Av. 8 de octubre 2335

Montevideo

TEL: (598) 2402 7777

MENSAJES DEL CIELO

DIOS, TU ALFARERO

INTRODUCCIÓN

 

Respecto a la creación del hombre, encontramos dos relatos en la Biblia; uno se encuentra en Génesis capítulo 1 y el otro en el capítulo 2. Leemos en Génesis 2:7: “Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente”. En otras versiones declara: “y fue el hombre un alma viviente”. Más adelante, en este mismo capítulo nos relata la Biblia que Dios vio que el hombre estaba solo y eso no era bueno. “Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre”.

Me llama la atención que Dios creó al hombre del polvo de la tierra pero a la mujer la creó de la carne y de los huesos de éste. Notemos aquí que la sustancia del hombre es el polvo de la tierra pero la mujer es la sustancia del hombre. Cuando Adán la vio, declaró: “Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne”. De la Iglesia, la Biblia señala que somos de Jesucristo carne de su carne y huesos de sus huesos; hemos salido también del costado de Jesús, de las costillas perforadas del Señor en la cruz del calvario.

Dios creó al hombre del polvo de la tierra y yo ya he predicado que nosotros somos terrenales o terráqueos porque somos de la tierra. ¿Por qué eres de la tierra? Porque comes frutas, verduras y hortalizas que se cosechan de la tierra, y si comes vaca, esta se alimenta de la tierra. ¡Todo proviene de la tierra! Lo que pasa es que Dios es un gran artista y entonces, de la tierra sacó zanahorias, naranjas, etc. Muchas cosas creó a partir de la tierra pero la mejor creación, es el hombre.

El capítulo 1 del libro de Génesis cuenta día por día todo lo que creó Dios y cada uno culmina diciendo: “Y vio Dios que era bueno”. Al sexto día creó al hombre y a la mujer y cuando hubo finalizado, dice la Biblia: “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera”. Dios le da un lugar de trascendencia a la creación del hombre y lo considera la corona de todo lo que creó. El Señor decidió crearlo pero lo hizo conforme a su imagen y semejanza; puso la imagen del Dios creador, en el hombre, y lo hizo a éste un ser creativo. Los conejos desde su creación hasta hoy en día siguen construyendo su madriguera, las águilas siguen construyendo los mismos nidos, los monos siguen alimentándose de banana y colgándose de los árboles; los animales no han logrado nada más porque no son creativos pero Dios hizo del hombre un ser creativo y nos maravillamos de lo que éste ha hecho sobre la faz de la tierra.

 

TESORO EN VASOS DE BARRO

 

Yo quiero defender el valor que tiene el ser humano porque Dios envió a su Hijo a morir en la cruz del calvario para pagar el precio del rescate de los hombres y las mujeres en el mundo. ¡Tú vales mucho para Dios! De hecho, cuando Dios creó al hombre y vio lo que había hecho, declaró que era bueno y bueno en gran manera. Somos polvo pero muy bien hecho; yo me admiro al pensar en el trabajo que realizan mis riñones, el hígado, los pulmones, etc. ¡Qué habilidad la de Dios para sacar de la tierra una obra de arte como lo es el hombre al cual la Biblia llama vasija de barro! En 2ª Corintios 4:7 el apóstol Pablo señaló: “Pero tenemos este tesoro en vasos de barro…” El tesoro es Cristo y nosotros la vasija de barro. ¡Qué bien hecha está la vasija! El Señor nos dio inteligencia y sabiduría y puso en nosotros sentimientos, ¡qué barro más bien pensado! Tú comes frutas y verduras entre otras cosas y recibes energía a través de lo que comes y así sigues manteniendo tu sistema neurológico fuerte además de otras funciones del cuerpo. ¡Una creación hermosa y bendita! ¡Dios es un gran alfarero! Según la sapiencia popular se dice que Dios fue el primer alfarero y el hombre su primer vasija. ¡Bendito sea Dios!

Algunas mujeres, al ver una vasija de barro, pueden llegar a perderse, abandonando el estudio, la familia, etc. porque se enamoran perdidamente de esa vasija. Es que el hombre es precioso. ¡Tiene un valor extraordinario! Lo mismo sucede con los hombres, al ver una vasija femenina también se vuelven locos y se pierden. Es que las vasijas que Dios creó son una obra de arte maravillosa. Algunos hombres y mujeres dicen que están felices con su cacharro y no los cambian por nada del mundo; es que Dios también puso amor en la vasija. Cuando el hombre pecó, se pervirtió e independizó de Dios y perdió lo mejor de Él; perdió sus virtudes, la verdad se escapó de su interior y comenzó a creer en la mentira. En lugar de darle la gloria a Dios comenzó a darle gloria a la luna, a las estrellas y a toda cosa creada, así el hombre se perdió. Y la vasija se rompió en sus manos.

