HOJA DE RUTA - Misión Vida para las Naciones

Av. 8 de octubre 2335

Montevideo

WhatsApp:(+598) 095333330

MENSAJES DEL CIELO

HOJA DE RUTA

INTRODUCCIÓN

Cuando hago un viaje, me resulta cómodo y sencillo buscar en Google Maps el destino al que quiero llegar; entonces marco el lugar en donde estoy y a dónde quiero ir; y en un instante me marca la ruta y me da una serie de indicaciones cómo, en cuánto tiempo llego, algún camino alternativo, etc. Esto viene a ser una hoja de ruta. Puedes buscar dónde hay estaciones de servicio en el camino o algún restaurante, etc. Entonces, uno viaja tranquilo y muy confiado a un lugar que ni siquiera conoce.

Me han invitado a bodas en alguna quinta vaya a saber dónde, pero señalas el lugar en el Google Maps y te marca la ruta. Mi señora me pregunta si yo sé cómo ir a lo que le digo: “No, pero con ésto voy bárbaro”. Y si me paso un poco, el GPS me dice: “Recalculando”, y me marca un nuevo camino para retomar la ruta.

¿Qué te parecería si Dios les entregara un GPS a los cristianos, o una hoja de ruta para la vida? Yo te pregunto: ¿Hacia dónde estás corriendo? Porque hay muchos que corren y no saben a dónde van, o no saben que están transitando por un camino equivocado. Lo más triste es que hay cristianos que están perdidos, que corren y no saben hacia dónde. Todas las semanas hablo con cristianos que me dicen que se han equivocado, que han tomado malas decisiones, y a la hora de hacerlo, no tenían luz. Creyeron que estaban tomando una buena decisión, pero después, al tiempo, se dan cuenta que no estaba bien la decisión que habían tomado.

Se me parte el corazón, ver a esas mujeres que están en la calle con sus hijos, que han sido abandonadas, que no tienen trabajo y no saben cómo hacer para llegar a fin de mes. Pero ellas reconocen que hicieron las cosas mal. Varias me han dicho que no lo han tenido en cuenta a Dios a la hora de tomar una decisión. A alguna le recordé que yo le había dicho que no se casara y sin embargo lo hizo, argumentando que amaba al muchacho. Otra mujer se casó, quedó con dos hijos, y luego su esposo la abandonó, a ella y a sus hijos; ahora el hombre la desprecia y le dice que tiene otra que lo satisface. No solamente la desprecia y la abandona, sino que también la denigra diciéndole lo más bajo. La mujer se siente una basura por cómo la trata el que era su esposo. Y hay muchos casos así. Aunque hay algunos que vuelven al camino una y otra vez, pero una y otra vez se van. Algunos chicos que viven en los hogares Beraca me dicen que ya están bien y deciden irse, pero al poco tiempo vuelven derrotados; es que se han perdido en el camino.

¡Un cristiano no debería perderse nunca! Le pregunté recientemente a una joven qué veía de su futuro y si sabía hacia dónde iba, a lo que me dice que ella no ve nada, y vive el día a día. Eso es muy lamentable, pero más triste es ver a un cristiano vivir el día a día como cualquier persona. La joven me confesó que le gustaba la diversión; es que según ella su vida era tan dura y lloraba tanto que comenzó a frecuentar lugares que le provocan un poco de placer momentáneo, pero cuando se termina todo eso, vuelve a la realidad y su vida continúa siendo igual. Quieren escapar, pero no pueden. Y si le preguntas para dónde van, te responden que no saben. No ven con claridad su futuro y a mí me duele eso; pero más me duele cuando se trata de un cristiano que vive sin saber a dónde va.

Yo te digo hoy que Dios tiene una hoja de ruta para tu vida. No has ido nunca a ese lugar a donde Dios te está llevando, pero Él te está indicando el camino por el que tienes que ir, y si tú lo aceptas, irás seguro y confiado, porque Dios tiene una hoja de ruta para que no te pierdas.

¿CUÁNDO NOS EQUIVOCAMOS?

¿Cuándo se pierde el creyente? Cuando se molesta al sentirse presionado y no quiere que le digan lo que tiene que hacer porque hará lo que sienta y le parezca. El creyente se auto gestiona creyendo que Dios lo tiene que respaldar en lo que él quiere. Yo creo que ningún cristiano debe decir que hará lo que se le dé la gana y que nadie le va a decir qué hacer. El creyente debe ser una persona humilde y esperar que Dios le muestre el camino por el cual debe andar. Me pregunto cuántos cristianos hay que no saben a dónde van, que tienen inseguridad en cuanto al rumbo de su existencia y viven bajo la opresión de la duda, de la incertidumbre; viven bajo el yugo de la angustia, del afán y la ansiedad porque no conocen la hoja de ruta que los guía a donde deben ir.

