PADRE DE MULTITUDES - Misión Vida para las Naciones

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MENSAJES DEL CIELO

PADRE DE MULTITUDES

INTRODUCCIÓN

En el diccionario etimológico, la definición de la palabra padre, significa algo así como nutridor, protector y sustentador, y viene del latín pater, que refiere a padre de familia, patrono, defensor y protector.

El hombre ha recibido el honor de parte de Dios porque Padre, en realidad hay uno solo, por lo que es un atributo divino ser padre. Dios es Padre, porque Él es patrono, nutridor, protector, sustentador de todo lo que ha hecho; de los animales, de las plantas, de los hombres y mujeres, y de todo el universo que ha creado. La palabra padre tiene que ver con dar origen, con iniciar algo. Dios comparte con nosotros su paternidad porque nos ha hecho a su imagen y semejanza. Entonces, incluye el haber sido creados a su imagen y semejanza, esta virtud, esta particularidad de ser padres, en un mundo que está tan confundido; donde los hombres no saben si son hombres, y las mujeres no saben si son mujeres.

En este mundo tan confundido es necesario hablar de la paternidad. Esta tiene que ver con el sexo masculino, con la condición de ser hombre. Y Dios le da al hombre ser iniciador, significa algo así como el que planta la semilla. El hombre es el que planta la semilla, por eso se dice del hombre que engendra hijos. Pero la mujer no engendra, sino que recibe. Es como la tierra que recibe la semilla que nace de esa relación; y quiero que se entienda que hablo de una relación en todo sentido, no solamente en el sentido sexual o maternal, paternal o en el sentido biológico de la cosa. La mujer recibe y concibe. Mucha gente me agradece a mí por poder sentir que yo soy padre de ellos cuando en realidad a algunos de ellos ni siquiera los conozco. Se ve que hay una cuestión espiritual que hace que una persona capte la paternidad de alguien y la haga suya.

DIOS, NUESTRO PERFECTO EJEMPLO

No se trata aquí de que tienes que ser pastor para que alguien sienta que eres padre. Se trata de que eso está al alcance de todo hombre que quiere ser como Dios y quiere hacer las cosas como Dios las hace. El mundo está desilusionado de todo y anda buscando respuestas que nunca van a satisfacer el alma; pero esto de sentirse seguros, esto de sentirse en paz y ser bien dirigido de los hijos es algo que Dios le demanda al hombre como padre, y le demanda que lo haga como su representante, como ese ser creado a su imagen y semejanza. Pero se han desviado los hombres, se han olvidado de ser padres; y no se han dado cuenta que tienen este gran ministerio en el mundo. Estoy hablando no solamente de ser padre de tu familia, sino de ser padre de tanta gente que no tiene padres en un mundo en que tener un hijo es una decisión muy difícil. Hoy en día las parejas se casan y no quieren tener hijos. ¿Por qué no quieren tener hijos? Porque queremos un tiempo de felicidad. Por lo visto tener un hijo da una sensación de infelicidad. Pero vienen los hijos y entonces le decimos: no deseado, no calculado o no planificado. Cuando Dios dijo, tengan hijos y llenen la tierra.

Dios a mí me dijo: “¿Has visto lo que te he dado?” Muchos niños vienen corriendo cuando termina el culto para que yo les dé un abrazo. Dios es el dueño de la paternidad y nos la da a nosotros para que la disfrutemos. Ahora, es difícil ser padre y ser madre cuando a mí me ha faltado paternidad. La mujer y el hombre han sido muy atacados por satanás, y el hombre quiere hacer desaparecer del planeta tierra al hombre. Le revienta a satanás la figura de la paternidad, no soporta la autoridad que Dios le ha dado al hombre y quiere destruir la imagen paterna. Quiere destruir la imagen de hombre, que la esposa desprecie al hombre, que el hombre se auto perciba mujer; por eso es que hablan de poner fin al patriarcado. Aunque yo no le llamaría patriarcado porque ha habido patriarcas como Abraham que era precioso padre; yo hablaría de machismo. Vamos a combatir el machismo, pero no el patriarcado; vamos a combatir el machismo, pero no vamos a combatir al hombre. Hoy quiero dar honor al hombre, quiero que cada hombre sea renovado en la visión de quién es él en Dios.

