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MENSAJES DEL CIELO

COMPRA LA VERDAD Y NO LA VENDAS

INTRODUCCIÓN

Es terrible para una persona, para un matrimonio o para una nación, ignorar la verdad. La ignorancia de la verdad atrae catástrofes en la vida. Ojalá Dios te marcara hoy para que desearas con todo tu corazón, no solamente conocer la verdad sino también abrazarla y caminar en ella. Si no conoces la verdad, si no la abrazas y caminas en ella te queda una sola opción y es vivir engañado y confiar en mentiras. Y eso significa que cuando tú abrazas la mentira, tomas decisiones conducido por el engaño. Si conoces la verdad y la abrazas, tú tomas decisiones de acuerdo a ella y la verdad te alumbra y te guía.

Una mujer se juntó con un hombre que no quiere saber nada del evangelio; ella se convirtió después de haberse juntado con él y de esto han pasado muchos años. Una vida triste, desgraciada, él nunca se ha querido casar, y la mujer está muy afligida. Ella le echa la culpa al marido que es celoso, malo y no quiere saber nada con Dios; también hace responsable de su desgracia a su familia. La mujer anda buscando a quién echarle la culpa fuera de ella. Yo le hice ver que cuando eligió al hombre, no tenía una revelación correcta acerca de la persona con quién ella tenía que unirse. La verdad te guía a cocinar, al trabajo que debes desempeñar; la verdad te guía en todos los aspectos de tu vida, así como criar a tus hijos y te ayuda para que tu matrimonio funcione bien.

A quien conoce la verdad, el matrimonio y la crianza de los hijos les funciona bien. Algunos padres señalan que han hecho todo bien en cuanto a la crianza de sus hijos, pero no entienden por qué su hijo les salió mal. Si tus hijos te salieron mal, seguramente has hecho todo mal. Tu hijo chiquito era completamente inocente pero luego se volvió rebelde y no supiste cómo trabajar esa rebeldía, te faltó luz. ¡Necesitamos conocer la verdad y abrazarla!, y el dueño de la verdad es Dios. Si necesitas conocer la verdad debes buscar a Dios y por sobre todo, amarlo con todo tu corazón. Quien ama a Dios entra en intimidad con Él; Dios no les da perlas a los chanchos, pero a quienes le aman, les da su revelación y les abre su corazón. ¡Los que le aman tienen abundancia de revelación! La verdad no es matemática, física o filosofía; la verdad la revela Dios. La verdad es revelación y Jesús declaró: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida” (Juan 8:6). También dijo: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” (Juan 8:12).

Cuando hay mucho suicidio en el país es por falta de luz; cuando hay deserción escolar, es por falta de luz. Cuando la deuda de un país se va a más del doble en el período de gobierno de turno es falta de luz. Si hubiera luz y se conociera la verdad, estas cosas no sucederían. Durante muchos años ninguna de las empresas del estado era deficitaria, ahora hay muchas así, y cuando estas cosas ocurren, está faltando conocimiento de la verdad, ya que ésta nos guía por un buen camino. Algunos dicen que la deuda del país se ha triplicado lo que significa que cuando ya no estemos, les dejaremos un legado de endeudamiento a nuestros hijos y nietos. ¡No hemos vivido sabiamente y con falta de luz! Yo no le echo la culpa al estado ni a los funcionarios públicos, tampoco a los políticos, aunque tengo ganas. Ustedes son la luz del mundo, dijo Jesús a sus seguidores. ¡La falta de luz en un país es responsabilidad nuestra! Vosotros sois la luz del mundo…vosotros sois la sal de la tierra. Si la iglesia accede a la luz y obra conforme a la luz, el país va a mejorar.

NEHEMÍAS REEDIFICA LOS MUROS DE JERUSALÉN

Nosotros dimos comienzo a un ayuno de veintiún días porque queremos ver la nación transformada por el poder de Dios. Leemos en Nehemías 1:1: “Palabras de Nehemías hijo de Hacalías. Aconteció en el mes de Quisleu, en el año veinte, estando yo en Susa, capital del reino…” Nehemías era un cautivo más de Israel y llevaba setenta años en cautiverio. En ese momento estaban bajo dominio persa. Hoy en día es Irán. ¡Éstos son los que quieren aplastar a Israel! Continúa diciendo Nehemías: “… vino Hanani, uno de mis hermanos, con algunos varones de Judá, y les pregunté por los judíos que habían escapado, que habían quedado de la cautividad, y por Jerusalén. Y me dijeron: El remanente, los que quedaron de la cautividad, allí en la provincia, están en gran mal y afrenta, y el muro de Jerusalén derribado, y sus puertas quemadas a fuego. Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos”.