Te comparto un pasaje de la Biblia que se encuentra en San Juan capítulo 14 que nos enseña cómo es el tema de la hoja de ruta. Jesús estaba por ser crucificado y comenzó a preparar a sus discípulos sememas antes de ser capturado para ser juzgado por los pecadores. Ahora sabemos cuál es la hoja de ruta, Él lo dijo de antemano: “El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de pecadores”. Pedro le pidió que no fuera y Jesús lo reprendió porque sabía que era lo que le esperaba al fin, aunque sería crucificado al tercer día, iba a resucitar y se iba a sentar a la diestra del Padre para interceder por los suyos. Jesús tenía total y absoluta certeza de cuál era su futuro. Leemos en Juan 14:15: “Si me amáis, guardad mis mandamientos”. Aquí hay una clave muy importante y es que quien le ama a Jesús guarda sus mandamientos y jamás hará lo que quiere o lo que le parezca. Quien le ama no dirá nunca: “Nadie me va a decir lo que tengo que hacer”. Quien le ama dirá: “Señor, heme aquí, envíame a mí. ¿Qué quieres que haga? ¿A dónde quieres que yo vaya?”

¡La persona que ama a Jesús le obedece! En Juan 14:24 lo dice al revés: “El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió”. Hay un origen en la bendición y hay un origen en la hoja de ruta, y es: ¿Amas a Dios o no le amas? Y si amas a Dios, ¿cómo te atreves a hacer algo sin que te importe si Él está de acuerdo o no? Dios tiene una hoja de ruta y te dice, por ejemplo, que no te cases con la persona equivocada. Recuerdo a una mujer que amaba a su marido y vivía hablando maravillas de él. Ella le hacía de comer, le lavaba la ropa, etc. Pero un día vino desesperada y me dijo: “¡Pastor, mi marido es un demonio! He estado veinte años viviendo con un demonio”. Después de veinte años descubrió que su esposo era mujeriego y la engañaba.

Hay quienes se embarcan en determinados negocios, en algún deporte o en alguna otra cosa sin importarle si Dios está de acuerdo o no, y sin importarle si Él tiene otra cosa planeada para su vida. Y después, al tiempo andas despistado o despistada sin saber qué hacer o a dónde ir y eso se refleja en tu cara. ¿Dónde está la luz de Dios y su poder? ¿Por qué ya no te interesas en traer el reino de Dios a la tierra? ¡Dios ya no puede contar contigo! ¿Será que esto se va a revertir? ¿Eres de Dios?

EL ESPÍRITU SANTO: NOS GUÍA A TODA VERDAD

Leamos Juan 14:15-16: “Si me amáis, guardad mis mandamientos. Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre”. Si ustedes me aman guarden mis mandamientos y yo les voy a enviar al Consolador para que esté con ustedes para siempre. Cuando estés durmiendo, cuando despiertes, cuando te vayas a trabajar. ¡Y no es cualquiera! Ese consolador es el Espíritu Santo. ¡Es el Espíritu de Dios caminando contigo! No es Google Maps, es Dios guiando tu camino, es Dios caminando contigo y alumbrando tus pisadas y tus decisiones.

Me pasa a veces que no sé si estoy entre dormido o despierto, y de repente me viene un versículo bíblico o una idea, pero me duermo nuevamente y cuando me levanto me viene ese versículo o la idea de algo que tengo que hacer. Este amigo que Jesús nos dio, este Consolador, aun nos enseña cuando dormimos. El salmista lo sabía, por lo que dijo: “Bendeciré a Jehová que me aconseja; aun en las noches me enseña mi conciencia” (Salmos 16:7). También dice la Biblia en el Salmos 121 que no se dormirá el que te guarda. Tú te vas a dormir y Él vela por ti. No tienes por qué caminar indeciso o con dudas; deberías andar confiado y alegre sabiendo que el Señor está contigo y te guía. ¡Yo amo a Dios y obedezco sus mandamientos! ¡Tengo fe y esperanza porque el Señor me guía en mis decisiones! No tengo miedo a equivocarme y si me equivoco ahí está Él para enderezarme con amor.