Una líder de la iglesia inestable emocionalmente, su pastor me dijo: “Yo pienso si habré errado, si no la he amado bien”. La joven tenía una herida desde la niñez. Ella me dijo: “Mi padre nunca me ha reconocido”.  Yo le digo: “Vos no tenés un problema con la depresión o con la baja autoestima, tenés un problema con Dios porque te duele tanto la figura paterna que no podés reconocerlo a Dios como Padre. No has tenido un encuentro con Dios por lo que tú puedas decir Papito a Dios o que le puedas decir eres mi Padre, en ti confío”.  En un momento me dijo que estaba enojada porque oraba y Dios no le ha querido contestar, entonces yo le digo, ¿así que Dios no fue obediente? ¡Estaba enojada con Dios y le recriminaba! Le dije: “Vos estás resistiendo a Dios porque tenés una imagen desfigurada de Dios”.

Oro a Dios que todo hombre y toda mujer encuentre la imagen perfecta y verdadera del Dios que los ama profundamente, y lo que quiere es la paz y el bien de ustedes. A veces interpretamos mal a Dios porque Él quiere quebrar ciertos conceptos, ciertas estructuras que de pensamientos o de vivencias que tenemos, y cuando Dios lo hace, nos enojamos. Pero Él necesita quebrar estructuras para poner sus estructuras. Las columnas que tú tienes no sirven, las vigas que tú tienes no sirven, las que Él va a poner son firmes y son poderosas. A ti varón, Dios quiere hacerte un sustentador, un nutridor, un protector, un consejero. Quiere que seas el origen de la bendición para tu esposa e hijos, y la bendición viene del Padre a los varones, cabezas de los hogares y sacerdotes de la familia. Dios no te puso de macho, te puso de esposo y padre para que cuides a tu familia. Le dije a una joven: “Decile a tu esposo que Jesucristo no te trataría así”. El marido le decía: “Yo soy la cabeza en esta casa y vos me tenés que respetar”.

Dice la Biblia acerca de los deberes conyugales en Efesios 5:22 y 23: “Esposas, someteos a vuestros propios esposos como al Señor. Porque el esposo es cabeza de su esposa, así como Cristo es cabeza y Salvador de la iglesia, la cual es su cuerpo”. Pero también dice: “Esposos, amad a vuestras esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella”. ¡Hay tanta falta de hombría! Hay hombres que han herido a sus hijos o a sus hijas de una manera increíble, y esos hijos no quieren repetir la historia, pero ellos mismos vienen heridos de sus padres. Hay que cortar la maldición, hay que bendecir a los hombres de la iglesia para que la sabiduría, la gracia, el poder y el amor de Dios sea sobre ellos, y que el Espíritu Santo les de iniciativas para que ellos sean nutridores, protectores, y para que sean fuertes.

EL EJEMPLO DE ABRAHAM

En cuanto a la paternidad que trasciende tiempo y espacio, dice la Biblia en Génesis 17:1,2 y 4: “Era Abram de edad de noventa y nueve años, cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto. Y pondré mi pacto entre mí y ti, y te multiplicaré en gran manera…He aquí mi pacto es contigo, y serás padre de muchedumbre de gentes”. Noventa y nueve años esperó Dios para decirle que Él puede hacer con Abraham lo que ni se imaginaba. Y en su vejez le dio un solo hijo y le dijo: “Te bendeciré, seré tu Dios y seré el Dios de tus hijos después de ti, y haré de ti una nación grande, fuerte y poderosa en la tierra”.  Dios encontró un hombre a quien poder entregarle una paternidad extraordinaria, Abram significa “padre enaltecido”, y Dios le cambia el nombre, ahora se llamaba Abraham, que significa: “padre de multitudes”. Porque el Señor le dijo “te multiplicaré en gran manera, naciones y reyes saldrán de ti”.

Dios anda buscando un hombre con quien hacer un pacto; un hombre que lo ame y que le crea. Dice la Biblia que creyó a Abraham a Jehová y le fue contado por justicia, y su fe en el Dios Todopoderoso hizo que la promesa se concrete. Entonces nació su hijo Isaac. Se murió Abraham y todo lo que había visto de la promesa era un hijo, pero él vio cumplida la promesa con los ojos de la fe. Él vio las multitudes y las naciones que venimos a ser nosotros, los hijos de Abraham por la fe. Porque en el Nuevo Testamento dice la palabra de Dios que todos los que hemos creído como Abraham creyó somos descendencia de Abraham y somos el verdadero Israel; los que hemos creído y tenemos la fe de Abraham. La paternidad trasciende el espacio y el tiempo. Han pasado más de cuatro mil años, pasó el tiempo, pero Dios lo hizo padre de aquellos que creen en Él.