Sobre Nehemías cayó un peso muy grande por los hijos de Israel. Dios tenía un plan con él. Nehemías estaba bien, era copero del rey; si bien era un esclavo, era un “esclavo de primera”. Vivía en el palacio y tenía un grado de confianza por parte del rey. Él era quien probaba el vino y luego se lo daba al rey. Ese cargo era muy importante porque en aquel entonces cuando querían matar a un monarca envenenaban el vino o la comida, así que el copero del rey era una persona importante. Digamos que estaba acomodado. Nehemías no tenía necesidad de ir a Jerusalén ni de preocuparse por nada. Él y su familia estaban bien y comían de los manjares del rey. Pero de pronto Dios viene con un plan. Evidentemente Nehemías era un hombre sensible a Dios, y señala la Biblia que cuando se enteró que los muros estaban caídos, las puertas quemadas y el pueblo estaba en gran afrenta, muy mal, este hombre se sintonizó inmediatamente con la situación, se sentó y lloró, entonces oró y ayunó. ¿Por qué? Porque comenzó a buscar en Dios qué hacer con esa circunstancia.

La ciudad llevaba setenta años destruida, pero cumplidos los setenta años, Dios despierta a Nehemías y éste comienza a clamar y a llorar delante de Dios para que pase algo en Jerusalén. Cuando la luz viene, comenzamos a interesarnos en cosas en las que nunca nos interesamos. ¡Cambiamos las prioridades cuando somos alumbrados por la verdad!

Fue terrible saber que todos los muros de la ciudad estaban caídos, o sea que había desprotección, al estar caídos los muros. Hay desprotección en la iglesia o en las familias cuando los muros están caídos. Hay desprotección en las personas cuando sus muros de defensa están caídos. ¿Qué son los muros de protección? Son esas cosas que tenemos de parte de Dios y que nos defienden de los embates de las injusticias, de las circunstancias, del operar de satanás y sus demonios que nos quieren destruir y quieren destruir a nuestras familias. Cuando los muros están levantados hay protección y no hay indefensión. Las personas que viven temerosas, tienen los muros caídos; las mujeres y los hombres que viven en ansiedad, en temor y angustia por el porvenir tienen los muros caídos, no tienen certezas o seguridad.

Para todo lo que quieras hacer, necesitas la luz de Dios; necesitas tener el visto bueno de Dios. Una mujer queriendo escapar de su hogar cree que encontró el príncipe azul, pero resulta que el hombre es un golpeador, alcohólico, drogadicto, y ella no se había dado cuenta porque no tenía luz. Entonces comienza a lamentarse por lo injusta que es la vida, por lo mal que está el mundo. Cuestiona a Dios: “¿Por qué Dios permite esto y aquello?” ¿Pero no viste que ese hombre no te servía? ¿Por qué no viste lo que Dios te quería mostrar? Y bueno, cualquiera comete un error. ¡No! Cualquiera no comete semejante error. Marta, mi esposa, desde chiquita oraba por el hombre que sería su compañero de la vida. Ella buscó en Dios casarse con la persona correcta. ¡Y se casó conmigo!

Yo deseo con todo mi corazón, que Dios alumbre tu camino y te advierta. Conocemos algunos caprichosos que han ido tras sus deseos y yo te advierto hoy, que la verdad no está en el hombre, la verdad no está en los pensamientos ni en los sentimientos del hombre. ¡La verdad le pertenece a Dios! Necesitamos ir al Señor para tener luz a la hora de tomar decisiones. Una vez que conocemos la luz, ya no importa lo que sentimos ni lo que pensamos, sólo obedecemos por fe.

