LA DEPENDENCIA DE DIOS ES NUESTRA GARANTÍA

INTRODUCCIÓN

 

Abrimos nuestras biblias en el libro del profeta Isaías capitulo 50, versículo 10; dice así la Palabrade Dios: “¿Quién entre vosotros tema a YWVH y escucha por voz de su siervo? Aunque ande en tinieblas y carezca de luz, confíe en el Nombre de YWVH, y apóyese en su Dios. Pero vosotros, que atizáis el fuego y encendéis las teas: ¡Andad al calor de vuestro propio fuego, de las teas que habéis encendido! De mi mano os vendrá esto: ¡Acabaréis por yacer en el lugar de tormento!” (Tomado de la versión “La Biblia Textual”)

Estos versículos expresan una molestia, un disgusto de Dios, con aquellos que encienden su propio fuego, y se calientan con el fuego que ellos mismos han encendido. ¡Dios está contra ese tipo de personas! Dice la Biblia que aquellos que temen al Señor, aunque estén en tinieblas y aunque no vean luz, deben seguir confiando y apoyándose en su Dios, porque El traerá salvación a sus vidas. Hay una lucha entre el Espíritu de Dios y el espíritu del hombre, o mejor dicho la carne del hombre; el Espíritu de Dios lucha en el mundo para que el hombre no confíe en si mismo, para que no arme su propio reino, porque El tiene proyectos y planes con el hombre desde antes de la fundación del mundo. Dios ha hecho el universo y los planetas con un propósito y no ha cejado jamás en su propósito, nunca le ha regalado ningún territorio a nadie para que se adueñe de nada. El mundo que pisas, es el mundo de Dios, el agua que tomas es el agua de Dios, el aire que respiras es el aire de Dios, la comida que comes es la que El te da y la luz con que te alumbras es la del sol que Dios te dio. El puso en el cielo, el sol, la luna y las estrellas, con propósito, porque nada ha hecho sin propósito. Uno de los propósitos del sol y de la luna es establecer tiempos y fiestas solemnes. Estableció también el verano, el invierno, el otoño y la primavera. ¡Establece tiempos! O sea que señorea; ¿y quién lo va a poder detener?

¡Dios tiene un propósito contigo! Así como hizo el sol con un propósito, te hizo a ti con un propósito y no acepta proyectos personales. ¡Dios tiene planes contigo! No te creó para que hagas lo que se te da la gana, o lo que sientas o te parezca. No te ha hecho para que enciendas fuego propio para calentarte, porque El tiene un fuego mejor que el tuyo. ¡Dios no te ha hecho para que te alumbres con tu propia luz porque El es la fuente de la luz! Y cuando hablamos de luz, nos referimos a la sabiduría e inteligencia que proviene de Dios. Además tu cabeza es muy chica y no cabe de ninguna manera toda la sabiduría del hombre que está en el mundo, o acaso, ¿podrás poner en tu cabeza todos los libros que escribió el hombre y toda la ciencia que descubrió? ¡Mucho menos la de Dios!

 

DIOS TIENE PLANES CONTIGO

 

Dios te ha creado con un propósito, y quiere revelarte a ti exclusivamente, la inteligencia y la sabiduría que viene de Él para que hagas aquello para lo cual te creó. Y hay una guerra entre el Espíritu de Dios, que está en el planeta tierra para establecer el Reino de los Cielos, y el espíritu del hombre. El Espíritu de Dios está aquí, golpeando la puerta del corazón de aquellos que son llamados para establecer el Reino de Dios a la tierra. ¡Dios no le reconoce la independencia a nadie! Generalmente decimos que Dios nos ha hecho con un libre albedrío, pero hablamos mal. Cuando decimos que el hombre es libre de elegir lo que quiere y puede hacer lo que se le da la gana, estamos diciendo una verdad a medias, porque quien hace lo que se le da la gana, será condenado por Dios. Claro que puedes hacer lo que se te da la gana, ¡pero hay un juicio e irás al lago de fuego y azufre, que es la voluntad de Dios para quienes no le obedecen aquí en la tierra! ¡De todas formas, se cumplirá la voluntad de Dios en tu vida! ¡O para vida eterna, o para condenación eterna! Lo que Dios quiere es que conozcas y hagas aquello para lo cual El te ha creado. Según el pasaje que hemos leído, a los que andan al calor de su propio fuego o a la luz de sus propias teas, Dios dice: “De mi mano os vendrá esto: ¡Acabaréis por yacer en el lugar de tormento!” O como dice en la Biblia de la versión Reina-Valera: “…En dolor seréis sepultados”.