Leemos en Jeremías 18: 2 al 6: “Levántate y vete a casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras. Y descendí a casa del alfarero, y he aquí que él trabajaba sobre la rueda. Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla. Entonces vino a mí palabra de Jehová, diciendo: ¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? dice Jehová. He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel”. Dios se compara con un alfarero; Jeremías, obedeciendo a su mandato fue a la casa del alfarero y vio cómo trabajaba el barro en la rueda, pero observó también que la vasija se deshizo en sus manos. Mas Dios, que es buen alfarero, toma el mismo barro y hace una vasija como mejor le parece. Otra versión de la Biblia señala que el alfarero hace una vasija mejor a la que se le rompió. Esto ha sido una gran enseñanza para mí y Dios me ha consolado a través de este pasaje porque Él me llevó a mirar, no lo que se está diciendo de mí sino lo que Él está haciendo en medio de su pueblo. La mayoría de nosotros tenemos fotos de cuando éramos pequeños, yo tengo una mía en un triciclo en el patio de mi casa. ¡Era un encanto de niño! El doctor le dijo a mi mamá que nunca había visto un niño tan inteligente como yo. Era una obra de arte que Dios había creado, pero a medida que fui creciendo me fui pudriendo. Tal vez cuando eras pequeño o pequeña eras una criatura linda pero al crecer terminaste haciendo todo lo malo, cosas que nunca hubieras querido hacer o ser. Tal vez llegaste a pensar que ya está, que fracasaste, que no sirves para nada porque le has fallado a Dios. Tal vez llegaste a decir que tu vida ya no tiene sentido, que estás consciente de que Dios existe y ha hecho todo bien pero no sabes por qué te ha tocado ser tan infame y tan cruel; te cuestionas por qué terminaste haciendo lo que no querías hacer al punto de ofender a Dios.

LA HISTORIA DE DIEGO

Quiero compartir unas fotos: no se trata de una chica sino de un muchacho.

Diego 1 Diego 2

¡Una ternura de su abuela! Era una vasija bien hecha hasta que se echó a perder. Diego nos cuenta: “Sólo Dios pudo transformarme en lo que soy ahora, ya no soy lo que aparece en las fotos. En ese entonces tenía muchos aplausos, llenaba teatros, estuve en mil tarimas y boliches e hice muchas giras artísticas”.

Diego Grupal

“En la foto que dice: “El futuro se construye con amor”. Yo me estaba manifestando contra los pastores evangélicos porque me quería casar con un hombre. Yo integraba la comisión de un colectivo gay en la que era vicepresidente y luchaba porque quería casarme con una persona de mi mismo sexo. Sentía que nadie velaba por mis derechos y quería que mi futuro se construyera con amor. Quiero decirte que el futuro que hoy en día estoy construyendo se está haciendo con amor, con el amor de Dios que todo lo puede, todo lo soporta, todo lo espera. Cuando yo era pequeño, era una vasija de barro muy bien hecha. Mi abuela mi crió y me dio todo. A los doce años sufrí una violación que marcó mi futuro, desde ese entonces decidí que quería estar con hombres. Años más tarde comencé a consumir cocaína lo que me llevó a la perdición, pero un tiempo después encontré los hogares Beraca que hoy están siendo muy cuestionados por gente que realmente no conoce lo que se vive allí. Yo escribí en una nota al respecto diciendo: Hoy la sonrisa de mi madre, los ojos llenos de amor de mi abuela, las palabras de aliento de mi padre, los abrazos de mis hermanos y el amor de mis amigos me hacen entender que la obra de Beraca no fue en vano, que ahí no se paga derecho de piso sino que se vive como hay que vivir. Beraca es lo que uno necesita cuando está solo, cuando no tiene a nadie y necesita amor. Beraca es hacer sentir a la gente que tienen un bastón llamado ONG ESALCU. Beraca es realizar un campamento para más de dos mil jóvenes donde sus vidas son cambiadas y donde se marca el destino de cada uno. Beraca fue y seguirá siendo el verdadero lugar de rehabilitación. ¡A mí me cambió la vida! En un campamento Dios me dio identidad. Yo veía a Menny Escobar y me veía a mí predicando, presentando a mi esposa y a mi familia. Yo he sido homosexual y quiero decirte que si conoces personas homosexuales no tienes que distanciarte de ellos sino predícales del amor de Dios, ese amor que me predicaron a mí y que me permitió cambiar”.