Dice Proverbios 23:23: “Compra la verdad, y no la vendas…” ¡No sacrifiques la verdad por nada! ¡Búscala con todo tu corazón! No significa que no vendrán problemas, y te aseguro que cuando te aferras a la verdad vienen guerras, pero también te aseguro que viene victoria. ¡Hay guerra pero hay victoria! La verdad no te va a dejar postrado en el camino. Necesitas buscar a Dios con todo tu corazón y pedirle perdón por tus caprichos. No digas más que harás como se te da la gana, que no quieres que te estén diciendo lo que tienes que hacer. ¡Cristo quiere alumbrarte para que hagas lo que Él quiere para que te vaya bien! Este consejo es para cualquier persona, para cualquier iglesia u organización y también es para la nación.

En el caso de Nehemías, cayó un peso de gloria sobre él y un deseo inmenso de buscar a Dios para saber qué hacer con la noticia que recibió. Te digo que hay tristeza que viene de parte de Dios para bendición. Hay tristeza que viene del mundo, de las decisiones que han sido mal tomadas, pero también hay tristezas que Dios trae a nuestras vidas para movernos. En cuanto Nehemías se humilló, en cuanto comenzó a orar y a ayunar, Dios comenzó a actuar. El Señor tenía un plan; sólo hacía falta alguien que tuviera la carga de Dios y que le afligiera lo que a Él le afligía. El corazón de Dios estaba afligido por Jerusalén. Entonces, Nehemías empezó a orar y Dios comenzó a actuar. A los días de haber recibido la noticia, en el momento en que le estaba sirviendo el vino al rey, como no había estado antes triste en su presencia, éste lo mira y le dice: “¿Por qué está triste tu rostro?, pues no estás enfermo”. Y aquí ya está Dios desplegando su plan. Nehemías se asustó y oró para que Dios lo pusiera en gracia delante del rey, entonces le dijo: “¿Cómo no estará triste mi rostro, cuando la ciudad, casa de los sepulcros de mis padres, está desierta, y sus puertas consumidas por el fuego? Me dijo el rey: ¿Qué cosa pides? Entonces oré al Dios de los cielos, y dije al rey: Si le place al rey, y tu siervo ha hallado gracia delante de ti, envíame a Judá, a la ciudad de los sepulcros de mis padres, y la reedificaré”.

REEDIFICA LOS MUROS DE TU VIDA

Hoy quiero hablarte acerca de muros y puertas. Los muros caídos significan que la fe ha decaído. La fe es como un escudo de defensa contra los dardos envenenados del maligno. Quien tiene fe no se detiene y avanza contra las circunstancias adversas. La fe es la fortaleza del creyente. No sólo se necesita conocer la verdad, se necesita creer en la verdad. La fe y el amor quitan el temor. Quien tiene fe, camina seguro y confiado. Yo no sé qué pasará conmigo, pero he creído en Dios. Estoy sosteniendo la verdad. Hace un tiempo atrás declaré que la ideología gay está imponiendo las relaciones sexuales de adultos con menores y las relaciones sexuales entre personas y animales. Hoy, en Canadá se considera legal tener relaciones sexuales con animales. Una gran nación en oscuridad, que no ve ni entiende hacia dónde va. Y creen que son una nación de avanzada. Uruguay cree que es una nación de avanzada porque ha sido pionera en aprobar leyes de divorcio y no se dan cuenta de la cantidad de matrimonios y familias que han destruido. ¡Es una calamidad lo que está sucediendo! Los niños necesitan el amor y el cuidado de los padres; necesitan padres presentes. Uruguay ha sido pionero en muchas cosas y ahora sienten orgullo en aprobar la ley que regula la producción, distribución y venta de marihuana. Y el caos de Uruguay es más o menos como el de Jerusalén. Directoras de escuelas han declarado que es imposible dar clases porque los chicos entran drogados y no prestan atención, así no pueden aprender. No sienten motivación para estudiar. Los índices de deserción escolar son alarmantes. Yo te cuento estas cosas, no para echarle la culpa a los políticos sino para que caiga sobre los creyentes el manto del peso del plan de Dios para salvación del Uruguay y de las naciones. ¡Necesitamos tener conciencia de las cosas que están aconteciendo!

