”. ¡Zaqueo no entendía nada! Porque él no conocía a Jesús; quería conocerlo y como era bajito se subió a un árbol para poder ver quien era este Jesús. Ya en su corazón algo muy fuerte estaba ocurriendo y Jesús lo sabía, de tal manera que, cuando llegó a ese lugar, Jesucristo ya tomó el señorío sobre su vida.
Imagínate esta otra conversación: “¿Usted es un cobrador de impuestos? Sí, lo soy… Entonces usted tiene mucho dinero y es jefe, ¿verdad? Sí, yo doy órdenes.” E imagínese a Jesús preguntándose: “¿Y ahora cómo le explico que el jefe soy yo?” Le podría decir: “Mire señor Zaqueo, no se vaya a ofender, usted está interesado en conocerme, en saber quién soy… bueno, yo soy Rey de reyes y Señor de señores y también soy jefe de todos los que están debajo mío. Lo que puede hacer es comenzar a conocerme y va cambiando de a poquito… traigo un evangelio tremendo pero no le puedo enseñar en un ratito todo… ¿Qué le parece si tomamos un cafecito juntos?” Jesús mete la mano en el bolsillo y dice: “Yo traigo dinero y lo pago…” Y Zaqueo dice: “¡No, por favor! Vamos a mi casa.” A lo que Jesús responde: ¡No, por favor, vamos a molestar a su señora!” ¡No hubo lugar para una conversación de ese tipo! ¡Jesús se invitó solo a la casa de Zaqueo! ¡¡Y fue con los doce discípulos!! Así que Zaqueo apareció en su casa con Jesús y los doce discípulos, y su señora le habrá dicho: “Zaqueo, ¿qué me hiciste? ¿Por qué no me avisaste que vendrías a comer con invitados?” A lo que Zaqueo habrá respondido: ¡No los invite! ¡Se invitaron solos!
Cuando una persona entiende quién es Jesús automáticamente se pone bajo su autoridad. Estaban conversando y comiendo, y de repente Zaqueo se levanta, el jefe, y le dice a Jesucristo: “Señor”. En aquel entonces había una palabra muy específica para los que eran jefes, amos, y la palabra es “Kurios” que significa “Señor, el que manda”. No es como la que usamos actualmente para llamar a cualquier hombre. Zaqueo le dijo: “Señor, voy a devolver el dinero a todo el que le he robado, multiplicado por cuatro.” Y Jesús dijo: “Ha entrado la salvación a esta casa”. La pregunta es: ¿Cuándo entró la salvación a la casa? ¡Cuando se arrepintió! ¿No le explicó los cuatro pasos de la salvación? ¡No! ¡No hubo que explicarle nada! Ni la sangre, ni la cruz de Cristo, ni que Él era el verbo encarnado que descendió del cielo. La salvación se manifiesta automáticamente en el que decide en su corazón que Jesucristo es su Señor. Aquel que se arrepiente de vivir como lo está haciendo y decide que Jesús es el Señor, ¡ese es salvo!
Hoy hablaremos acerca de las causas por las cuales no tenemos éxito en la oración; es necesario que recibamos la enseñanza de Dios acerca de este tema, para no fracasar. Los cristianos no oran porque no han encontrado en la oración una fuente de poder, no han tenido éxito en la oración, se sienten fracasados en esa área y dicen: “Yo oro pero Dios no me escucha, ¡no se acuerda de mí!” Oran, pero no con muchas expectativas, piden por tres minutos y se duermen. Puedo entenderlos porque a mi me sucedía lo mismo…quería orar y no sabia qué decir, me dormía, pero llegaba un amigo, ¡y se me iba todo el sueño! Determinados programas de televisión me despertaban pero la oración me causaba sueño.