Diego 3 Diego 4

Diego hoy es el tecladista en nuestra iglesia en la ciudad de Maldonado, él es un ejemplo que me lleva a decirle a Dios: “Señor, vale la pena todo esfuerzo y toda inversión”. ¡No importa de qué me acusen! Yo he tomado la determinación de que no voy a parar de hacer la obra que Dios me encomendó. En el libro de Jeremías vemos que el alfarero estaba haciendo una vasija la que se echó a perder en sus manos, entonces el alfarero tomó ese mismo barro (como Diego) e hizo una vasija conforme a su beneplácito. Hoy Diego quiere formar una familia, él quiere tener una esposa e hijos. Dios hace obras extraordinarias y quiere hacerlo también en tu vida.

LA HISTORIA DE GABRIL Y ETELVINA

Dije que Dios me consoló de una manera increíble. Yo estaba en medio de un mar de problemas, la angustia y la tristeza me invadían, aunque no sentía temor sino una paz profunda en mi corazón. Yo tenía ganas de acostarme a dormir pero una pareja de jóvenes me pidió que los casara y fui. El casamiento se realizó en uno de nuestros hogares Beraca a unos kilómetros del centro, en medio del campo, un lugar muy bonito; y le doy gracias a Dios porque el pastor encargado de ese hogar y su esposa lo han arreglado con esmero y cariño. ¡Quisiera que todos los hogares fueran así! Me gustaría tener mejores cosas como colchones y camas, pero aunque no estén en las mejores condiciones, sin embargo son mejores que las veredas duras y frías en las que dormían algunos jóvenes. Está bien que a veces no tenemos la mejor comida, pero aun así consideramos que esa comida, que no sólo consumen los chicos sino también los encargados de los hogares, es mucho mejor que lo que consumían de la basura.

Unos cuantos jueces nos han solicitado que recibamos personas que han estado privadas de su libertad por rapiñas, hurtos, crímenes etc. Cuando leemos el prontuario de esas personas nos da miedo y a esos nenes tenemos que recibirlos en los hogares. Y el juez lo solicita. Supongamos que alguien ha sido condenado con doce años de prisión y pasaron diez, pero como tiene buena conducta el juez propone alguna sentencia alternativa para cumplir los dos años que restan y nos pide que lo recibamos hasta que cumpla su condena en los hogares Beraca. Nosotros accedemos y apenas llegan les preguntamos qué saben hacer a lo que nos responden que no saben nada entonces les enseñamos un oficio.

Esos que nos critican que hacemos trabajar a los jóvenes y no les pagamos sueldo, ¡qué les pague el estado! El Portal Amarillo o esa organización que cobra mil o dos mil dólares, Manantiales. ¡Que ellos les paguen un sueldo! Con tal currículum y esa clase de empleados, yo, jefe de una empresa no los tomaría. Pero nosotros no buscamos empleados y ellos no buscan empleo porque esos jóvenes lo que buscan es amor, afecto, socorro. El setenta por ciento de las personas adictas golpean las puertas de las iglesias y ellos declaran que prefieren acudir a una organización religiosa aunque tengan un colchón precario porque allí los reciben con amor y con abrazos. ¡Allí tienen contención! No andamos buscando empleados sino que estamos socorriendo almas. ¿Qué clase de almas? Las almas que creemos que Dios hace pasar por valles de sombra de muerte para luego llevarlos a ser príncipes del reino de los cielos. ¡Es maravillosa la obra de Dios! El Señor toma una vasija rota y la hace nueva.

La pareja que casé, tuvo un comienzo no muy feliz: La joven conoció a quien hoy es su esposo, cuando fue en busca de droga a una “boca”; ella fue al lugar y le dijo a quien estaba cuidando la puerta: “Decile a tu jefe que necesito droga pero no tengo dinero”. El jefe desde adentro la estaba observando, entonces la invitó a salir con él a lo que ella le dice: “Si hay droga lo que vos quieras”. Esa fue su declaración de amor. Asi se conocieron y desde ese momento comenzaron a vivir un infierno de infidelidad, de prostitución, de consumo y tráfico de drogas, ¡un desastre! Viendo la muerte a cada momento cara a cara e incrédulos de que habría alguna solución para ellos. Estos jóvenes se habían separado y vuelto a juntar, a todo esto habían tenido un hijo de quien se hizo cargo un familiar. Finalmente los dos acudieron a los hogares de Beraca pidiendo socorro; ellos no fueron pidiendo empleo ni sueldo alguno. Hay hogares Beraca de hombres, de mujeres, de madres con hijos. Algunos han salido a decir que nosotros separamos las familias, es que no podemos ingresar una pareja en los hogares, el hombre es alojado en un hogar de hombres y la mujer donde están las mujeres.