Los padres son los iniciadores, los que tienen los planes y los proyectos de Dios, y los sacan adelante, aunque se oponga al infierno y todos los demonios. Quien tiene la paternidad de Dios será movido al cumplimiento de los planes de Dios. El hombre es procreador, crea con Dios, transmite sus genes biológicos y sus genes espirituales. ¿Quiénes son las personas en el planeta tierra que conocen los planes de Dios, que saben lo que Dios quiere y empujan el carro en la dirección de los proyectos que Dios quiere? Génesis 18:17 y 18 dice así: “Y Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer, habiendo de ser Abraham una nación grande y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra?” De Abraham viene Isaac, de Isaac viene Jacob, de Jacob las doce tribus, y entre las doce tribus está la tribu de Judá. De la tribu de Judá viene el Salvador del mundo, Jesucristo.

Dijo Dios de Abraham: “Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él” (Génesis 18:19). Dios me ha mostrado que Israel no es la mejor nación por linda y bien peinada. De hecho, es un centro de divulgación de las actividades de LGBTQ y es el centro mundial del poder de la inteligencia artificial.

Yo he dicho que Israel va a ser engañado y que va a creer en uno que no es Cristo, sino que es anticristo, pero por amor a Abraham Dios lo mantiene como una nación bendita y amada por causa del pacto que hizo con él. ¡Dios salvará a Israel! Dios me mostró que Israel no está siendo fortalecido y sustentado por causa de que son buenos u obedientes, sino que Dios lo está haciendo porque no va a tirar por tierra la palabra que le dio a Abraham su amigo. ¿Le esconderé yo a Abraham lo que estoy por hacer? ¡No! ¿A quién Dios le revela las cosas que está por hacer? Se las revela a aquellos que son como Abraham, que tienen la fe de Abraham; aquellos que luchan para que sus hijos amen al Señor y hagan la obra de Dios. Dios quiere levantar hombres como Abraham. Cuando Dios dice no esconderé, significa, no voy a dejar de revelarle a Abraham la verdad. A él, a su descendencia, a los que me temen yo les voy a abrir mi corazón y les voy a mostrar mis proyectos y mis planes. Dios quiere que conozcas la revelación del porqué eres hombre y porqué eres mujer.

Mujeres, ¿quieren tener mejores hombres? Oren por ellos. Mi señora lo hizo y me sacó bueno. Te voy a dar la fórmula. A mí ella me dice: “Vamos a orar Michi. Hay que orar Michi”. Es que, si no bendecís a los hombres, no vas a tener buenos hombres. Y Dios hace las cosas a través de hombres. A ellos los ha puesto por cabeza. Mujer, Dios no te puso por cabeza, el Señor te puso por compañera y ayuda idónea. Si no lo amas, lo desbaratas. ¡Lucha por él y bendecilo! Bastante turbados están los hombres en la tierra. Y como son orgullosos, no quieren ni siquiera mostrar que están turbados, y se hacen los machos.

CONCLUSIÓN

Debo decirte que los planes de Dios son perfectos, los de esta sociedad son imperfectos. Y Dios va a mostrar su gloria a través de gente como Abraham; hombres emprendedores, hombres de fe. Hombres que creen que cuando ya no estén ellos, sin embargo, ya están viendo lo que va a ser después de ellos. Porque Dios le dijo que iba a ser padre de naciones. Y él se murió viendo cumplida la promesa, no con sus ojos físicos sino con los ojos de la fe. ¡Se murió contento! Por eso dijo Jesús que se alegró Abraham de ver su día, así lo expresa en Juan 8:56: Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó”. También dijo: Porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven” (Lucas 20:38)

Oramos: “Señor, en un mundo donde lo que más falta es la paternidad, donde hay hombres y mujeres heridos por causa de la ausencia de paternidad, nosotros queremos decir hoy que tú eres nuestro Padre y es una bendición y de suma paz poder decir que tú eres nuestro Padre. Que tu paternidad esté sobre tu pueblo y que aquellos que no te han conocido como Padre, te conozcan hoy. Oramos que tu unción venga especialmente sobre los hombres en esta hora. ¡Tú todo lo puedes! Tú, el que le dijo a Abraham cuando tenía noventa y nueve años, haré de ti una gran nación. Tú puedes hacer grandes cosas con nosotros. Tú quieres levantar hombres de valor, hombres esforzados y valientes. ¡Sana las heridas del corazón! Tal vez muchos de ellos no han tenido padres que les hayan abrazado, amado o valorado. Muchos han sido rechazados, pero tú no los rechazas, tú los esperas siempre con los brazos abiertos. Tú tienes planes divinos y planes eternos con cada hombre que has creado. Sean libres ahora del rechazo, de los vicios, sean libres de toda maldición heredada y de toda enfermedad, en el nombre de Jesús. Sean desechos los yugos de satanás sobre cada hombre, en el nombre de Jesús, amén”.

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