Esta es la hoja de ruta. Jesús dijo que enviaría un Consolador para que esté contigo para siempre, y si el Consolador está contigo, imposible que te pierdas. “El Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros” (Juan 14:17). No cualquiera puede tener este GPS o Google Maps espiritual. ¡Solamente aquellos que aman a Jesús lo tienen! La Biblia señala que el hombre natural no entiende las cosas que son de Dios. Si quieres sintonizar una estación de radio no enciendas el televisor; tienes que encender el aparato de radio. Si sintonizas nuestra emisora ZOE FM 91.5 escucharás palabra de Dios que te guiará. Hay una manera de sintonizarse y es el haber nacido de nuevo porque solamente pueden recibir el Espíritu Santo aquellas personas que tienen un espíritu renacido. El hombre natural tiene su espíritu muerto y no conoce las cosas de Dios ni las entiende; es más, para él son locura. Y es que han de entenderse espiritualmente. Sólo quien es espiritual lo entiende. Hay vida natural y hay vida espiritual; aquel que ha creído en Cristo Jesús, ha recibido el nuevo nacimiento. Un nacimiento espiritual no de carne, no por causa de un acto sexual; es un engendramiento del Espíritu Santo en el corazón del cristiano. Nace una criatura espiritual; y Jesús declaró que lo que es nacido de la carne, carne es y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.

Tú has nacido de tu padre y de tu madre carnal, pero si has creído en Cristo y si el Señor ha perdonado tus pecados, has nacido del Espíritu y tu espíritu vive. La única manera de sintonizarse con el Espíritu Santo es tener espíritu. El espíritu detecta la señal del Espíritu. Muchos, antes de conocer el evangelio creían que los evangelistas éramos una manga de locos y que era una locura asistir a la iglesia y creer en lo que creemos. Pero cuando conocen a Cristo, Él les cambia la visión y comienzan a ver con otros ojos. Antes pensabas de mí que yo le robaba la plata a la gente y engañaba a los ignorantes, pero ahora me amas. Es que el espíritu entiende las cosas del Espíritu. El Espíritu Santo que es el Consolador del creyente, habita en él y con él, para guiarlo todos los días. ¡Qué terrible es ignorar esto! Oro a Dios que no ignores al Espíritu Santo que está a tu lado. Vas a comer y el Espíritu Santo está ahí contigo. ¡No lo rechaces! ¡No lo ignores! Cuando vas a estudiar, el Espíritu Santo va contigo. Aún se mete contigo al baño. Cuando te vas a dormir, ahí Él está contigo. ¡El Espíritu Santo te marca el camino!

Quien ama a Jesús, quien obedece sus mandamientos, cuenta con esta guía insuperable de día y de noche, donde quiera que esté. Me podrá faltar mi esposa pero que no me falte el Espíritu Santo. Cuando viajo, yo me voy con el Espíritu Santo y mi esposa también se queda con el Espíritu Santo. ¿Habrá algún lugar dónde Él no esté? El rey David declaró: “¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba y habitare en el extremo del mar, aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra” (Salmos 139: 7 al 10).

Saber que Él está conmigo en cada paso que doy, tiene que ver con mi comunión con Dios y no es por el hecho de que yo tomo buenas decisiones porque soy astuto o inteligente. Yo no tomo decisiones buenísimas, es el Espíritu Santo quien las toma por mí. El Espíritu Santo sólo se conecta con el espíritu de los creyentes; o sea, los creyentes tienen el mapa. Son ellos quienes tienen al Consolador y son alumbrados por Él. Jesús le llama el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir porque la carne no puede recibir la luz del Espíritu. Pero el espíritu del hombre puede recibir la luz del Espíritu de Dios. Jesús les dijo a sus discípulos: “No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros” (Juan 14:18). En otra oportunidad les dijo: “Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; más si me fuere, os lo enviaré” (Juan 16: 7).

Hay personas que no se quieren ir después del culto porque no quieren llegar a sus casas ya que dicen que es un infierno. Esas personas no cuentan con el Espíritu Santo al salir de la iglesia, sólo sienten paz dentro de la iglesia. Algunos salen del culto, en la vereda les ladra un perro y enseguida les sale un insulto. Se olvidan que el Espíritu Santo está ahí a su lado. ¿Hay algo malo que te pueda ocurrir si el Espíritu Santo te está acompañando? “No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros” dijo Jesús. Esta es la gran promesa y la gran bendición que muchos cristianos ignoran. Cuando el creyente sabe que el Espíritu Santo está con él, cuando tiene confianza porque ama a Jesús y guarda sus mandamientos, va caminando, y a veces en el camino hay oscuridad, pero el Señor le alienta a que camine tranquilo porque Él va delante de esa persona. En las dificultades está contigo; en las enfermedades está contigo. Estás enfermo o enferma, pero permaneces confiado o confiada y tienes esperanza. ¡Yo no tengo incertidumbre porque Dios está conmigo! ¿Y por qué sé que está conmigo? Porque creo en su palabra. ¿Por qué creo en su palabra? Porque he puesto mi fe y mi esperanza en aquel que dijo: “Mía es la venganza. Yo pagaré”. “Yo soy el juez, soy tu sanador. Yo soy tu proveedor”. ¡Yo le he creído y estoy firme!