A la joven que acabo de mencionar la mandamos a un hogar que queda a quinientos Kilómetros de la capital y él se quedó en un hogar para hombres en las afueras de la capital. Con mucha dificultad el joven se fue recuperando y madurando, el evangelio fue ganando su corazón y llegó a ser la mano derecha del pastor que estaba a su cargo y líder del hogar. En cambio ella retrocedió, se fue del hogar, se comenzó a drogar y a prostituirse nuevamente, más que antes. En la ceremonia de casamiento nos dijo que era tan prostituta que ya ni para eso servía pero un día volvió, se recuperó y se fue de nuevo a lo que hacía. La primera vez que se fue del hogar, su novio Gabril  lloró porque él quería formar una familia y que su hijo creciera con papá y mamá, pero ya la segunda vez que se fue, decidió que necesitaba otra mujer, una sierva de Dios, algo que no veía en ella. Pero la joven volvió y nuevamente comenzó a recuperarse aunque después de un tiempo se fue de nuevo. Esta vez estaba convencida que había perdido la oportunidad que Dios le había dado, dejó de creer que algún día iba a ser la esposa de Gabril; ella se veía abajo y a él lo veía inalcanzable. Se fijó entonces en un joven que vivía en uno de los hogares que estaba cerca del suyo a quien veía a su nivel. Cuando le pregunté si realmente amaba a ese muchacho me dijo poco convencida que le gustaba; le pregunté también si amaba a Gabril y me respondió: “No pastor, si yo lo amara no le hubiera hecho lo que le hice”. “¿No crees que Dios puede revertir las cosas? Le insistí. “Y, ya no tengo fe. Él está tan alto y yo acá abajo”. Le dije que yo creía que Gabril era el papá que su hijo necesitaba y que ella era la mamá que el niño necesitaba. La alenté a que si ella se animaba a creer, yo la iba a respaldar, ella sonrió, lloró y me dijo: “¿Usted cree pastor?” “Sí, creo” le afirmé. Ahí se encendió una chispita de esperanza. Nosotros tratábamos de que se vieran, así que la traíamos de Salto para realizar algún trámite en la capital y lo llamábamos a él para que se encontraran y estuvieran unos momentos juntos, también con su hijito. Así se fueron animando hasta que hace poco los casamos. Cuando estuve delante de ellos y los vi llorar, lloré con ellos porque Dios me sacudió y me trajo a memoria la palabra del alfarero que tomó dos vasijas rotas, destruidas, y no tomó barro nuevo sino el mismo que estaba deshecho para hacer unas vasijas nuevas.

Gabril 1 Gabril 2

CONCLUSIÓN

Desde que fuiste creado estuviste en las manos de Dios, no sé si te has alejado de Él o todavía estás en sus manos, pero tu vasija no glorifica al Señor, tu vida necesita que el alfarero tome ese barro y haga una obra nueva. Tal vez piensas que tu vida no sirve para nada, que has fracasado en todo; tal vez has negado a Dios y pisoteado su gracia pero hoy quieres ponerte en las manos del alfarero y dejar que Él haga una vasija como quiere. Dile: “Señor, yo soy barro y estoy en tus manos”.

“Toma cada vida Señor, tú eres el alfarero y nosotros barro en tus manos. Sea hecha oh Dios tu voluntad en nuestras vidas, venga a nosotros tu reino. Limpia con tu sangre preciosa toda maldad e impedimento. Deshace nuestras maldades delante de ti Señor, perdona nuestras iniquidades, envía tu Espíritu Santo y llena cada vida, Padre. Haz una vasija conforme a tu beneplácito, te lo pido en el nombre de Jesús. Levanta al pobre del muladar, Dios Todopoderoso. Toma este barro. ¡Es increíble lo que tú puedes hacer con nosotros! De la nada puedes hacer todo Padre, en el nombre de Jesús lo declaro y para tu gloria, amén”.

MENSAJES

MISIÓN

VIDA

PARA LAS NACIONES

Av. 8 de octubre 2335

Montevideo, Uruguay

TEL: (598) 2402 7777

email: info@misionvida.org

twitter: misionvidauy

facebook: iglesiamisionvida

Diseño: VerakaWeb