Las puertas de Jerusalén estaban quemadas y el enemigo podía ingresar fácilmente. Las puertas estaban abiertas durante el día y en la noche se cerraban, y además había vigías que cuidaban. Si bien las paredes eran importantes para que no entrara el enemigo, también lo eran las puertas, así que tenían que estar bien resguardadas. Las puertas de una nación son los puertos y los aeropuertos; son las rutas de entrada y salida del país. Si no están bien cuidadas las puertas, por éstas entran maldiciones a la nación. Las leyes que se han aprobado en éste último tiempo de la agenda de derechos, han entrado por las puertas del país.

Los ideólogos de esta nueva agenda de derechos dicen entre otras cosas, que no nacemos sexuados y pretenden enseñarles a nuestros hijos esta aberración. Señalan que cada uno tiene que elegir, o sea, hacer una elección de su identidad sexual. ¿En qué fundamentan que no nacemos sexuados? Se fundamentan en el hecho de que somos libres de creer lo que se nos dé la gana. Yo no estoy en contra de ese derecho, si tú crees que eres Gardel yo no me opongo a eso, pero sí me opongo a que les enseñe a mis hijos que pueden elegir ser Gardel.

Hay una conmoción en el mundo, los acontecimientos se están precipitando. Según declara la prensa, me han puesto una denuncia penal, lo que no se arregla pagando fianza, sino que puedo ir preso. Mas yo no voy a dejar de decir la verdad. ¡Es terrible la ley que se ha aprobado en Canadá! Esta ley declara que las personas pueden tener relaciones con animales sin penetración. ¿Cómo van a certificar que no tuvieron sexo con el perrito? ¡El mundo está delirando! Las mascotas ahora andan con “la cola entre las patas” buscando dónde esconderse. En Alemania han empezado a funcionar prostíbulos para tener sexo con animales. ¡Tanto que quieren proteger a los animales! Hay gente que odia a la gente y quiere proteger a los animales, pero aprueba el abuso sexual con éstos, y esto es un muy buen negocio porque los animales no cobran. ¡El mundo está en casos! No soy un predicador del caos y te digo que hay salvación de Dios. ¡El Señor tiene un plan de bendición para el mundo! Falta que los cristianos se planten delante de Dios en oración y ayuno. Por eso hemos comenzado una etapa de ayuno y oración y yo oro a Dios para que caiga sobre ti el peso de su gloria, y en este tiempo ores y gimas por tu nación.

Según mediciones de Uruguay, la principal causa de suicidio es la desintegración familiar. Se enseña la deconstrucción del matrimonio y de la familia tradicionales. Se culpa a Dios y a la iglesia de oprimir a las personas con el tema del matrimonio heterosexual. Hay gente que anda por las calles diciendo: “¡Malditos heterosexuales!” Quieren liberar a la mujer y para ello promueven el aborto por la sola voluntad de ésta y no por una causa importante. La causa primordial es que a la mujer se le da la gana de matar a su hijo. ¡Esto es terrible! Y yo te pregunto: ¿Te pesa esto o no? Mucha gente piensa: “Mientras me vaya bien a mí, los demás que se arreglen”. ¡No te irá bien! Si no oras por tu país, tu país se pudre. La violencia y el abuso a menores, en el año 2016 ha crecido un treinta por ciento respecto del año anterior. ¡Es terrible! Y nosotros sabemos bien del asunto porque los chicos que ingresan a los hogares por causa de las drogas, llegan con el alma herida.

¡Tiene que sucederte como a Nehemías! A medida que escuchaba el relato de lo mal que estaba Jerusalén, su corazón se entristeció, entonces se sentó a llorar. ¡Quiera Dios que un peso de gloria para orar y ayunar por tu país se apodere de ti! Los motivos de oración diarios para los uruguayos que se suman a los veintiún días de ayuno lo encontrarán en las redes de Misión Vida para las Naciones y de Noches de Gloria Uruguay. Esperamos desde ya, grandes milagros de parte de Dios. Señor, te pido que hagas caer sobre tu pueblo un manto de oración y de ayuno. Haznos sensibles a tus demandas, Espíritu Santo. ¡Queremos ver un país distinto, no queremos una nación laicista! He leído en un twitter que los cristianos somos un problema porque no hacemos y no dejamos hacer…