Necesitamos que algo ocurra en nuestras vidas porque todo lo que Dios hace en la tierra lo realiza de acuerdo con sus hijos; él nos ha puesto como administradores de la creación, del reino y de su gracia. ¡Él hace todo poniéndose de acuerdo con nosotros mediante la oración! Por medio de ella entramos en comunión con él; la Bibliaafirma que Él anhela intimidad con sus hijos: “La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, Y a ellos hará conocer su pacto.” Salmos 24:12
¿Sabes qué es comunión íntima? Es intimidad con Dios. Cuando hablamos de ello, nos referimos a un Dios que se desnuda ante nosotros, que nos muestra su intimidad y también a gente que se desnuda delante de Él. Nunca hubo un avivamiento, sin que antes un grupo de personas se haya desnudado delante de Dios y le haya buscado con todo el corazón, jamás vino un derramamiento poderoso del Espíritu Santo sin gente que le haya dedicado un tiempo especial a la oración. El pastor Paul Yongi Cho, dice que por ser el pastor de la iglesia más grande del mundo, debe orar más que nadie. Teóricamente debería ser el pastor más ocupado que exista, pero no es así, él no ora menos de seis horas por día, y lo ha contado en varios de sus libros. Dice que es muy sencillo, se levanta, ora desde las 6 AM hasta las 8 AM y se va a trabajar; luego del almuerzo ora dos horas más y sigue trabajando y a la noche otras dos horas, y así todos los días. Es un hombre que ha conmocionado Corea; fue una nación totalmente pagana, pero desde la década del 50 hasta ahora, se ha trasformado en una potencia y hay iglesias cristianas en todos los barrios. Es el único país del mundo donde las iglesias tienen cien, doscientos, trescientos, cuatrocientos y quinientos mil miembros; en una oportunidad estuve en una iglesia que tenía doscientos ochenta mil miembros. Estamos hablando de cosas que hacen que tengamos éxito en la oración; si no tenemos éxito, no tenemos ganas de orar y buscamos en cambio, algún Pastor que nos ore.
A veces no tenemos la experiencia de orar, no comprendemos el poder que hay en la oración, y estamos esperando que alguien nos ore. Mucha gente me dice Pastor ore usted por mí que está más cerca de Dios, y me da mucha pena, porque Dios anhela tener comunión íntima con todos.
Él ha preparado las cosas de tal manera que la comunión que pueda tener con nosotros, sea mejor que la relación que podamos tener con cualquier persona, porque la Biblianos enseña que él ha derramado sobre nosotros su Santo Espíritu, y el apóstol Pablo nos enseña que su Espíritu conoce y escudriña lo profundo de Dios, de la misma manera que el espíritu del hombre conoce lo que hay en el hombre. Tú, en tu psiquis, en tu alma, puede ser que no entiendas lo que estás haciendo, o quizás estés tomando decisiones que parezcan que son buenas pero no lo son porque hay engaño en la mente y en las emociones del hombre, pero tu espíritu y tu conciencia conocen profundamente de ti. Estamos más acostumbrados a escudriñar lo que hay en la mente y en nuestras emociones, que lo que hay en nuestro espíritu. Yo no puedo tener en mí el espíritu de mi esposa, no puedo tener una comunión tan íntima con mis hermanos y mis hermanas porque no me ha sido dado por Dios, a ningún hombre le ha sido dado que su espíritu habite en otro ser humano. Pero el apóstol Pablo dice sepan lo que nos ha sido dado a nosotros, porque sí ha permitido Dios y ha querido que su espíritu esté en nuestro espíritu, de tal manera que podemos conocer las profundidades de Dios aunque no conozcamos las profundidades del hombre.
Cantar de los Cantares capítulo 4, versículo 9 dice: “Prendiste mi corazón, hermana, esposa mía; has apresado mi corazón con uno de tus ojos, Con una gargantilla de tu cuello”.
Quiero hablar de la cautividad, Cristo nos compró para que seamos cautivados por él, ¡yo quiero ser cautivo de Dios! La palabra “cautivo” tiene varias acepciones; una de ellas es “llevar preso”, otra es “seducir”, en tanto que una tercera definición es “ejercer irresistible influencia en el ánimo por medio del atractivo físico o moral”. Muchas cosas nos atraen y nos cautivan, las damas tienen una forma especial de cautivar, a veces cuando se maquillan y se visten de determinada manera, se les dice: “¡Te has venido encantadora!” Se habla de encantamiento, es decir, “que cautiva”, “que produce una influencia irresistible”. Cuando estas mujeres provocan esto, los hombres quedan encantados, cautivados.