En Juan 14: 24 leemos lo que dijo Jesús: “El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió”. “No me desprecias a mí; desprecias a mi Padre”. También declaró Jesús: “Os he dicho estas cosas estando con vosotros. Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho” (Juan 14: 25 y 26). El Señor ha puesto a mi favor, para que esté conmigo y en mí, a su Santo Espíritu, que me guiará a toda verdad, me enseñará todas las cosas y me recordará aquello que Jesús ha dicho para que yo siga en el camino. ¡No debiera haber creyentes que fracasan contando con una hoja de ruta tan buena!

CONCLUSIÓN

Yo te pregunto: ¿Cuánta confianza tienes en Dios? ¿Realmente puedes descansar en Él? ¿Será posible que tengas temores siendo un hijo de Dios? ¿Por qué te angustias? El que confía, vence la angustia y los temores. Jesús dijo: “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”. ¡Ese es su deseo! Quizás no estás disfrutando la vida cristiana… Sin embargo, yo estoy cada vez más feliz de ser cristiano. Van pasando los años y yo me sigo admirando de cómo me ha guiado Dios en todo este tiempo. Tal vez, en mi juventud tenía dudas e inquietudes, pero fui tomando decisiones confiando en que Dios estaba conmigo y al pasar los años puedo declarar: “¡Verdaderamente el Señor está conmigo!” No dependía de mí; dependía de Él. Me dio Dios una mujer que me ama y me satisface; ella me ayuda y me cuida. Me dio dos hijas que amo y me aman. Y ahora me deleito en los nietos que me ha dado. Estoy disfrutando la vida porque estoy caminando con Jesús. No tengo temor de lo que viene porque el Espíritu Santo está conmigo y disfruto cada día. Yo voy hacia adelante con gozo, con certeza y seguridad porque sé en quién he confiado.

¿Y qué hay de ti? ¿Puedes declarar que eres feliz con la vida que tienes? ¿Tu vida vale la pena ser vivida? “¡Ay Dios no quiero caer! ¡Ay caí! ¡Perdóname! ¡No puede ser, caí de nuevo, ahora Dios me va a dejar de amar!” Quiero decirte que Dios no se cansa de ti porque te ama. ¡Dios te ama! ¡Vuelve al camino! Dios es fiel. Tú eres infiel, pero Él te sigue esperando con los brazos abiertos y hoy te dice: “¿Cuándo vamos a caminar juntos tú y yo? Yo quiero ser tu compañero en tu camino”. Le llamamos a esta presencia bendita del Espíritu Santo en la vida del creyente, la llenura del Espíritu. Cuando Él brilla hace brillar mi espíritu. Cuando tiene libertad de tomar decisiones en mí y a través de mí, yo recibo la llenura del Espíritu Santo. Estoy rodeado por su presencia, y entonces soy feliz pase lo que pase porque Él es mi Dios y mi guía.

Tal vez eso no esté sucediendo en tu vida y estás necesitando la guía del Espíritu Santo. Dice la Biblia: “Lámpara de Jehová es el espíritu del hombre, la cual escudriña lo más profundo del corazón” (Proverbios 20:27). No es el intelecto del hombre, no es su pensamiento ni sus sentimientos; es el espíritu del hombre. ¿Dónde brilla la luz de Dios? En el espíritu del hombre. ¡Es tu espíritu! La vida espiritual manifiesta vida espiritual; manifiesta poder espiritual. ¿Dónde se enciende la luz de Dios? En el espíritu del hombre.

“Señor, yo quiero que haya luz en mi espíritu. No quiero ser como las vírgenes insensatas”. Había cinco vírgenes insensatas que no tenían suficiente aceite y el aceite es tipo del Espíritu Santo. Te falta aceite, te falta Espíritu Santo y se apaga la lámpara. ¡Qué no se apague tu lámpara! Dile al Señor hoy: “Te voy a amar como nunca te he amado y te voy a obedecer como nunca antes te he obedecido. Quiero que se diga de mí que te agrado Señor, porque soy obediente. Ayúdame y lléname con tu Espíritu Santo. Te abro mi corazón Señor. ¡Enciende mi lámpara, Jesús! Guíame Espíritu Santo cada día, aun cuando estoy durmiendo, te lo pido en el nombre de Jesús, amén”.

MENSAJES

MISIÓN

VIDA

PARA LAS NACIONES

Av. 8 de octubre 2335

Montevideo, Uruguay

WhatsApp: (+598) 095 333 330

email: info@misionvida.org

twitter: misionvidauy

facebook: iglesiamisionvida

Diseño: VerakaWeb