Nehemías era una persona común, no era un estadista ni nada de eso. Fue un hombre que Dios puso en gracia para que sea copero del rey. ¿Qué te quiero decir con esto? Que Dios va a usar personas comunes para hacer su obra. Nehemías se humillo y oró, y Dios lo colocó al frente de un gran proyecto. Él fue quien edificó los muros de Jerusalén y colocó las puertas, por lo que la ciudad ya no estaba indefensa. Tú debes tener las puertas bien cerradas a lo malo y abiertas a lo bueno. ¿Cuáles son las puertas? Los ojos, los oídos, los pensamientos y sentimientos del corazón; ahí el diablo mete toda clase de deseos y codicias. Si eres espiritual te pondrá deseos de hacer cosas buenas, pero no se trata de hacer lo bueno sino lo que Dios quiere, y lo que el Señor quiere es la verdad y no lo bueno que te surge en el corazón. Tienes que edificar los muros; hoy tienes que abrir el corazón a la fe.

Respecto a la denuncia penal que me hicieron, te digo que ya no me importa lo que piensen de mí. Yo sé que digo la verdad así que digan y piensen lo que quieran, yo voy a caminar firme. ¿En qué consiste la fe? En que creo que la palabra de Dios es la verdad. En la Biblia dice que a los que a Dios aman, todas las cosas les ayudan a bien. No sé qué pasará en cuanto a las declaraciones que hice y la denuncia que me pusieron, pero a mí no me importa porque yo amo a Dios y a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien. ¡Todo será para bien! El apóstol Pablo escribió en prisión: “Quiero que sepáis, hermanos, que las cosas que me han sucedido, han redundado más bien para el progreso del evangelio” (Filipenses 1:12).

CONCLUSIÓN

Si tienes los muros levantados, se termina el temor; se termina esa sensación de que estás desprotegido. Yo no estoy desprotegido porque he creído la palabra de Dios que declara que el ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen y los defiende. Yo no tengo temor porque sé que conmigo está el ángel de Jehová. Yo temo al Señor y sé que el ángel de Jehová me defiende. ¡Se terminó! ¡No importan las circunstancias ni las amenazas! ¡Dios está conmigo! He creído, estoy firme, conozco la verdad, avanzo y no me detengo. He creído en la palabra de Dios y su palabra es verdad. Somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. ¡Yo voy a vencer! ¡No hay infierno que me detenga! ¡No hay circunstancia que me frene! ¡Dios me ha dicho que está conmigo y yo le creo! Tienes que conocer la palabra de Dios porque ésta es verdad, y la palabra de Dios no actúa en tu vida si tú no asumes la fe en su palabra y actúas en consecuencia.

Dios quiere mejorar las condiciones de Uruguay y de todos los países del mundo. El Señor no quiere que las leyes humanas prosperen en Uruguay y que esta nación sea un mal ejemplo. Dios quiere derramar su gracia y su amor y yo te desafío. No estás obligado a orar y a ayunar, sólo lo hará aquel que ablanda su corazón delante de Dios y es sensible a su llamado. Dios está llamando. ¿Alguien le responderá? ¿Hay alguien que le diga, yo quiero ser usado por ti? Nehemías podría haberse quedado tranquilo en el palacio del rey, pero tomó el yugo del Señor, se afligió delante de Dios y comenzó a pedirle perdón por el pecado del pueblo. Tú dirás: “Pero, ¿qué vamos a hacer si no estamos en el gobierno y no tenemos cargos importantes?” Dios tiene un plan y puede usar a cualquiera que tenga temor del Señor. ¿Puedes tomar hoy la carga como Nehemías? ¿Sientes la demanda de Dios de orar e interceder por tu país?

Dile: “Señor, pon tu manto de oración y de intercesión sobre mí. ¡Quiero ver tu bendición en Uruguay! Levántame a mí o alguien que comience a levantar los muros caídos y reconstruir las puertas quemadas de la nación. Que no entre más droga por el puerto, por el aeropuerto ni ninguna otra ruta. Que entre bendición al país Padre, y salga bendición a otras naciones. Que sea tanta la gracia y la bendición que derramas sobre nosotros que impartamos bendición a otras naciones. Transforma a Uruguay en una herramienta poderosa en tus manos y así como fuimos a Haití, que podamos ir a muchas naciones más. Venga a nosotros tu reino y hágase tu voluntad como en el cielo así también en la tierra. Ven y bendícenos Dios, en el nombre de Jesús, amén”.

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