El hombre no ha logrado crear un motor que se autoabastezca y se auto sustente. Es un desafío del hombre encontrar una máquina que no pierda parte de su energía en el funcionamiento; explicado de otra manera: el motor de un auto produce una determinada energía, parte de ella la utiliza para trasladarse pero parte la pierde en los rozamientos de las ruedas, del motor, en subir y bajar los vidrios, etc. ¡Siempre se pierde algo en el camino! El día que el hombre encuentre “la máquina perfecta” habrá encontrado un vehículo que no necesite nada exterior para poder funcionar por sí mismo. Cuando le ponemos nafta a un vehículo, le estamos dando un elemento que le ayuda al auto a producir energía. ¡Pero la nafta está muy cara y se termina! Del mismo modo, el hombre no puede funcionar por sí mismo, no puede alumbrarse ni calentarse a si mismo. El hombre tampoco es la máquina perfecta, ¡es un ser dependiente! Para comerte una zanahoria necesitas del sol; si éste no existiese, no habría zanahorias. El sol es un gigante al lado del planeta tierra, pero es más chico que muchas otras estrellas. La atmósfera filtra los rayos solares y la energía solar, dejando pasar sólo lo que es necesario para la vida en la tierra. Saliendo de la atmósfera, si te diera el sol de frente, te achicharrarías, pero si el sol se escondiera de ti, la temperatura alcanzaría a más de doscientos grados bajo cero. ¡Te morirías de frío! El sol es una fuente poderosísima de energía; del sol crecen las plantas, las verduras… ¡una zanahoria o un pez no pueden subsistir sin el sol!  Este penetra las aguas y produce vida vegetal y animal.

El sol es un tipo de dios, pero no es dios. Es una lumbrera que Dios hizo para que pensemos en El. La tierra no puede subsistir de ninguna manera sin la luz, sin la energía y el calor del sol. ¡Hasta necesitamos sol para que nuestro cuerpo produzca vitamina D! Con quince minutos por día es suficiente. Todo esto te lo digo para que entiendas que no eres “un perejil en el desierto”, o uno que hace lo que se le da la gana. ¡Eres total y absolutamente dependiente desde que naces hasta que te mueres! No puedes vivir sin la sociedad, sin tener una familia. Las personas más tristes de la tierra, las más violentas y las más amargadas son las que no han tenido el amor de una madre y un padre. ¡Eres dependiente, no eres la máquina perfecta!

Estuve enseñando acerca del valor de ponerle la mano en la cabeza a alguien; cuando era chiquito y un adulto me ponía la mano en la cabeza, yo me quería quedar ahí, disfrutando de esa caricia. He abrazado personas que se ponen a llorar, porque nunca nadie les abrazó de ese modo. Cuando estoy cansado pero viene alguien y me da una palmadita en la espalda y me alienta, ¡me fortalezco! ¿Te crees que eres autosuficiente? ¿Te crees que eres la máquina perfecta? Si Dios no te cuidara, y no cuidara el planeta tierra, no existiríamos. Por tanto Dios se revela contra toda soberbia del hombre y contra toda pretensión de independencia del hombre. Dios te hizo para que vivas en dependencia con El y con los otros seres humanos creados, por eso te puso dos mandamientos en los cuales se cumple toda su voluntad: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu mente y con todas tus fuerzas y amarás a tu prójimo como a ti mismo”. ¡No puedes vivir sin Dios, y no puedes vivir sin tu prójimo! La única manera de vivir ligado al prójimo es amarlo, no puedes vivir ligado a tu prójimo si no lo amas. Tenemos la tendencia de mirar a una persona y ya emitir un juicio sobre ella. ¿Pero quién te crees que eres? Lo rechazas porque crees que es malo, pero, ¿no te diste cuenta que tal vez su madre nunca lo abrazó? ¿Qué miramos? ¿Sólo las arrugas que tiene en la cara? ¿Y las raíces de su angustia y de su soledad no las ves? ¡Simplemente le miraste la cara y te cayó mal! A mi la gente me mira, y a algunos les caigo bien pero a otros les caigo mal; a los que le caigo bien, no me hacen tanta propaganda, pero a los que le caigo mal, ¡me hacen una propaganda tremenda! Menos mal que desde hace un tiempo empecé a confiar en Dios y a esperar en El. ¡Mi esperanza es mi Dios! El es mi fuerza, es mi energía. ¡El ha provisto su Espíritu y le ha dado vida a mí espíritu para que tenga Su fuego y Su luz!

¡Dios está en contra de la independencia del hombre! ¡El quiere la obediencia del ser humano! Dios quiere que los que no lo conocen, lo conozcan, y los que no le obedecen, le obedezcan. Dice la Biblia, “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento” (Oseas 4:6). ¡Dios no justifica la falta de conocimiento! Cuando te excusas de que lo hiciste por ignorancia, ¡por esa ignorancia Dios te condena! Imagina una mujer que se casa con un hombre que le pega y la maltrata y dice: “¿Por qué Dios lo permitió?” Yo me pregunto: ¿Es que no lo viste antes? Recientemente un hombre me dijo: “Usted ha escuchado a mi señora, pero ella es una mentirosa”. Tienen un año y medio de casados, pero estuvieron como 4 años de novios… fornicaron, la mujer quedó embarazada y terminaron casándose. Recuerdo que yo le aconsejaba que tuviera cuidado, que estaba obrando mal. Y el hombre me decía: “¿Pero usted qué se cree?” ¡Hasta me maltrataba! Ahora viene y me dice: “Mi señora es una mentirosa, ¡y usted le ha creído a ella!” Y le digo: “¿Cómo no te diste cuenta cuando andabas fornicando con ella, antes que sea tu esposa? ¡Todas las advertencias que te hice y no me hiciste caso! ¿Y ahora te molesta que yo la escuche a ella?”

A Dios le molesta que no tengas luz, porque Él tiene mucha luz para darte. ¿Tú no sabías que tu marido era un demonio? ¿Recién te diste cuenta ahora? ¿Cómo no lo sabías antes? Porque no tenías la luz ni la sabiduría de Dios, porque no permitiste que alguien te dijera y te enseñara qué hacer. La Biblia dice: “El que hace pecado, es esclavo del pecado”. Muchos, cuando cometen un terrible pecado dicen, “tengo un problema”, o “me equivoqué”. ¡No! ¡Pecaste! ¡Ni siquiera se arrepienten! En cambio dicen: “Cometí un error”. A Dios le molesta la gente que tiene su propio vocabulario y no el de El. ¿Cómo Dios va a ordenar el planeta Tierra, y cómo va a ordenar a la humanidad con gente así? Puedes decir: “Yo hago todo el bien que puedo”. ¿Qué sabes tu qué es el bien? ¡El bien es Dios! Todo lo que está dentro de la voluntad de Dios, está bien, ¡aunque no se entienda! Tú no puedes juzgar a Dios al decir, “¿por qué permitió esto o aquello?” ¡Eres un perfecto ignorante! El hombre necesita humildad, y reconocer que le necesita. Por eso Dios aplastará a todos los soberbios y los condenará. ¡Nadie se va a escapar de la voluntad de Dios! O eres de Dios, o eres su enemigo, ¡no hay un territorio neutral! Algunos dicen que se quieren consagrar en unos próximos años, porque ahora quieren disfrutar de la vida. Creen que estar con Dios es no disfrutar de la vida. ¡Creen que disfrutar de la vida es estar independientes de Dios! Pero ahí en esos años en los que quieren disfrutar de la vida, es cuando se terminan casando con un demonio. En esos años en que se toman un recreo para que Dios no los moleste tanto, es cuando pierden las fuerzas para orar, para ayunar, y para venir a la iglesia. ¡La vida es Cristo y El vino para que tengamos vida abundante! ¿Dónde piensas buscar la vida abundante?

Jesús ordena que aquel que quiere estar bien con El, tiene que renunciar y negarse a sí mismo, porque no va a aceptar Dios hacer un trato con alguien que quiere alumbrarse con su propia luz. No obedecer a Dios, no depender de El, es rechazar al que te dio la vida, al que te sostiene, te cuida y te puede dar vida eterna. Dice el apóstol Pablo a los Gálatas en el capítulo 3:1-3 1¡Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado? 2Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? 3¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne? Hay muchos cristianos que comenzaron creyendo en Cristo, y ahora que tienen unos años de cristianos creen que ya saben lo que tienen que hacer. Ellos te van a mencionar un montón de reglas y te van a decir que si tú haces todo eso, te va a ir bien con Dios. ¡No es lo que tienes que hacer! ¡Es lo que Dios tiene que hacer en ti! Dios es quien da vida a la zanahoria; si bien hay muchos elementos que forman parte de ella, todos esos elementos los creó Dios. La sabiduría de Dios hace que la planta de zanahoria produzca sólo zanahoria y no otra cosa. El ADN del cerdo hace que éste se reproduzca como cerdo y no como otro animal. ¡Eso es lo normal! La ciencia dice del hombre, que es el mono que produce hombres. ¡A esa conclusión ha llegado el hombre sin Dios! Se alumbra con tu propia tea, enciende el fuego que viene del conocimiento. Los que se creen inteligentes, los que han desplazado a Dios de la enseñanza, creen que el ADN del mono se reproduce como ser humano. ¡Cuidado que si ellos tienen razón, un día de estos, la perra de tu casa va a dar un tigre y te va a devorar!

La carne te hace ser una persona independiente, sin Dios. En la Biblia, la palabra “carne” significa la alianza entre el cuerpo y la psiquis humana. En la etapa de la vida en que tú no eras hijo de Dios, toda la luz que tenías era la luz de tu mente, de tus sentimientos y pensamientos. ¡A eso Dios le llama carne! Dicela Bibliaque el corazón del hombre fue entenebrecido, entró en tinieblas, a tal punto de no entender las cosas, creyendo que entiende y que sabe. El hombre quiso determinar el bien y el mal por sí mismo, sin la fuente de la luz que es Dios. Por eso el modernismo entronizó la razón, y el post-modernismo entronizó los sentimientos.

¡El hombre ha preferido confiar en la razón y los sentimientos, y ha dejado de lado a Dios! Dice la Biblia que proclamando ser sabios se hicieron necios y rechazaron a su creador (Romanos 1:22). ¡Cuánto necesitas a Dios! ¿A dónde vas a aprender a vivir? ¿A dónde vas a aprender a ser madre o padre? ¿A dónde vas a aprender a llevarte bien con tu prójimo, con tu padre que te quiso abusar? ¿Dónde vas a aprender a no meterte en un negocio que no conviene? ¿Dónde vas a aprender a no meterte con la mujer o el hombre que no corresponde? ¡Si no eres un hijo de Dios estás perdido! ¿Tu razón o tus sentimientos te van a alumbrar? ¡Si será necio el corazón del hombre! Conozco mujeres que fueron engañadas por un hombre que les dijo: “¡Lo que me sucede contigo es distinto a lo que me pasó con el resto de las mujeres que he tenido!” Les he advertido que ese hombre les miente y las va a dejar pronto. ¡Pero ellas porfían que lo que ese hombre siente por ellas es distinto a lo que sentía por las otras 200 mujeres! ¡Sólo una comunión viva y una búsqueda diaria de Dios van a enseñarte! Y si tú amas a Dios, y le buscas, aunque te equivoques, Él te va a levantar pronto, no va a dejar que resbales, porque ve que tu corazón es dependiente de Él y no independiente. ¡El peor veneno del hombre es la independencia!

 

CONCLUSIÓN

 

Yo he adquirido sabiduría dela Palabrade Dios, de conocerlo y tratar con El. ¡Tienes que renunciar a tu espíritu independiente! Cuando en Argentina declaramos la independencia, el 25 de Mayo de 1810, nos desligamos de la corona española, desobedecimos a todos los preceptos de España, establecimos nuestro propio gobierno e hicimos lo que se nos dio la gana. Cuando el pastor te dice cómo son las cosas, te vas por ahí enojado diciendo: “¡No me gustó lo que me dijo el pastor!” ¡Es que tienes un espíritu desobediente y rebelde! “Pastor, ¡cómo Dios me va a obligar a estar al lado de una mujer que no amo más!” Eso es tener un espíritu independiente, rebelde y desobediente. ¡La Biblia dice que la tienes que amar! Te estás alumbrando con la luz de tus razonamientos y tus sentimientos. ¡Ojo que esa luz es negra! Tienes que arrepentirte y buscar a Dios sinceramente, no para que El haga lo que tú quieres o para que te dé lo que tú quieres. ¡Debes buscar a Dios para ver qué quiere El que tú hagas! Y no te enojes porque El no hace lo que tú quieres. El hombre ciego, independiente y rebelde se constituye en amo de Dios. Vas a escuchar a mucha gente que dice: “Yo me enojé con Dios porque le pedí una cosa y no me la dio”. Por lo tanto dicen que no creen en Dios. Otros dicen: “Si Dios hace tal milagro, entonces voy a creer en El”. ¿Con qué te estás alumbrando? ¿Así que si Dios se convierte en tu esclavo, y tú te conviertes en su amo entonces vas a creer en El? Dios dice: “Esto les vendrá de mi mano; van a morir en dolor”. ¡Arrepiéntete! ¡Vuélvete a Dios! ¡Pídele perdón por alumbrarte con tus propios pensamientos y sentimientos! ¿Sabes por qué Dios te habla así? ¡Porque te ama! Si reconoces que eres independiente de tu Creador, y has vivido lejos de El, de acuerdo a tu propia voluntad, es hora que regreses a Dios.

Haz esta oración ahora mismo: “¡Señor, te necesito! ¡Alumbra mi corazón y mi mente! ¡Alumbra mi entendimiento! ¿A dónde iré sin tu luz, sin ti Señor? Me arrepiento delante de ti y te pido perdón por defender mi propia luz, ignorando la tuya. ¡Extiende tu mano Señor sobre mi vida! Proclamo que tú eres mi Señor, que a partir de este momento, tu voluntad se hará en mi vida y no la mía. En el nombre de Jesús hago esta oración, amén”.

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